Maldita la bondad siempre derrotada por la creciente maldad.
Maldita sea la consciencia que hace relucir la inconsciencia de los demás.
Malditos estamos los generosos que compartimos la amistad.
Maldita la razón por hacer juicio público del intolerante, por dar otra oportunidad.
Malditos los sinceros que nos persigue la verdad.
Malditos los iguales a mí, los diferentes.
Y bendita sea la ignorancia. O quizás no.
Escrito por Jesuli a las Junio 29, 2004 01:06 AM