O al menos eso es lo que parece a partir de la siguiente noticia del Público:
Como no se trate de una errata y se nos eche encima una crisis de gobierno, con la que lleva el PP encima también, esta legislatura va a ser digna de un principio de temporada de Battlestar Galactica. ¡Estrellas de combate saltando dentro de la atmósfera de un planeta a la voz de ya!
Hace unos años esta fotografía dio la vuelta a toda internet:

¡Los Manowar y Bertín Osborne, juntos ante una cámara! Difícil imaginarse una escena más apocalíptica. Yo pensaba que la tormenta del metal impactaría contra las partículas elementales casposas de Bertín y juntos crearían una singularidad que haría pedazos la estructura geométrica del universo. Pero hoy, paseándome por la red en un descansito mientras el universo seguía bien montado, me he encontrado algo peor. Y que conste que no tengo ninguna intención de llenar esto de vídeos de YouTube, pero es que que el programa de Ana Rosa Quintana se interese por el tema y que Bertín cuente a su reportero la historia de la foto ya raya en lo... bueno, en lo rayante. Atentos a la banda sonora, que es un temazo y está elegida con muy mala leche.
Si con esto no se hacen un ovillo las diez u once dimensiones del universo, nada lo conseguirá. Pero de regalito, aun así, aquí está el complemento perfecto para todo heavy que se precie, encontrado por casualidad mientras buscaba la primera imagen. Esto es el Escudo del Guerrero. Y todo lo demás es basura.
Fotos del montaje: http://tinyurl.com/5f64yh.¡Nos han asfaltado la zona de conciertos del Viña Rock! ¡Andaos con cuidado!
Y llamadme hippie si queréis, pero habría sido mejor que la organización se hubiera gastado la pasta en subvencionar los cubatas de las barras. Porque como vuelva a llover la gente no se llenará las zapatillas de barro, pero los resbalones irán que vuelan, y además el asfalto no se puede tirar de una patada hacia los vecinos mientras se bailotea, con lo divertido que es jugar con el fango. Y si hace sol, habrá que estar muy seguro de las propias nalgas para arriesgarse a hacer corrillo en el suelo entre concierto y concierto.
Lo peor es que, haga el tiempo que haga, cambio una caída contra el cemento durante un concierto por tres contra el barro, a quien quiera y cuando quiera. Las probabilidades de supervivencia al Viña para el colectivo torpón al que pertenezco, ya de por sí magras, acaban de volverse todavía más escasas. ¡Deseadnos suerte!
Un año de dominio y alojamiento gratuitos, cortesía del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. No es ninguna novedad (lo anunciaron a bombo y platillo hace unos meses), pero ahora es cuando he tenido un momento para seguir los consejos del Doctor Maligno y ponerme a ello. Eso sí, la oferta es solo para gente con treinta años o menos, con lo que entro por los pelos. Los más viejos, ajo, agua y resina.
Hay que rellenar un formulario (tened a mano el DNI, que necesitáis unos cuantos de sus códigos) con los datos personales. El alojamiento y el dominio se registran con una de las empresas afiliadas al programa (todo el mundo recomienda escoger Hostinet; buscando en Google hay comparativas entre todas ellas), y al año decidimos si queremos continuar con ellas pagando, renunciar al dominio o simplemente llevárnoslo a otra empresa de nuestra elección. Por lo menos en mi caso, con Hostinet, el día siguiente a la petición ya tenía un email con todas las contraseñas de acceso y el dominio activo. Y un blog montado en WordPress con autoinstalador.
Total, que www.manuviciano.es ya está en marcha, aunque en construcción de momento. Incluirá cosas digamos serias: mi currículum, un ofrecimiento de mi trabajo como traductor, playtester o pornochacha, un blog ceñudo y profesional, no como éste, y cuatro cosas más que se me ocurran. Y es que aquí, si es gratis, no se le dice que no ni a una patada en los huevos. Pero que no se anime nadie.
Cheperudetes de Carabassa: ¡València canyí!Noticia de hace un par de horas en el diario Público:
[...] la prohibición de acceso afecta a páginas 'web' como los diarios deportivos 'Marca' y 'As', la revista 'Interviú', diversos portales de compras y de subastas, como el sitio 'Ebay', especializado en compra-venta y subasta de todo tipo de artículos.
Este weblog, conocido mundialmente por su defensa a ultranza de las milicias y fuerzas armadas, aportará hoy (día del libro, por cierto) su granito patriota de arena en favor de la moral y bienestar de nuestra aguerrida tropa ante el ataque despiadado de la nueva administración socialista. Primero fue el alcohol, luego el tabaco y ahora esto. Basta ya.
Camaradas militares, probad las siguientes soluciones. ¡Que nadie se atreva a dar puyazos en la retaguardia de nuestro avance hacia la gloria!
Buenas noches.
¡Aún no la he visto por ir tan de culo,

Como el año pasado nos gustó y nos echamos unas risas, el Doctor Maligno y un servidor de ustedes hemos decidido celebrar una nueva edición de los Premios Gorrilla. Los Premios Gorrilla homenajean a las viejas glorias televisivas que se aferran a cualquier programucho de madrugada, publireportaje o a apariciones sonadas en A3 Bandas o similares con tal de evitar su destino manifiesto: indicar a los conductores los lugares más obvios donde aparcar a cambio de lo que usté quiera darme, primo. Los Premios Gorrilla sacan fuera la mala hostia, incitan a la risa sana y ponen a cada uno en su sitio así que, en el gran esquema de las cosas, conceder Premios Gorrilla es hacer el bien.
La veda está abierta, pero la competencia es dura. En la edición del año pasado quedó vencedor por los pelos Jose Manuel Soto, pero en 2007 hay un buen número de candidatos que le hacen sombra, y más que le harán al lado de cualquier semáforo. La organización dispone ya de dos o tres candidatos fuertes, pero en una muestra sin precedentes de interactividad y solidaridad está dispuesta a admitir sugerencias. Así pues, si alguno de ustedes está convencido de que su candidato derrotaría a hostias a cualquier futuro gorrilla en las inmediaciones de cualquier estación de tren, sírvase por favor sugerirlo en los comentarios.
El fallo del jurado tendrá lugar cuando se le pase la resaca de Nochevieja. Mil gracias por su atención y buenas noches.
Gastos de envío gratis en CasaDelLibroO: "Ni el rey ni hostias: yo, yo y yo".
Lata de cerveza abierta. Mechero y diafragma ejecutando el movimiento coordinado de siempre. Entradas para el concierto de La Pulquería, confirmadas en el cajón de la mesita. Queda gas para ducharme entre este momento y el inicio del concierto, que cuando estoy limpito me caigo mejor pero me da más perro escribir. Y tampoco huelo tan mal, chicas. A estas alturas, aros de humo tapándome el "No siga leyendo" de la pantalla mientras el mechero descansa del duro esfuerzo de antes. Listos.
Es curioso (y veraz también) lo que comentaba alguien en las tascas el otro día: que pueden transcurrir meses sin que pase nada de nada, sin material para cotorrear ante unas birritas, con la vida siguiendo su monótono curso semana a semana, empañada y borrosa de puro aburrimiento. Pero cuando a las cosas les da por pasar, les da a base de bien. Y se coordinan, las muy zorras. Estos meses que he pasado metido en la cueva del mundo real se han dedicado a ocurrir ––las cosas, digo–– y, para colmo, a superponerse. No enumero por no aburrir, que ejemplos los tengo a patadas, pero ya me explicará alguien qué extraño karma es el que dispone que, en pleno mes de paro forzoso, a una de mis muelas del juicio le dé por desgarrarme la encía en un parto no deseado. Y, para colmo, prematuro. Que juicio yo, el justito para ir tirando sin despeñarme en barrancos ni comer mierdas de perro por la calle.
Y un viaje a las costas de Cádiz, otro a Salamanca y otro al Penyagolosa después, en pleno apogeo del segundo ataque de la Maligna Muela del Juicio (aunque el alien de mi mandíbula ni siquiera se nota ya, chicas), van las cosas, putas cosas, y dejan de pasar sin más. Llega noviembre y parece que los nubarrones se empeñen en que yo no siga prolongando mi verano personal, que en la actualidad abarca desde junio hasta octubre excepto los periodos en que me duele la mandíbula. Llega noviembre y, de golpe y porrazo, dejan de pasar cosas otra vez. Volvemos a la rutina, nene. Sin previo aviso. Sin vaselina. Levántate los lunes y los miércoles a las ocho de la mañana, con lo que eso revienta cualquier horario sano. Da clases a universitarias, pero a precio de todo a cien, que tienes un contrato. Vuelve, cena y duerme, que mañana será el mismo día. Y menos mal que llevaba retrasada la revisión de Carpe Jugulum y tuve con qué ponerme las pilas, porque el futuro pintaba negro.
Pero, quién sabe si motivado por la reciente oleada de cosas sucediendo, o tal vez por un raro ataque de puro sentido común, mis dedos escribieron el e-mail que iba a mandar a tomar por culo los nubarrones y, con ayuda de mi querido ángel catalán y tras un par de llamadas telefónicas, abrir el portal a un universo alternativo donde no tenga que levantarme a las ocho ningún día si no quiero. Porque ahora mis trabajos para Plaza&Janés ya no se limitan a revisar los libros del Mundodisco. Tengo un trabajo en marcha y otro, mucho más gordo, que empezaré tan pronto como acabe este. Y la traducción de The Fifth Elephant no tardará en caer en mis manos para que la revise. Tiempos Interesantes. Y lo digo aunque siga levantándome a las ocho, que estas cosas hay que organizarlas bien y los trapicheos de los autónomos son enrevesados y tortuosos. Supongo que como la vida. O igual más.
Me imagino que la moraleja de todo esto podría ser que los tiempos grises lo son porque les dejamos serlo. Pero lo mismo podría decir que es que quien no llora, no mama. O que no se puede confiar en las muelas del juicio. O "¡Niños! ¡No comáis mierdas de perro por la calle!". Ni siquiera sé la razón de que esté hablando de moralejas, porque con la que está cayendo, para moralejas estamos. Así que lo que haré es saludar con el sombrero a Santo y a la Brujilla Lore, responsables en un 75% (el otro 25 es que por fin me ha salido de los huevos) de que vuelva a descargar mi pedantería encima de estos píxeles. ¡Salud, tíos! Y Lore, a ver si nos vemos esta noche en el concierto.
Un cachondo, mi dentista.O: Pelusilla en el ombligo
O: El blog es mío y me lo zumbo como quiero
Santo, comentario en este blog
Es un hecho comprobado que no hay forma de resistirse a una invocación bien hecha. Así que salgamos del octavo círculo del infierno, abramos una cervecita para acabar con la resaca, quitémonos las legañas de los ojos y al tajo.
Aunque normalmente utilizo la vida real como explicación para mis ausencias prolongadas en este blog o en el resto de asuntillos que tengo en marcha por internet, lo cierto es que en esta última ocasión tampoco puede decirse que la condenada tenga demasiada culpa. He estado trabajando bastante (para lo que acostumbro), he tenido alumnos de exámenes que han llegado a pedirme incluso clases nocturnas, pero la situación no ha llegado al extremo de no poder sentarme ante el teclado alguna noche que otra a hacerle deditos al mundo.
A lo que me he estado dedicando en lugar de ello es a ampliar La Concha de Gran A'Tuin, que es la acojopágina del Mundodisco favorita por los lectores españoles, sobre todo porque es la única que aguanta viva. Últimamente llueven las producciones audiovisuales sobre el Mundodisco y en toda la página web no había ni un miserable comentario al respecto. Ahora, tras reorganizar un poco el menú principal y hacer trasiegos aburridos y repetitivos con el HTML, hay una sección sobre la miniserie Hogfather y otra sobre la productora independiente Snowgum, creadora del corto El Puente del Troll y una... bueno, y una cosa llamada Run, Rincewind, run! que se proyectó durante la última convención australiana del Mundodisco y es de lo más genial que me he llevado a los ojos últimamente:
El vídeo puede verse más grande dándole a donde pone "Google Video". Los subtítulos son de un servidor, con el permiso del jefazo de Snowgum: oficiales, sancionados por la productora y con toda la pompa y boato que corresponden a alguien de mi excelsa categoría:
Por otra parte, admitamos que gran parte de la desidia internetera ha sido culpa de un invento de Belcebú llamado Swap Magic. Son unas pequeñas piezas metálicas que se pueden insertar en la PlayStation 2 sin invalidarle la garantía y permiten jugar con copias de seguridad de juegos, sin necesidad de que sean originales. Antes de que la alarma Blog De Quinceañero me destroce el oído interno, espero que me dé tiempo a decir que el Doctor Maligno, el Sargento Pauix y un servidor estamos reventando el Burnout 3 y que ya he conseguido grabar un DVD con las canciones del Guitar Hero metidas en el sistema de juego de Guitar Hero II, que es más molón. Cuesta pero compensa.
Para terminar por hoy (y, ya puestos, para llevar el ombliguismo a cotas impensables), el amigo Cyberwarrior reseñó este weblog de ustedes en su propio blog, El Ojo Crítico de la Blogosfera:
Cyberwarrior, 08-04-07
Creo que eso de la combinación de tenacidad y pereza (cojonazos, se llama esa combinación en mi tierra) es un firme candidato a lo más que se ha acercado a definirme alguien que no me conoce en persona, así que alzamiento de sombrero y saludo samurai para Cyberwarrior, y gracias por haberte pasado por aquí a leer algún día que otro.
Hay más, pero tampoco es cuestión de carbonizar cerebros a base de autobombo solamente porque uno tenga la noche habladora, así que lo resumiremos todo en que en esas estamos, en mantener el tipo. Que no es poco.
Si Ninja Cheerleaders no va a ser la película delPor fin me ha llegado la respuesta a la reclamación que puse a MetroValencia por una multa injustísima que intentaron endiñarme hace unas semanas a la salida del trabajo. La carta que he recibido es la siguiente:

Aparte de que se contradice (si es imposible comprobar el error, no sé cómo van a constatar los hechos que relato), o yo soy muy malo leyendo entre líneas -que no me extrañaría- o la carta es una forma muy oblicua de decirme que va a costar más trabajo investigar si digo la verdad o miento que perdonarme la multa, así que adiós muy buenas.
Si no vuelvo a saber nada de MetroValencia en lo que queda de semana, casi que me apunto una victoria sobre mi archienemigo el revisor gafitas.
Me mudé hace tiempo desde mi cuenta de correo electrónico de la universidad. Salí por la puerta, se lo dije a todo el mundo y me instalé en mi flamante y nueva casita de Gmail. Volvía a la casa vieja en ocasiones, por si alguien no se había enterado de la mudanza o para rebuscar, tropezando entre los trastos viejos, algo que necesitara en el momento. Con el tiempo, por comodidad, se me ocurrió poner un papelito en la puerta avisando de que todos los mensajes nuevos tenían que reenviarse a mi nuevo hogar. Y no mucho más adelante, a base de responder desde la dirección nueva, fui notando como se cerraba el grifo de gente que, sin saber de mi mudanza, me buscaba donde no era. Sin embargo, me resistía a echar el cierre. Mis trastos viejos seguían allí: cartas antiguas que no quería malcopiar con dos dedos en el bloc de notas, viejos comentarios de este blog en post-its de la nevera vieja, incluso algún trasto grande que otro, de esos a los que coges cariño. La tarea de ir enviándolos uno por uno a mi nueva dirección se me hacía más cuesta arriba que comerme el Himalaya a cucharadas, así que la iba dejando pasar.
Pero por fin GMail ha abierto al gran público su servicio de pescar el correo POP3 de otras cuentas, así que aquí es donde una mala metáfora se convierte sin previo aviso en una especie de batiburrillo técnico sobre servidores de correo en internet. Básicamente, si le das tu nombre de usuario y contraseña para otra cuenta POP3 en cualquier otro servidor, GMail es capaz de conectarse, pescar los mensajes que haya allí y traérselos todos de golpe. Además, irá comprobando periódicamente si hay emails nuevos y se los traerá también cuando los encuentre. (Lo más que ha tardado entre comprobación y comprobación han sido unos 35 minutos.) Las ventajas son obvias: (1) GMail tiene tal capacidad de almacenamiento que ni se entera de la avalancha, por muy saturada que esté la otra cuenta de correo; (2) Tener los correos en GMail implica poder hacer búsquedas muy efectivas, y sin tener que molestarse en abrir sesión en ninguna otra parte; (3) buen filtro antispam, aunque -todo hay que decirlo- me diera un falso positivo el otro día; (4) gracias a la búsqueda de Google, la faena de etiquetado para listas de correo y demás me llevó como un cuarto de hora; y (5) adiós a la preocupación por perder los mensajes cuando me cancelen la otra cuenta, y adiós al terror de reenviarlos todos manualmente cuando eso esté a punto de ocurrir.
La única desventaja que se me ocurre es que el obligatorio paseo nostálgico por el viejo buzón con la nueva tecnología me llevó bastante más tiempo que los veinte minutos técnicos necesarios para poder darlo. Y las pocas veces que empleo algún tiempo en releer cartas viejas acabo yéndome a la cama con la impresión de haber echado horas y horas a perder. Porque a ver quién se para una vez empezado.
Quien no quiera una explicación en modo profesor de escuela de como enganchar sus otras cuentas de correo desde GMail, mejor que no siga leyendo.
Una pequeña advertencia antes que nada: Hotmail y, según tengo entendido, la mayoría de servicios gratuitos de correo web, no permite el acceso por medio del protocolo POP3. Si lo hicieran, significaría que podrías descargarte los mensajes a tu ordenador de golpe y, por tanto, no ver los estupendos anuncios de su página web. Así que los usuarios de Hotmail tendrán que fastidiarse y seguir reenviando su correo desde su otra cuenta a la antigua usanza. (O comerse la cabeza estableciendo un puente en su propio ordenador, pero no trataré esto aquí.) Dado que GMail sí permite el acceso vía POP3 y que las excepciones nunca confirman las reglas, es posible que otros servicios también lo permitan. Cuestión de mirarlo. Supondremos de ahora en adelante que puedes conectarte a tu otra cuenta de correo vía POP3.
Para empezar, hay que poner GMail en inglés de los EE.UU. porque el sistema todavía no funciona con el interfaz en castellano. (Según Google, tampoco está disponible para todas las cuentas en inglés, aunque sí lo está para todas las mías y también para una recién creada, así que seguramente lo tendréis.) Si lo único que os interesa es recuperar emails antiguos siempre podéis volver después al castellano, aunque con ello GMail dejará de buscar periódicamente mensajes nuevos. Se hace en Configuración, pestaña General, y no creo que tenga gran complicación. Hay que elegir la opción English US: tampoco funciona con el inglés británico. Dadle a "Save Changes" y Gmail volverá al buzón, ya en inglés estadounidense.
Ahora la Configuración se ha convertido en Settings, pero allí es donde tenéis que ir de nuevo. En la pestaña Accounts (cuentas) deberías ver el enlace "Add another mail account" (ojo, que no es lo mismo que "Add another email adress").

Pinchadlo. Os saltará una ventanita donde se os pide que introduzcáis la dirección de email de la que queréis pescar el correo, así que ya sabéis lo que hay que hacer. Pinchad "Next step" a continuación y GMail os pedirá unos cuantos datos más:


Gmail os está preguntando ahora si os interesa poder enviar mensajes desde GMail pero haciendo que parezcan provenir de vuestra otra cuenta de correo. Si decimos que nos da igual, hemos terminado. Si decimos que sí, nos enviará un email a la otra cuenta para que confirmemos (pinchando en un enlace) que de verdad nos pertenece, lo cual es bastante absurdo porque ya se está bajando mensajes de allí gracias a nuestra contraseña, pero qué le vamos a hacer. Una vez superado el trámite, podremos enviar correos desde GMail utilizando nuestra antigua dirección, además de recibirlos.
Finalmente, recordad moderar el tiempo de relectura de emails antiguos si os ponéis a ello. Más de una hora de nostalgia seguida nunca es sana.
Espero que esto sea útil para alguien, porque de lo contrario acaba de convertirse en un firme candidato al rato más absurdo que me he pasado jamás delante del ordenador. (De momento se lleva la palma este otro.) Lo cierto es que no pretendía ponerme tan en plan didáctico, pero simplemente hay veces en que no puedo evitarlo.
Buenas noches.
Acabo de recibir un email en inglés con una interesante proposición económica por parte del doctor Abdu Samu, responsable del departamento de Cuentas y Auditorías del African Development Bank con sede en Ouagadougou, Burkina Faso. Pese a que se me pide que mantenga secreto su contenido, dudo que la difusión que pueda alcanzar en este humilde blog vaya a perjudicar nuestros intereses empresariales comunes. Traduzco del inglés.
Tuve la enorme fortuna de encontrarme con los archivos del fallecido cuando organizaba los antiguos ficheros abandonados de los clientes de 2003-2004 para enviarlos a la gestoría con el objetivo de buscar documentación. Se refleja claramente en nuestra POLÍTICA BANCARIA EXTRANJERA [...] que si tales fondos permanecen sin ser reclamados por algún FAMILIAR DIRECTO durante SEIS (6) años desde la fecha de la muerte del titular, el dinero será transferido a la TESORERÍA DEL BANCO como fondos sin reclamar. Por otra parte, la ley no permite que nuestro banco se ponga en contacto con ningún ciudadano de BURKINA FASO para que reclame los fondos.
Por tanto, la solicitud de usted como extranjero es necesaria para dicha petición y para la transferencia directa de los fondos a su cuenta bancaria, como FAMILIA DIRECTA del fallecido. Cuando los fondos se transfieran a su cuenta, el CUARENTA POR CIENTO (40%) será para usted por su ayuda [...], mientras que el SESENTA POR CIENTO (60%) será para mí. Si está seguro de su integridad, valía y confidencialidad, respóndame con los datos necesarios para la transferencia y contacte conmigo para que pueda hacerle saber los pasos necesarios para llevar a cabo inmediatamente esta transacción. Me mantengo a la espera de su respuesta urgente.
Mis mejores deseos para usted y su familia,
DR ABDU SAMU
Estimado doctor Samu: Le agradezco su interés y las condolencias que sin duda olvidó incluir en su mensaje por la muerte de mi tío abuelo lejano (guiño, guiño) Komoé Fulani. Estaré encantado de reclamar su herencia, aunque admito que desconocía hasta el momento la acomodada situación económica de tito Komi. Por desgracia, en estos momentos no estoy en situación de utilizar ninguna cuenta bancaria en España por culpa de ciertas irregularidades que me atribuyó injustamente la Comisión Nacional del Mercado de Valores durante la OPA con que la empresa de la que soy Presidente y CEO, Cagontó Enterprises, adquirió el control de Grefusa y Sugus, multinacionales de las que usted seguramente ha oído hablar.
Para llevar a cabo los distintos sobornos necesarios para salir del pequeño atolladero en que me encuentro, necesitaría disponer de cierto capital líquido y no sujeto al control estatal: digamos TREINTA MIL EUROS (30.000 €) contantes y sonantes. En el momento en que usted me haga llegar de forma discreta dicha cifra, insignificante para los números que solemos manejar usted y yo, estaré en condiciones de reclamar la herencia de mi querido (guiño) tío abuelo Komoé. Por favor, póngase en contacto conmigo a la mayor brevedad posible y le haré saber cómo puede enviarme los fajos de billetes.
Permanezco a la espera. Mis mejores deseos para usted y su familia.
Y túuuu, tormeeeenta de trueeeenos y luuuz....
La respuesta a la vida, el universo y todo lo demás.

Los Premios Gorrilla nacieron hace dos o tres años, cuando Antena 3 emitía su estupendo programa La isla de los famosos. Por el programa de telerrealidad circulaban famosetes venidos a menos que intentaban, a base de pasar penurias en entornos hostiles y ponerse verdes entre sí rodeados de cámaras, recuperar algo de la popularidad perdida y poder seguir aferrándose con uñas y dientes a un sueldo en televisión que les salvara de su inevitable destino: señalar los aparcamientos libres a los conductores a cambio de la voluntad en cualquier ciudad española. Por aquel entonces nuestro ídolo televisivo y ganador absoluto en todas las categorías era Ramón Arangüena. De protagonista absoluto de Osados pasó a colaborador estrella de Lo + Plus en la época dorada de Máximo Pradera, pero con la marcha de éste la chispa de Ramón se fue reduciendo hasta desaparecer por completo. Tras su marcha del programa hizo de pregonero en las fiestas mayores de varios pueblos, lo que nos indujo a (1) pensar que no tardaría en marcharse a alguna isla perdida a pasar hambre por dinero y a (2) preguntarnos cuánto tiempo tardaría en producirse dicho acontecimiento. Desgraciadamente el programa de Antena 3 terminó antes de que pudiésemos resolver nuestras dudas, pero de todos modos Ramón ocupa un lugar especial en nuestros corazoncitos y, como homenaje, queda nombrado padrino de honor de los Premios Gorrilla para toda la eternidad.
Tras muchas e intensas deliberaciones, el jurado de los Premios Gorrilla (formado por el Doctor Maligno y un servidor de ustedes) ha logrado alcanzar un veredicto unánime. Muchos son los candidatos que han quedado atrás en nuestros estrictos criterios de selección, pero el esfuerzo siempre compensa: los tres finalistas pueden pasarse cuando quieran por nuestra sede para recoger su premio, que consiste en un bonometro con sólo tres viajes gastados. Necesitamos patrocinadores para futuras ediciones, por cierto. El campeón, mejor que llame por teléfono y ya se lo enviamos nosotros si eso.
Menciones especiales sin derecho a bonometro:
Álex Casademunt (de Operación Triunfo 1, Fórmula Abierta y Los Lunnis)
Carmen Hornillos (en realidad no ha hecho jamás nada digno de mención)
Fríker Jiménez (Milenio 3, Cuarto Milenio y otros varios panfletos impresos)
Finalista: Laura Manzanedo. La conocimos como Clara, una joven de la teleserie Al salir de clase que, por supuesto, atravesaba infinitos problemas emocionales sin pies ni cabeza a lo largo de los 124 episodios que iluminó con su presencia. Apareció en el peliculón español Más de mil cámaras velan por tu seguridad y rodó dos episodios de El Comisario interpretando dos papeles distintos, además de algún que otro capitulillo de diversas teleseries lamentables. Ha ayudado en cinco ocasiones a los concursantes de Pasapalabra pero, sin duda, su aparición estelar interpretándose a sí misma fue en La selva de los famosos, un concurso de telerrealidad en condiciones extremas del que fue eliminada a la primera de cambio, pero al que volvió en un rompedor giro de guión por aclamación del público. Este hecho presagiaba una carrera llena de éxitos, pero de momento se aferra a la televisión presentando un concurso nocturno de llamadas telefónicas en una emisora local. Tiene su bonometro y todo el cariño del jurado esperándole en nuestra sede.
Finalista: Alejandro Sanz. O, según el documento que ha presentado el jurado para su lectura, El Tío Que Se Ha Comido A Alejandro Sanz. Comenzó su carrera con el nombre artístico de Alejandro Magno y una opera prima llamada Los chulos son pa' cuidarlos, pero pronto se decantó por la canción ligera para adolescentes ñoñas con un éxito considerable. Alcanzó el cenit de su carrera con el superhit Corazón partío, y desde entonces se ha enganchado como una ladilla al sol que más calienta (The Corrs, Shakira, la SGAE) para mantenerse en el candelero. En internet se han reunido más de 236.000 firmas para que deje de cantar, y parece que va camino de hacerlo. Sus cada vez más frecuentes apariciones en la prensa amarilla hacen suponer que no tardará en dirigir el tráfico lento de Miami a cambio de lo que lleve suelto, señora.
Campeón Absoluto de 2006: JOSÉ MANUEL SOTO. Poco hay que decir sobre este gran hombre que no sepa ya cualquier ciudadano medio con dos dedos de frente. Saltó a la fama musical con discos como Solo faltas tú o Al son de Machín, y a la fama televisiva con apariciones en espacios de renombre como VIP Noche, ¡Hola Raffaella! o Bellezas al agua. Tiene una página propia en la Internet Movie DataBase, pero sorprendentemente no en la Wikipedia. El Premio Gorrilla 2006 recae en este personaje por sus acertados y soberbios publi-reportajes sobre la paletilla de jamón ibérico (con chorizo, vino, jamonero y cuchillo de regalo) que tantas madrugadas han acompañado a los noctámbulos. Gracias a él toda una generación está memorizando las bondades del cerdo ibérico, su cuidado proceso de selección y las razones por las que la paletilla es mejor que el jamón de siempre. Sirva este premio como reconocimiento y agradecimiento a su continuada labor de entretenimiento, que esperamos que próximamente continúe en los semáforos de alguna ciudad española.
Y con esto y un bizcocho, queda inaugurado el plazo de presentación de candidaturas para los Premios Gorrilla 2007. Dentro de un año o así, si el jurado se acuerda de emitir otro veredicto, en su weblog favorito.
(Las letras de zombis se pueden encontrar en http://e-zombie.com/. No entiendo cómo es que no las usa todo el mundo.)
Mi primer amanecer del año fue tan penoso que llevo ya unos días resistiéndome a escribir sobre él. Pero esconder la cabeza bajo tierra, lloriquear y huir de los hechos nunca ha sido la solución a nada, así que allá vamos. Mi primer amanecer del año fue, en realidad, un anochecer desde la perspectiva de la rotación terrestre: eran como las seis de la tarde en Salamanca. La fiesta de la noche anterior se había prolongado hasta las once de la mañana y había incluido una serie considerable de cubatas de vodka, por lo que las feas sustancias químicas de la resaca causaban estragos en mi cerebro. En casa de Ruth (nuestra estupenda anfitriona) no se movía ni un ratón, pero yo bajaba las escaleras pensando erraticamente en los pasos a seguir para obtener un café con leche.
El primero de dichos pasos consistía en abrir la puerta de la cocina. Al hacerlo me encontré con Sherry, la simpática rottweiler que me deseó feliz año nuevo con un lametón en la mano. Pensé entonces que la pobre no había salido de la cocina desde la noche anterior. Pensé que podía empezar el año haciendo el bien y sacarla antes de que se levantara su dueña. Pensé (y este fue mi error principal) que el café podía esperar, cuando la experiencia demuestra que el café debe ser lo primero del día, para que todo lo demás funcione mejor.
Para sacar a Sherry al jardín había que encerrar primero al resto de perros. En particular Sasha, la otra hembra, debía mantenerse aislada de la rottweiler porque las perras, al contrario que los machos (que ladran, intentan asustarse mutuamente y en general utilizan la guerra psicológica y cualquier otro truco sucio que se les ocurra), van directas al grano cuando luchan. Salí al jardín después de dejar junta pero no cerrada la puerta principal de la casa. Hacía frío. Había niebla. Yo tenía ya controlados a los dos perros machos enormes y cabezones porque (afrontémoslo) los seres semejantes se entienden entre sí, y mientras los dirigía a su cuarto de reclusión temporal me giré para llamar a Sasha. Lo que vi fue una rottweiler que se las había ingeniado para salir de la casa y, silenciosa y directa como un ninja, se lanzaba sin mediar ladrido contra la otra perra. Antes de que yo pudiera reaccionar, Sherry tenía el pellejo del cuello de Sasha entre sus mandíbulas.
La adrenalina canceló temporalmente la resaca. Sin importar el precio que sabía que exigiría la adrenalina después, me lancé a separarlas. Imposible: las fauces de una rottweiler requieren un gato hidráulico para soltar su presa. Y yo no conocía el truco de levantarle las patas traseras, así que por el momento tuve que concentrar mis esfuerzos en evitar que Sherry hiciera fuerza en serio. Mis energías, debilitadas por la fiesta de la noche anterior, se agotaban inexorablemente y lo único que lograban era evitar por el momento un mal mayor. Así que tomé una decisión: arrastrar a las dos perras al interior de la casa, tragarme la dignidad y pedir ayuda con la voz de pito que (pensaba yo) era más probable que despertara a alguien. Estaba cansado, lleno de baba de perra y temeroso de un desenlace fatal que sería, única y exclusivamente, responsabilidad mía.
¡Ayuda! ¡Socorro!
Dos cosas ocurrieron en el mismo momento: Ruth bajó las escaleras y sus padres entraron por la puerta. Todos encontraron la misma escena: una perra mordiendo el cuello de la otra, un macho cabezón intentando montar a la agredida y otro macho cabezón (humano esta vez) haciendo todo lo que podía, que era más bien poco con solo dos manos, para separarlas. Por suerte el segundo par de manos hábiles de Ruth solucionó la situación. Abrió las mandíbulas de Sherry. Sacó a Sasha y a los cabezones de casa. Me vio en una silla, los ojos muy abiertos, la adrenalina retirándose de mi interior y abriendo el paso a un contraataque sin piedad de las hordas de la resaca. Me ofreció un café. Habló con sus padres. Lo arregló todo.
Pero aprendí algo. Aprendí por las malas que de verdad, de verdad de la buena, lo primero del día ha de ser un café. De lo contrario no hay forma de hacer un razonamiento en condiciones. Muy yonqui, sí, pero también muy cierto. Aprendí el truco de levantar las patas traseras al agresor. Y aprendí que lo peor que puede hacerse de resaca no es limpiar pulpo, actividad que hasta el momento encabezaba mi lista, sino separar a perras peleonas. La lista completa la dejaremos para otro día.
Feliz año.
XKCD - A webcomic of romance, sarcasm, math, and language.Supongamos que existen los programas de intercambio de archivos por internet. Y supongamos que alguien de esta santa casa ha decidido utilizarlos para descargar un documental llamado Fashionistas Safado (The Challenge) que ponen muy bien en el gran buscador de documentales SearchExtreme.com. Pongamos que nuestro amigo quiere el documental para una pequeña celebración solitaria del Orgasmo Mundial por la Paz mañana día 22, aunque teniendo en cuenta que mañana a las cuatro de la tarde estará de comida de empresa, podría resultar complicadilla la cosa. Pero no importa para qué sea. El caso es que nuestro supuesto hombre tiene la costumbre de mirar las características de los archivos que descarga, y al hacerlo con Fashionistas Safado (The Challenge) se ha encontrado con lo siguiente:

¿Nueve semanas y media en italiano? Un momento, un momento. La película que intenta descargar nuestro héroe es muy reciente, de este mismo año. No puede ser que la estén usando para hacer un fake de un clásico de 1986, ¿verdad? ¿Verdad?
Verdad. No estaban utilizando Fashionistas para engañar a los pobres inocentes que quieren ver Nueve semanas, sino al revés. La previsualización del archivo no muestra a Sasha Grey, sino a Kim Basinger comentando sus problemas a una amiga. Nuestro hombre, siempre supuestamente, ha sido víctima de un antifake: quería descargar un interesante documental sobre la actividad humana y, en su lugar, ha obtenido cine convencional. Erótico, puede. Malo, sí. Pero convencional. Y lo peor de todo es que se lo tiene bien merecido.
¡A la venta en su estanco, señora!Y teniendo en cuenta esto, teniendo en cuenta que en los estancos ahora también venden condones y teniendo en cuenta que a este ritmo pronto les prohibirán vender tabaco, yo abogo por la reconversión de los estancos en sex-shops. ¡Bolas chinas a precios populares ya!
Estaba yo tentado de buscar una cita bíblica sobre el trabajo, acompañarla de un par de exabruptos ofensivos y dar la entrada de hoy lunes por concluida, pero me temo que sería repetirme un poco demasiado. Así que, mientras viajaba en el tranvía y observaba las caras largas e inexpresivas de la gente, he pensado que podíamos (la humanidad en general, quiero decir) mejorar un poco las condiciones de cada lunes siguiendo unos pasos sencillos, que procedo a listar a continuación por si a alguien le apetece probar a ver.
Y con esto y un bizcocho... hasta mañana a las ocho. Por desgracia.
La siguiente perla de la sabiduría apareció hace algún tiempo en la entrada estrella de este weblog de ustedes, El puto reggaetón:
Enviado por: Pedro, Enero 10, 2006 03:00 PM
No sé si es más increíble que alguien busque canciones de reggaetón o que se enfurezca porque en la primera página donde entra no aparezca lo que él busca. En todo caso asusta, ¿eh? Feliz día de los muertos a todo el mundo.
... que quiero leer gratis también en castellano a base de comisiones. Y que nadie haga rimas.

Qué cosas. Iba yo caminando de vuelta del trabajo y, como de costumbre, meditaba con nostalgia sobre un bono-metro mágico que poseí una vez. Aquel billete se congeló cuando todavía me quedaban siete viajes y, sin que ninguna máquina le descontara ni uno solo más, me estuvo abriendo todas las puertas de la red subterránea valenciana durante un par de meses hasta que hubo un cambio de tarifa y, también como de costumbre, el IPC desvaneció la magia. Aquel bono-metro acabó convertido en un trozo de cartulina inútil y, supongo yo, recorrería el habitual ciclo de bolsillo trasero del pantalón, lavadora, cara de fastidio y confeti en la papelera. Fue un suceso triste porque ya me había creado mis expectativas y esperaba que ese billete fuera a permitirme viajar gratis para siempre. Pero la realidad es una amante cruel. Con el tiempo oí hablar de otros billetes con poderes e incluso llegué a ver uno, pero todo el mundo sabe que un objeto mágico que te abre las puertas de otra dimensión no aparece más de una vez en tu vida.
Llegué a la estación de metro. En la zona metropolitana de Valencia, gran parte de la red subterránea solamente lo es en teoría, en los documentos oficiales y en los periódicos: la mayor parte de las paradas están en la superficie. De hecho, mi recorrido habitual es completamente sobre el suelo, por lo que no hay ningún impedimento físico que me obligue a usar billete. Lo que hay es revisores, ante los que un bono-metro mágico al uso sirve de bien poco. Este pensamiento, aunque lógico y cabal, no me libraba de la nostalgia por mi perdida cartulina milagrosa mientras introducía mi actual, anodino bono sin poderes en la máquina de ticar.
No hay sonido de impresora.
El bono-metro sale por la ranura correcta.
Si hubiese habido un paso cerrado, me lo habría abierto.
Coño.
Es mágico.
La idea de que (dado mi recorrido usual) esta magia me sirve de bien poco no mitigó en absoluto mi alegría. ¡Un bono mágico! Solamente me sirve para fingir que lo paso por la máquina y, los fines de semana, para llegar a la estación de trenes, sí. ¡Pero tengo un bono mágico! Y para mi regocijo, a los pocos días mutó. Escuché un sonido de impresora y en un principio maldije todo lo maldecible pensando que había sucedido lo inevitable, que el hechizo se había disipado. No fue hasta pasados unos cuantos días más cuando me fijé en las inscripciones mecánicas con que las distintas máquinas habían mancillado mi cartulina y las vi aglomeradas, todas en la parte izquierda. Según pude descifrar, me quedaban 127 viajes en el bono-metro. Era un tipo distinto de magia, y solamente tenía que encontrarle una utilidad práctica. Eso fue anteayer.
Ayer se abrieron las puertas del vagón y, ¡sorpresa desagradable!, había una revisora al otro lado, en la parte de dentro. Unas chicas a mi lado que no llevaban billete cancelaron el gesto de subirse y optaron por esperar 20 minutos más al siguiente tren en la estación. Bajo la atenta mirada de la revisora, se hizo la luz en mi cerebro. Entré con paso decidido y me apoyé contra la puerta del otro lado. Vi que la mujer se me acercaba directamente, me quité los casquitos de las orejas y saqué la cartera del bolsillo sin que me temblara el pulso. Extraje mi bono-metro mágico de nivel 2 y se lo mostré. Mirada atenta. Ceño fruncido.
-Tú no has ticado. -Esa frase es como el "Ave María Purísima" de los revisores.
-Sí que he ticado.
-No puede s... uy, sí que es verdad. Pero es de... ¿has cogido el metro esta mañana?
-Sí, aquí mismo, volviendo del curro.
-Este billete es muy raro -descubrió ella-. Mira, está escrito por todas partes.
-A ver... Pues sí que es verdad, qué raro.
-Mira, no te lo voy a agujerear ni nada, pero tienes que cambiarlo por otro en una taquilla.
-Vale, ahora lo hago dentro de dos paradas.
-Hombre, tampoco hace falta que te bajes a posta.
-No, si tengo que cambiar al tranvía igual -dije yo-. Ya que estoy, me paso por taquilla.
-Vale, pues nada.
-Muchas gracias.
Quedé como un señor y viajé gratis y a mi hora. Y llegué a la conclusión de que este bono-metro me es mucho más útil que el otro que tuve porque con este puedo descolocar a los revisores, además de abrir puertas mecánicas. Probablemente el truco no me funcione con los más cabrones (desde luego, no volverá a funcionar con esta revisora en concreto). Y solamente me quedan 125 viajes con los que engañar al resto. Pero son más que suficientes para llegar al maldito cambio de tarifas de febrero que, si se comporta como suele, acabará con los poderes de mi bono-metro de nivel 2.
Y al menos, esta vez estoy sobre aviso.
Alta tecnología en la ESO, sí señor.Advertencia: Entrada más o menos técnica.
Recientemente el sargento Pauix, el Doctor Maligno y un servidor nos mudamos de piso por ciertos problemillas con nuestra antigua casera que ahora no vienen al caso, pero que si interesan a alguien están un par de entradas más abajo. Con ello, dimos de baja la conexión a internet de Timofónica. Para conseguir una nueva, la opción más práctica era ONO: viene un técnico a casa y te echa un cable, con lo que no hay que complicarse la vida en altas ni en teléfonos. Por desgracia, ONO tiene una pequeña característica de la que ya estábamos avisados, pero de cuyo aviso hicimos más bien poco caso: el famoso capado P2P. Sí, es mejor que el capado de toda la vida, admitido. Pero es frustrante estar intentando descargar obras de autores de la Grecia clásica y programas freeware con el eMule y descubrir que no puedes compartir más de un kilobyte o kilobyte y medio con ningún otro usuario.
No es cuestión de puertos: cambiar los puertos que trae el eMule por defecto, aunque es una práctica aconsejable por seguridad (y los mejores son los comprendidos entre el 62.100 y el 63.000 por razones de limpieza), no soluciona el problema. El caso es que ONO detecta el protocolo de transferencia que usan los programas tipo eMule y, cuando ve muchos paquetitos de información con orejas de burro en la cabeza, les pone un guardia civil cibernético a dar porrazos hasta que circulen en fila de a uno, a la voz de ya. No vale de nada cambiar puertos. No vale de nada cambiar de programa de intercambio. No son tan tontos. La única solución, igual que con los guardias civiles de verdad, es que no te pillen. Esconder las orejas de burro para no sufrir el capado.
Por suerte, la versión más reciente de eMule (la 0.47c) incluye una pijadita que va a encantar a los jugadores de Vampiro: la Ofuscación. Que no es otra cosa que encriptar los paquetitos de información, ponerles orejas de conejito por encima de las de burro para que los picoletos no les den el alto. Se activa desde Preferencias, dentro de la sección Seguridad:

No hay que activar ninguna de las otras dos casillitas, solamente "Activar la ofuscación de protocolo". Y funciona, vaya si funciona. Ahora mismo tengo las obras completas de Platón y el IrfanView bajando a 163 KB por segundo. Un análisis un poquito más detallado muestra que las descargas serias provienen de gente que tiene activada la misma opción, y las subidas serias también van dirigidas a ellos. Así que lo ideal sería que todo el mundo lo hiciera: supongamos que a Godzilla se la trae al pairo todo esto porque su magnífico ADSL no le pone guardias civiles al eMule, así que emite un terrorífico grito de desprecio y pasa de utilizar la nueva versión y activar ninguna casillita. Bien por él. Pero supongamos que quiere descargarse el último vídeo de su colega Gamera aterrorizando Tokio, y Gamera tiene una conexión de cable anti-orejitas de burro. El resultado neto es que, a todos los efectos, Godzilla no podrá pasar del consabido kilobyte por segundo, pese a su maravillosa conexión sin vigilancia. Y todo por no dejar de destruir ciudades un momentito, bajar el eMule 0.47c y darle a la casillita de marras.
Algunos monstruos (y algunas operadoras de internet) no tienen ninguna consideración.
Génesis, 3:19
Puto graciosillo de los cojones.
Estimados seguidores de la selección española:
Vaya por delante que no tengo costumbre de hablar de fútbol en este weblog, más que nada porque no me gusta, al igual que no me gusta ningún deporte retransmitido por televisión salvo el volley-ball femenino. Sin embargo, ante la reciente y supongo que todavía dolorosa derrota de la selección española en los mundiales de fútbol, mi espíritu caritativo no puede por más que intentar, en la medida de mis modestas posibilidades, aliviar el sufrimiento de ustedes.
No me acogeré al recurso fácil de las injusticias, del quítame allá ese penalti, de si tal falta no era falta. Ni tampoco intentaré derivar la fundadísima esperanza e ilusión de ustedes al futuro incierto de un próximo campeonato en que, casi seguro porque lo contrario sería difícil, la selección patria hará mejor papel. En pocas palabras, no les repetiré lo que escucharemos todos, aficionados o no, por activa o por pasiva, en todos los telediarios de todas las cadenas los próximos días. En lugar de ello me gustaría animarles a que vean la situación con los ojos de aquellos para quienes esta derrota (que, no nos engañemos, podía oler de lejos cualquiera que mantuviese la cabeza fría) hace la vida ese poquito más llevadera. Tal vez el cambio de punto de vista dé algún solaz a sus almas heridas, o les distraiga al menos de su sufrimiento.
Piensen en Maradona, por ejemplo. Al fin y al cabo, es uno de los suyos. Pero libre por fin de comentar los partidos del equipo nacional y fingir hooliganismo cañí, ahora podrá darse rienda suelta y pasar buenos ratos en lo que queda de mundial jaleando al equipo argentino. Piensen también en los aficionados a la programación televisiva habitual (que digo yo que alguno habrá), esos demagogos que ven como una falta de respeto que sus programas favoritos se vean sustituidos, así por las buenas, por detalladas y viriles imágenes de maromos en ropa interior. Pese a lo erróneo e injusto de tal punto de vista (alguien debería recordarles que el fútbol es por ley un deporte de interés nacional), tal vez noten ustedes que mejora su karma y su bienestar general si hacen la buena obra del día y son un poco comprensivos y empáticos con los pobres desgraciados. Generalizando algo más, piensen en esa multitud silenciosa de personas que se aburren con el deporte rey (entre las que me incluyo), esos a quienes sus amigos llevan semanas abrasando a base de jocosos comentarios bienintencionados como "parece que este año el mundial va para largo, ¿eh?". ¿Acaso no les alegra a ustedes que por fin ellos puedan desquitarse? ¿Acaso no les salta la lagrimita cuando una minoría silenciosa entona por fin su derecho al pataleo? ¿Acaso no les emociona que vuelvan al redil y entonen ahora el A por ellos oé y el Opá vamo a por el mundial, aunque sea con cierto retintín cínico?
Y si todos estos argumentos no terminan de arreglarles el día del todo, piensen en el ahorro que supone para el erario público dejar de pagar esos caros y lujosos hoteles a jugadores, equipo técnico y demás parafernalia futbolera. En lugar de enfurruñarse, serían más felices y harían bien al concluir que la eliminación ha sido para bien: que gracias a ella ese dinerito ahorrado (el dinerito que ustedes mismos han pagado declaración a declaración) tal vez se emplee en que unos niños empiecen el próximo curso en aulas con calefacción y no en barracones prefabricados, o tal vez en contratar a algún que otro médico en la Seguridad Social, que buena falta hacen.
Esperando haber sido de utilidad para todos los forofos futbolísticos que, de no seguir las líneas de pensamiento que se sugieren más arriba, se habrían levantado hoy con el pie izquerdo pero ahora, casi sin duda alguna, serán mucho más felices, se despide atentamente su seguro servidor.
Imagen para que el sargento Pauix firmeDurante la semana pasada se corrió (sobre todo por internet) el rumor de que Ramoncín hablaría de su no-concierto del Viña Rock en el programa de Eva Hache en Cuatro. No es que yo sea muy fan: Buenafuente, pese a todo, le sigue dando mil patadas a una mujer que tenía gracia al principio pero cometió el error de acercarse demasiado a Manel Fuentes, cuyas pausas con cara de "reiros, coño, que lo pone en el guión" por lo visto son contagiosas. Pero no negaré un cierto morbillo enfermizo por saber lo que tenía que decir Ramoncín sobre el tema, así que cuando pillé la entrevista de pasada dejé estar un rato el mando a distancia. Ya habían empezado, pero sabía que no habría ningún problema: Eva Hache se reservaría la pregunta para el final.
Y mientras tanto, el Rey del Pollo Frito iba desarrollando una complejísima maniobra de lavado de imagen: aludió a su colaboración con causas benéficas (la expresión "por la patilla" o similares salió no menos de diez veces de su boca) y, en un sutil alarde de astucia, enlazó en la siguiente pregunta su trabajo para la SGAE con esas causas benéficas. Pobrecitos empresarios de discográficas y, de rebote, pobrecitos autores incomprendidos como él. Respetuosísimo con la libertad de cada uno para opinar lo que quiera, faltaría más, don Ramón pasó a hablar del cruce de acusaciones que había estado teniendo recientemente con Joaquín Sabina: afirmó que llevan treinta años siendo amigos y trató de quitar hierro al tema, lo cual no es de extrañar cuando alguien de su talla (hablo de la de Sabina, supongo que sobra la aclaración) te dice públicamente cosas como "si es más tonto no nace".
Y finalmente llegó la pregunta: "¿Qué pasó en Viña Rock?". Ramoncín se mantuvo sin problemas al nivel que, a aquellas alturas de la entrevista, esperaba de él. Recalcó que fue una minoría quien le lanzó proyectiles (aunque se le pasó recordar que fue una mayoría quien cantaba "Ramoncín el que no bote", como ya se ha dicho por aquí) y, al recalcar que había otros músicos en el escenario y subestimar gratuitamente la puntería del respetable, hizo un vano intento de mostrar valentía y puso el colofón final a la entrevista añadiendo "llorica" a los adjetivos "chaquetero", "demagogo" y "pelota" que había ido acumulando uno tras otro cada vez que abría la boquita.
Sí, cabría preguntarse por qué desperdicio tantos píxeles hablando del Rey del Pollo Frito cuando pocos días después asistí (con entrada falsa, sospecho) al concierto que dio Joaquín Sabina en el campo del Levante. Supongo que la explicación es que algunas cosas invitan a remover la mierda para ver hasta qué punto huele mientras que otras, como escuchar Pacto entre caballeros o Princesa en directo, son tan evidentemente geniales que no hace falta ni siquiera la imagen que vale por mil palabras. Pero allá va de todas formas.

No, no voy a dedicar este weblog de ahora en adelante a poner el nuevo video del de Opá ni los sucesivos Amo a Laura, Peto a Laura o Amo a Jorge (que más que un conjunto de vídeos parece una turbulenta salida del armario), ni siquiera nada de Lordi. Pero por casualidad mi colega el Avatar del Caos y la Destrucción me pasó hace tiempo unos vídeos de móvil con sus actividades en el trabajo y este me ha parecido tan buen momento como cualquier otro para probar la chorradita de Google Videos y lanzarlo a la fama mundial.
Pásalo. O no. O qué sé yo.
Pasó el consabido seis del seis del seis y, en contra de lo que cabría esperar, no ha aparecido el ángel de la trompeta para anunciar el nacimiento del anticristo y su consiguiente Apocalipsis. Ni, como yo me temía en secreto, tampoco Rocío Jurado ha descendido majestuosa de los cielos (en plan valquiria junto a los Cuatro Jinetes) entonando un Como una ola que presagie el Día del Juicio.
Muy oblicuas tienen que ser las señales para no habernos dado cuenta. La empresa Kinder, por ejemplo, por fin ha conseguido emitir un anuncio que no insufle ganas de incendiar todas sus fábricas e instalaciones al espectador medio. No es que sea bueno, es simplemente que no convierte cerebros en heces purulentas, y por lo tanto el contraste lo hace resaltar. Tal vez se trate de que las fuerzas del mal estaban concentradas en lo suyo (a saber: el nacimiento de la Bestia y la aniquilación definitiva de toda la Creación) y no han tenido tiempo para nada más, porque el día ha sido estupendo: llegó por fin la nómina y han venido amigos a comer a casa (tranquilos, ya os inventaré motes). No he escuchado ni leído ninguna palabra de ningún político. Ni tampoco ninguna de Acebes o Zaplana. Resopar: cuajada. He conseguido un par de colaboradores para encargarme de mi niña. El congreso filipino acaba de abolir la pena de muerte. Postre: Northern Lights. Un ex-presidente corrupto -no, no es Berlusconi- que robaba fondos de ayuda a campesinos ha sido declarado culpable en un tribunal. Cena: el famoso Bacalao con Salsa de Sopa de Pescado de Manu. Le he hecho un regalo muy guapo, o al menos a mí me lo parece, a una amiga vieja. Comida: asado de conejo con alas, que no es una criatura monstruosa sino una combinación de especies en el horno. Otra sentencia ha liberado a los subalternos de la Generalitat Valenciana de la tarea de llevar el café a sus superiores (y ha recomendado al Consell que cree la categoría oficial de "camarero" entre sus funcionarios si lo cree necesario, ¡toma juez con dos huevos!). Desayuno: café con leche y Camel. Y he empezado la segunda parte de La Confusión, a la que volveré tan pronto como envíe esto, atienda a cierto asunto para rematar el día y me meta en el sobre.
El Doctor Maligno se ha comprado, precisamente hoy y sin darse cuenta, Buenos Presagios de Pratchett y Gaiman, cuya linea argumental trata de la llegada del Enemigo y el Fin de los Tiempos. Vale, ya es casualidad. Pero el Doctor Maligno siempre está haciendo cosas así.
Con lo cual, o el anticristo ha venido muy moñitas para lo que se esperaba de él o mi cada vez más distorsionada percepción de la realidad me hace dar por buenos los que para el resto de la humanidad son claros signos del Principio del Fin. O bien la cristiandad lleva dos milenios equivocada (los judíos todavía más) y tendríamos que habernos hecho satánicos todos desde la Caída.
¿Por qué narices hay una pegatina de la Iniciativa DharmaLa siguiente iniciativa, verídica y algo preocupante, estaba disimulada como quien no quiere la cosa en el blog de Estrellita Mutante.
Básicamente, el Día Mundial del Salto consiste en llevar a la práctica la antigua leyenda urbana de que si todos los chinos saltasen a la vez sacarían a la Tierra de su órbita. Los organizadores citan algunos estudios científicos que demuestran que no sólo es posible sino también recomendable modificar la órbita terrestre a base de saltos controlados. Con un salto del planeta a la nueva órbita planeada, siempre según la organización del WJD, se conseguirá reducir drásticamente el calentamiento global y llevar a las regiones más desfavorecidas a un rango de temperaturas que mejore sus condiciones de vida:

No sé si creermelo demasiado. En realidad sí lo sé: no me lo creo demasiado. Como mucho, es parte del Plan de Dominación Mundial de alguien con a saber qué oscuro propósito. Pero puede ser divertido quedar para saltar con los amigos exactamente el 20 de julio a las 12 horas, 39 minutos y 13 segundos (hora española). Lástima que no caiga en fin de semana, eso sí. Y en la página web incluso venden camisetas para salir como corresponde en la Obligada Foto Gilipollas. Ahora la única duda es a quién intento convencer para que me la haga.
(Todas las miniaturas están pintadas por Pau.)
En esta foto se nos ve a toda la compañía defendiendo la fortaleza. El segundo por la izquierda soy yo y el de al lado es el sargento Pauix.
Este fue el día que lanzaron la bengala de aviso desde la torre oeste, pero al final fue una falsa alarma porque el sargento estaba borracho y se le disparó.
Pero aquí si que fue en serio. El doctor Maligno, nuestro archienemigo, hizo bajar de las montañas al temible Frigopie Gigante, pero como aquel día hacía mucho calor se le habían derretido los dedos. Aun así nos destrozó media armería y la cantina entera antes de derretirse del todo. Ahora el sargento Pauix está de muy mal humor.
Aquí me encuentro muy a gusto pero espero que me destinen pronto a un sitio bonito y sin monstruos helados gigantes aunque sea por unos días. Muchas gracias por el chorizo que me mandaste la última vez. Un beso de tu hijo que te quiere.Llevo un tiempo ausente del mundo de internet en general porque he estado dedicándome a perfeccionar mi Plan de Dominación Mundial, que en breve entrará en su fase dos. Todavía me falta un buen trecho para alcanzar el grado de desarrollo que presenta el Plan de Hugh Hefner, el viejo zorro octogenario que a lo largo de su vida ha demostrado con creces su CI de 152 (de lo que se entera uno) a base de rodearse de conejitos. Pero no desepero. La fase dos es sólo el principio.
Durante todo este tiempo que llevo sin actualizar por aquí he estado encargándome personalmente de algunos detalles de mi PDM. Obviamente no escribiré aquí la imagen completa, no vayamos a dar facilidades si alguien decide anticipárseme (o peor: mejorar mi estrategia y dejarme en ridículo). Pero sí puedo dar algunos detalles no clasificados como alto secreto, no vinculantes, no demasiado importantes tampoco, para qué vamos a engañarnos.
Fase Dos iniciada, pues. No volveremos a hablar de mi Plan de Dominación Mundial hasta que se encuentre en condiciones de iniciar la Fase Tres, y predigo que eso no ocurrirá antes de medio año. Mientras tanto, niños y niñas, stay tuned for more rock'n'roll.
Esto es un bando municipal capturado por unos indeseables en la bella localidad de El Provencio, Cuenca, mientras regresaban de un macrofestival de hippies peludos:
Es deseo de esta alcaldía-presidencia el reiterar un año más lo manifestadoNada que añadir.
Supongamos que existiera una red de intercambio de archivos por internet, que yo no digo que exista. Supongamos que esa red funcionara bien y permitiera que la gente pudiera estar al día en estrenos de películas y series. Cosa que yo no digo que ocurra. Puestos a especular, supongamos que los archivos que uno se copia pudieran grabarse en un disco y verse en la tele. Entonces alguien podría grabar un par de capítulos de series para verlas en el comedor de sus padres después de una comida familiar. Y podría llevarse una sorpresa cuando, al terminar un episodio, el siguiente pareciera tener como protagonista a una joven mamporrera (de la galaxia de Pegaso, a juzgar por el nombre de la serie) ejerciendo su oficio con absoluta devoción y entrega sobre un caballo. Y esa persona hipotética podría darse con un canto en los dientes si su abuelita, espectadora obligada de los acontecimientos de la galaxia de al lado, hubiera elegido ese preciso momento para ir al servicio. Por muy poco.
Si las cosas llegaran a tal extremo, y no seré yo quien diga que han llegado, nuestro hombre podría ser partidario de la siguiente idea:
Si acaso existieran todas estas cosas, claro.
¡La Iglesia Redimida Cristiana de Dios es todopoderosa!Los signos están claros. Las profecías se cumplen. La bestia del mar sube con sus siete cabezas y sus diez cuernos con diademas y el blog oficial de Google ha sido hackeado por un estudiante.
La historia ha ocurrido hace poco, así que no se sabe demasiado. Según una supuesta conversacón entre el autor y un colega suyo publicada aquí, el tipo adivinó la contraseña del blog (al parecer era algo que tenía que ver con Longhorn, el nombre que iba a recibir el nuevo sistema operativo de Mocosoft), entró y lo borró enterito. Acto seguido registró de nuevo el nombre del blog para sí mismo y se puso a chatear con su colega a ver si encontraban alguna forma de rentabilizar el cuarto de hora de fama que esto iba a proporcionarles. Y lo peor de todo es que no se les ocurrió nada mejor que esperar a que Slashdot reseñara la jugada, cosa que creo que todavía no ha hecho, y aprovechar el aluvión de visitas con el sistema de anuncios del propio Google. Si la conversación es verídica, hay que ser muy patán.
La explicación de Google, sin embargo, es que ellos mismos borraron el weblog por accidente y que alguien aprovechó el pantallazo de "este blog no existe" para registrarlo y, sí, tener su cuarto de hora de fama. Pero que esto no supone ninguna vulnerabilidad general de todo Blogger ante los hackers y tal y cual y esto y lo otro. En pocas palabras, que le dieron al botón que no era y alguien se la jugó. Si la explicación es verídica, hay que ser muy patán.
En todo caso, durante un corto periodo de tiempo el blog de Google tuvo este aspecto:

Lo cual, como decía al principio, nos lleva inexorablemente a la conclusión de que el fin del mundo está cerca. Eso y la existencia de Lordi, el grupo heavy metal de orcos finlandeses que irá a Eurovisión este año, claro.
Anoche me contó una amiga (que parece que disfrute viviendo en Brasil y sintiéndose añorada) la barrabasada que gastaron a unos estudiantes novatos en la universidad. Da gusto que se sigan haciendo esas cosas, sobre todo para alguien (como yo) en cuya propia universidad se sustituyeron las novatadas por una especie de Fiesta de Bienvenida que, a medida que pasaban los años, se iba haciendo cada vez más descafeinada.
Mi amiga, investigadora sin labores docentes, entró en la clase de los novatos haciéndose pasar por su profesora de la asignatura que fuera. Supongo que borraría la pizarra y se presentaría. Lo primero que les dijo es que esa clase sería en castellano, no en portugués: al parecer los alumnos tienen clases de idiomas, así que no les vendría mal practicar. Antes de que las caras de desazón se generalizaran del todo, no contenta con ello, les informó de que, de todos modos, los apuntes de la pizarra estarían en inglés porque es el idioma en el que están escritos todos los artículos importantes sobre matemáticas. Hablar en castellano, tomar apuntes en inglés. Maravilloso.
Pero coló. Durante un cuarto de hora o veinte minutos, mi maligna amiga se dedicó a reñir a gente por llegar tarde y a hacer callar los grupitos que comentaban la jugada entre temerosos susurros. Todo ello en castellano y (supongo) escribiendo en inglés en la pizarra. Una jugada maestra que se tragaron enterita con patatas. El único fallo en su plan es la falta de documentación gráfica o sonora: a mí jamás se me ocurriría tramar algo así sin pensar en grabarlo para futuro uso y disfrute.
El universo, niños y niñas, no tiende a expandirse sino a hacerse light, descafeinado, libre de humos, políticamente correcto y sin alcohol. No quiero ni pensar lo que ocurrirá cuando, en otros cincuenta años o así, el planeta alcance el nivel de amuermamiento crítico. Seguro que implosiona, que mami naturaleza nos castiga por coñazos. Por eso estas historias y otras mucho más crueles (marcar con rotulador y subastar a los novatos, por ejemplo, como se hacía en Ingeniería Química de la universidad de Castellón) siempre tendrán ese encanto del viejo estilo.
Sí, vale, ahora todos somos supercool y usamos el Firefox, pero...


... el mío mola mucho más que el vuestro.
Pimpzilla, nena.
PARA LIMPIAR VÁTERES.
Método combinado de Ganjaman y el Doctor Maligno.
Reproducido aquí sin permiso, por supuesto.
¡EL GRELIÓN!South Park, temporada 2, episodio 9. Año 1998. El festival de cine independiente de Sundance se traslada al pequeño pueblecito de Colorado porque ya ha destrozado completamente su anterior asentamiento, y ahora los habitantes de South Park deben convivir con una nueva plaga: las estrellas de cine cool. El señor Garrison, en clase, intenta explicar a los niños en qué consiste el cine independiente y Cartman, el gordo cabrón, ofrece su propia definición:
Wendy: No es verdad. Las películas independientes se producen fuera de Hollywood y no tienen los recursos y el glamour de Hollywood.
Cartman: ¿Ah, zí? Dime una película independiente que no trate de vaqueroz gayz comiendo pudding.

El episodio termina con una avalancha de mierda sobre el pueblo que barre por completo a toda esa gente tan in del cine. A ver si también se cumple esa predicción (banda sonora de Fantasía incluida) y al menos nos reímos un rato en la próxima entrega de los Oscar.
¡Canten conmigo! Mis huevecillos son de color marrón...
Quién lo iba a decir. Las felicitaciones, como siempre, tarde y mal.

Y que cumpla muchos más.
Aunque ya había escuchado algún tiro, acabo de asegurarme de que realmente Sam Raimi va a dirigir una adaptación cinematográfica en acción real de una novela del Mundodisco. Cuando termine con Spider-Man 3, el director se encargará de The Wee Free Men (una novelucha de un tal Terry Pratchett, que por lo que he oído ni siquiera utiliza los capítulos normalmente en sus libros). La novela, dirigida a un público juvenil, narra las aventuras de una niña de 9 años llamada Tiffany Aching. Tiffany es extraña porque siempre ve las cosas que tiene enfrente, que es más de lo que puede decirse de la mayor parte del resto de la humanidad. Así que cuando descubre que es la Reina de las Hadas quien ha secuestrado a su hermanito, reúne toda la ayuda que puede y corre en su búsqueda. Y esa ayuda la proporcionan: (1) una sartén para la autodefensa y (2) un clan pseudo-escocés de hombrecillos diminutos con el cuerpo tan tatuado que parecen azules, a quienes les gusta robar ganado, beber y blasfemar más que ninguna otra cosa.
Lo curioso es la foto que acompaña a la noticia de CinemaBlend.com...

Llevo unos cuantos días resistiéndome a comentar la famosa foto de Ratzinger Z poniéndose un tricornio de la Guardia Civil española. No por respeto hacia el Vaticano ni hacia la benemérita, que ya se sabe que de eso hay poquito por aquí, sino por no tener muy clara la forma de enfocar la noticia. El gesto no da para mucho: el papa se está dando un baño de masas y unos guasones le pasan un sombrerito, que Benedicto XVI no duda en encasquetarse para regocijo de propios, extraños y sobre todo periodistas gráficos.

Según la página web <http://www.guardiacivil.org/historia/sombrero.jsp>, el tricornio lleva unido al benemérito cuerpo desde sus mismos inicios, cuando su fundador (el duque de Ahumada) decidió que el uniforme de su cuerpo policial debía ser de "aspecto severo, elegante, vistoso, única forma de conseguir la representación social que había de darse a sus componentes". En aquella época no era más que un sombrero de tres picos al uso, pero a partir de 1860 comienza a evolucionar y a reducir sus dimensiones paulatinamente hasta la forma que conocemos y amamos hoy. Respecto al material, en principio era de fieltro. Pero se llenaba de mierda a la primera de cambio, así que hubo que regular fundas de hule para que los guardias civiles no tuvieran un aspecto cochambroso. Con el tiempo el fieltro fue abandonándose y, puestos a llevar puesta la funda siempre, sustituyéndose por cartón o corcho. Y en los últimos tiempos el hule ha sido reemplazado por ese charol negro, brillante y cargado de glamour tan distintivo de la benemérita.
En otras palabras: el tricornio no es más que un anacronismo, un detalle que conseguía inspirar temor y respeto en sus tiempos pero que ahora, en realidad, inspira poco más que risa y lástima. Por eso considero muy apropiado que el otro día se lo pusiera en la cabeza quien se lo puso.
TOKIO.- Miden más de un metro con 80 centímetros de diámetro, pesan 200 kilos, cuentan con innumerables tentáculos venenosos y han surgido de la nada en grandes cantidades para aterrorizar al pueblo japonés. Estos ejércitos multitudinarios de horripilantes bichos babosos han acabado con el abastecimiento del principal alimento del país.
En cuanto se mata a uno, aparece otro para ocupar su lugar. Al final, los gobiernos de la zona, dispuestos a plantar cara, se están agrupando para hacer un frente común contra el enemigo.
La 'echizen kurage' no es un invasor extraterrestre sino una medusa gigantesca que está destruyendo el medio con que se ganan la vida los pescadores del Mar de Japón. La medusa de Nomura, que es el nombre que recibe popularmente, es la criatura de mayor tamaño de esta especie en aguas de Japón y, por razones que hasta el momento siguen siendo un misterio, su número se ha multiplicado en los últimos meses.
[...]
Entretanto, los japoneses están poniendo de su parte todo lo que pueden: en lugar de limitarse a quejarse de las medusas, se las están comiendo. Las medusas no son en absoluto un ingrediente habitual de la cocina japonesa, sino que son mucho más apreciadas en China. Las localidades costeras están esforzándose a tope para promocionar la medusa como un alimento novedoso.
RICHARD LLOYD PARRY (The Times / EL MUNDO)
http://www.elmundo.es/elmundo/2005/12/07/ciencia/1133990283.html
No creo que esta entrada requiera más comentarios por mi parte...
(Gracias a Anakron por avisar en el foro.)