Junio 26, 2007

La idea de una arquitectura moderna a través del estudio programático de la Bauhaus

programa.jpg


Por: Newton

Ciertamente, la idea de una arquitectura moderna a través de su identidad y significación nunca ha sido un problema para los historiadores/críticos y nadie puede negar que toda modernidad se basa en su oposición a la tradición y los valores que esta esgrime. Así mismo, es la tradición la que de alguna manera, terminaría alimentando filosófica y científicamente esa vanguardia, que a muchos les dio por llamar moderna.
Hay muchas razones para pensar que lo moderno es producto de un tipo de educación (teoría) y una técnica depurada (practica) concluyendo todo en un “asombroso” desarrollo tecnológico donde la historia es incuestionable. Las ideas que se acuñaron sobre una metodología racionalista fundamentada “en el orden de los componentes y la organización en serie de las partes similares”, entre otras ideas con forma de manifiesto, dieron el impulso necesario para que esa pretendida unidad entre arte y técnica, finalmente tuviera su momento cenital en la escuela, casi “mística”, la catedral de acero y cristal, llamada Bauhaus.
La enseñanza de una arquitectura racional a través de la búsqueda de nuevas formas y nuevos procesos funcionales a través de la exploración objetiva de la realidad le trajo muy buenos resultados a la Bauhaus como institución pero no a las corrientes iniciaticas posteriores. El “desencanto“ por la desaparición del componente arte como ambición personal para representar la propia vida, puede llevar a afirmar que el empobrecimiento del vocabulario arquitectónico se logro a través de la exaltación de la sintaxis (relaciones entre elementos arquitectónicos) como exclusión de lo gratuito (adorno) e inclusión de lo imprescindible (formas con un código matemático/geométrico).
Esta analogía utilizada entre vocabulario y sintaxis es particular (objetivamente) porque no se puede “empobrecer” el vocabulario sin destrozar también la sintaxis y viceversa, donde la culpa de que el adorno sea un estorbo no es de la ciencia (en este caso la matemáticas) puesto que precisamente el estudio aplicado a esos conocimientos fue lo que le dio la “estética a esa nueva vanguardia moderna”. La ciencia no es un adorno funcionalista, es un requisito fundamental para llegar a la objetivación racional de las ideas, eso nada tiene de ingenuo y mucho menos falto de contenido.
Ser abstracto o ser racional no tienen porque oponerse en la búsqueda de una legitimación de sus propios valores, que no son mas uno en lo mismo, ya sea en su planteamiento teórico o practico y me parece que considerar una variable tan mutable, como lo es el racionalismo, es tomar el camino más fácil para emitir un juicio de no valor acerca de la realidad en la arquitectura y las ideas implícitas en ella.
En esa línea, la historia (a través de sus investigadores) propone una hipótesis de crisis aguda para explicar la falta de comunicación entre lo moderno y lo racional, teniendo como figura potencialmente sacrificable al grupo de trabajo. Por supuesto, esto se alejo de la realidad, pues esta demostrado que mientras mas anónimo se es, se establecen mas condiciones de cooperación entre las partes, no importa si se llega al resultado porque tengamos la misma formación o porque carecemos de ella (¿estara alli el complemento?)

Escrito por Parafrenia a las Junio 26, 2007 09:02 PM | TrackBack
Comentarios

Ya he visto que te has enchufado a "Poético Blog". En seguida te incluyo en la lista de miembros.
Ahora porque no puedo, estoy hasta los topes con los exámenes y el tiempo sólo me permite hacer lo básico. Pero esta entrada tuya acerca de Bauhaus me llama muchísimo la atención.
Un saludo, Newton, y gracias por apuntarte. Ya sabes que no hace falta más. Con incluir la "pegatina" está todo listo.

Escrito por Pablo a las Junio 27, 2007 02:45 PM
Escribir un comentario









¿Recordar informacion personal?