O al menos eso es lo que parece a partir de la siguiente noticia del Público:
Como no se trate de una errata y se nos eche encima una crisis de gobierno, con la que lleva el PP encima también, esta legislatura va a ser digna de un principio de temporada de Battlestar Galactica. ¡Estrellas de combate saltando dentro de la atmósfera de un planeta a la voz de ya!
Iba a poner esto en el otro blog, el serio y profesional, pero es que no me iba a salir sin utilizar un par de veces la palabra "gilipollas" y cagarme en algo gordo, y no quiero asustar tan pronto a ningún cliente potencial. Lo mismo cae más adelante una versión descafeinada y sin coñac, pero de momento la personalidad múltiple que me estoy creando todavía se decanta hacia el carajillo. Bien quemado.
Desde que me pasé a esto de traducir me he ido apuntando a diversas páginas web del gremio, en su mayoría porque hay que estar registrado para acceder a los glosarios o los foros de ayuda (que siempre te pueden sacar de algún apurillo haciendo búsquedas internas). Uno de estos sitios, gotranslators.com, manda e-mails de vez en cuando para dar avisos a sus miembros, y el último no merece otra calificación que increíble. Trata de la estafa nigeriana.
Todo empieza con un traductor recibiendo un correo electrónico, escrito en un inglés pésimo y procedente de alguien que afirma ser de cualquier otro país, francés por ejemplo. Se solicitan los servicios urgentes de un traductor y todo parece seguir los cauces normales. El e-mail es lo bastante inteligible como para que algún incauto (me reservo el "gilipollas" para más adelante) lo responda explicando sus tarifas al supuesto cliente y reciba enseguida el texto a traducir porque, claro, la cosa es urgente. En poco tiempo nuestro amigo ha llegado a un acuerdo económico con el timador y ha cumplido el encargo. Y ahí es cuando se la dan con queso. Traduzco parte del aviso:
Y entonces estás atrapado.
¡Estás atrapado si eres gilipollas! Porque aunque el e-mail inicial, enviado desde una dirección como sexymaria@gmail.com (¡verídico!), no te ponga los pelos tan de punta como para borrarlo directamente, no cuesta nada hacer una consulta a bases de datos de clientes y un par de búsquedas en foros. Por si las moscas. Y aun así, una vez traducido el proyecto, hay que ser muy ingenuo para aflojarle pasta a tu cliente sin antes tener la suya bien aferrada en la mano. Aunque solamente sea para no tener que cagarte en tu puta madre (sí, en la propia) por haberle echado horas a un trabajo que, encima, te ha costado dinero. Y ya no digamos si para colmo de males tu traducción le resulta útil a quien te ha dado el sablazo: cornudo, apaleado y, coño, tu esposa te ha pegado una venérea.
De gilipollas está el mundo lleno. Por desgracia también está demasiado lleno de gente que lo sabe.
¡Humor callejero del bueno!Hace unos años esta fotografía dio la vuelta a toda internet:

¡Los Manowar y Bertín Osborne, juntos ante una cámara! Difícil imaginarse una escena más apocalíptica. Yo pensaba que la tormenta del metal impactaría contra las partículas elementales casposas de Bertín y juntos crearían una singularidad que haría pedazos la estructura geométrica del universo. Pero hoy, paseándome por la red en un descansito mientras el universo seguía bien montado, me he encontrado algo peor. Y que conste que no tengo ninguna intención de llenar esto de vídeos de YouTube, pero es que que el programa de Ana Rosa Quintana se interese por el tema y que Bertín cuente a su reportero la historia de la foto ya raya en lo... bueno, en lo rayante. Atentos a la banda sonora, que es un temazo y está elegida con muy mala leche.
Si con esto no se hacen un ovillo las diez u once dimensiones del universo, nada lo conseguirá. Pero de regalito, aun así, aquí está el complemento perfecto para todo heavy que se precie, encontrado por casualidad mientras buscaba la primera imagen. Esto es el Escudo del Guerrero. Y todo lo demás es basura.
Al final parece que no llegamos a los ochenta ni los noventa mil como se decía, pero setenta mil no es una mala cifra de asistencia cuando hablamos de macroconciertos de estos. La zona de acampada/párking (porque en el Viña la distinción no suele estar clara) estaba a reventar, aunque debo decir que nunca en los chopocientos años que llevo yendo a Villarrobledo había dormido tan bien. Se decía que la zona de acampadas tenía duchas, y ciertamente parece que han recaudado bastante dinerito para cuatro ONGs cobrando a euro la higiene corporal... en la zona de acampada de verdad, que es la primera en llenarse y no puede acoger ni a una mínima fracción de la marabunta festivalera. Pero el día en que no pueda aguantar tres días sin ducharme en un concierto, me corto la coleta metafórica.
¡100% de peludos este año! Si el próximo osLa productora nueva, Sr Naranja, ha mantenido el nivel de Matarile en años anteriores y, salvo que no se oyó a los S.A. durante sus primeros cinco minutos de concierto, no ha habido problemas técnicos. Bueno, en el escenario hiphopero no lo sé, pero ¿a quién le importa? Lo reprochable, supongo, es que podrían haber aprovechado para mejorar un par de espinitas que llevamos clavadas desde hace un par de años, como por ejemplo el orden de las actuaciones. Porque vale que los Molotov montan fiesta (aunque yo casi no me acuerde de ese concierto), pero cerrar el viernes con Canteca de Macao y el sábado con Peret clama al cielo. Con el conciertazo que dieron Los Suaves a las 21:30, yo firmaba porque no hubieran tenido límite de tiempo. Y teniendo en cartel a los Siniestro Total, otra espinita del Viña de Benicàssim, manda muchos huevos que se les quedaran canciones en el tintero para que pudiéramos escuchar la sabiduría rumbera de Peret a nuestras anchas. Puestos a que el cantante se haga pajas mentales entre canción y canción, prefiero con mucho las de don Julián. Pero el mestizaje y el buenrollismo son así, y poco ganaremos la gente con criterio a base de lloriqueos.
Busque las siete diferencias entre esta fotoResumiendo, de todos modos, otro Viña épico. Y sorprendentemente cómodo, que un servidor empieza a estar mayor ya para que el cabrón de Lorenzo lo eche de su tienda de campaña a las diez de la madrugada. Lo mejor, como de costumbre, la gente. Nunca podré agradecer lo suficiente a los vecinos de Burgos la cervecita con la que me quitaron el embotamiento la segunda mañana. Y, por lo que me cuenta el Doctor Maligno, si el Señor Pollo (un colgado que se paseaba con disfraz por los conciertos) cumple con su promesa, "este año lo llevo yo pero el que viene se sorteará entre todas las entradas", se puede instaurar una traducción muy demencial. ¡Lo veremos!
Fotos del montaje: http://tinyurl.com/5f64yh.¡Nos han asfaltado la zona de conciertos del Viña Rock! ¡Andaos con cuidado!
Y llamadme hippie si queréis, pero habría sido mejor que la organización se hubiera gastado la pasta en subvencionar los cubatas de las barras. Porque como vuelva a llover la gente no se llenará las zapatillas de barro, pero los resbalones irán que vuelan, y además el asfalto no se puede tirar de una patada hacia los vecinos mientras se bailotea, con lo divertido que es jugar con el fango. Y si hace sol, habrá que estar muy seguro de las propias nalgas para arriesgarse a hacer corrillo en el suelo entre concierto y concierto.
Lo peor es que, haga el tiempo que haga, cambio una caída contra el cemento durante un concierto por tres contra el barro, a quien quiera y cuando quiera. Las probabilidades de supervivencia al Viña para el colectivo torpón al que pertenezco, ya de por sí magras, acaban de volverse todavía más escasas. ¡Deseadnos suerte!