Imaginaos que cuando tenéis quince años descubrís qué queréis ser de mayor: estrellas del rock. Así que os empleáis a fondo para conseguirlo: aprendéis a tocar la guitarra y la batería, hacéis clases de música, vas a canto y, sobretodo, escuchas miles y miles de discos.
Lógicamente, montáis una banda y empezáis a tocar. Tocáis en pequeños baretos de mierda y poco a poco la cosa va mejorando y cada vez os hacéis más famosos. No me refiero a ser ídolos sexuales de cientos de miles de quinceañeras, sino más bien tener un grupo pequeño y bastante fiel de seguidores.
Pasan un par de años y, como siempre pasa, surgen roces con los otros miembros. Os peleáis con el cantante. Y como siempre, la banda se pone en dos bandos: tú estás en un lado y el resto en el otro. Según ellos, además de ser un vago y un cabrón, estás lejos del nivel de la banda. Lo tuyo no es el rock, dicen. Lo tuyo es otro rollo y es mejor que te pires del grupo. Y el manager, que además de ser un trepa y un perro, también está en tu contra, te sugiere que en lugar de un grupo de rock te dediques más a otros rollos: por ejemplo, a un grupo de flamenco fusión con reminiscencias irlando- portuguesas desconstructivistas. Tócate los cojones, Mariloles.
Y dices: "bueno, lo pensaré". y lo pruebas. Y parece más fácil, y puedes ganarte dignamente con eso la vida. Pero eres infeliz, porque no es lo que querías hacer cuando empezaste en esto. Joder y no te sientes satisfecho. La satisfacción personal es lo más importante del mundo, creo yo. No hay que vivir para trabajar, sino trabajar para vivir.
Y te pasas el día rayado pensando: estoy tocando en este grupo de flamenco fusión con reminiscencias irlando-portuguesas desconstructivistas porque no valgo para ser una estrella del rock: entonces, ¿qué hacer? ¿de verdad quieres seguir haciendo esta mierda que no me gusta? ¿O buscar otra cosa que no sea relacionada con la música? Después de varios años dando más vueltas que un guisante en un tambor, ya no tenéis edad para empezar de cero. ¿Qué hacer, qué hacer?
¿Os acordáis del juego Out run? Pues imaginaos que la tía del coche del juego es perseguida por el camionero de El diablo sobre ruedas. Y que el conductor del dichoso camión es una mezcla entre Porco Rosso y La Máscara. ¿Lo tenéis todo? Pues ahora ved este vídeo:
- Pudiendo follar con todos los tíos que quiero, ¿por qué me resulta tan complicado convencerte de que lo hagas conmigo?
Y yo me quedo sin saber qué decir, claro. La primera palabra que viene a mi mente es "gilipollas", pero no sería verdad del todo. La primera palabra que de verdad viene a mi mente es "puto", "puto gilipollas", se entiende.
No sé, pero estoy en una época no muy buena. Estoy hasta los cojones. De mí. De ti. De todo. Cambiar de trabajo sólo es la opción menos mala. Lo que de verdad quiero es dejarlo todo, volver a mi casa y dedicarme a la vida contemplativa. La vida del bebé friki: comer, dormir y, ocasionalmente, jugar a la Play.
Apatía y desidia. Eso es lo que me pasa, doctor. Y no creo que con unas vitaminas se me curen.
Sostribo mi desidia en la barra de algún bar;
me bebe el malestar, y me come la apatía.
Y en este parolismo me encuentro cada día,
y en este parolismo me pierdo cada día.
A mi Salvados, el programa de El Follonero, me gusta. Tampoco es que me encante, pero lo suficiente como para verlo. Es original y bastante hijoputa, que son dos términos que califican bastante bien mis gustos. Todo lo que sea original e hijoputa tiene muchos puntos de que me acabe gustando. Y además, se mete con todo dios. Y eso también me gusta. Original, hijoputa y que se meta con todo dios. Me imagino que por ese motivo también me gusta El Intermedio.
A pesar de todo, no lo veo nunca. ¿Por qué? Primero, porque los domingos por la noche no es un momento que me apetezca ver la tele. Prefiero agotar el poco tiempo que me queda de semilibertad para hacer otras cosas. Segundo, y este es el tema importante, porque no puedo soportar: la voz en off del programa.
No he encontrado ningún vídeo en el que salga La Voz dando caña, pero con esto tendréis que conformaros:
Es que me pone a parir. Esa voz artificial. Ese tono. Ese acento. De verdad que es escuchar eso y tener ganas de poner Sin tetas no hay paraíso. Joder, ¿no podrían poner a un tío con una voz normal? Constantino Romero no está haciendo nada ahora mismo, ¿no? Pues que le cojan a él. Eso le daría un toque de caché al programa.