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Septiembre 02, 2004

Inspiración

Mis grandes momentos de inspiración llegan cuando me aburro. No necesito amores platónicos ni vidas de mierda ni sobredosis de drogas. Me basta con ejercer alguna tarea lo suficientemente plomiza como para que mi cerebro se separe de ella y empiece a divagar por cuenta propia.

El problema viene, claro, a la hora de sacar las ideas de allí y contenerlas en algún otro sitio, aunque sea una servilleta sucia. Como suelo aburrirme en sitios en los que no tengo medios para aprovecharlo (si no, no me aburriría), tengo que esforzarme en mantener el chispazo de inspiración dentro de la memoria para que cuando llegue a casa no se me haya olvidado. Mi memoria de pez no suele ayudar, así que cuando toca pasar a papel el pequeño relato o la frase perfecta para empezar esa novela (todos tenemos alguna vez esa frase entre los labios, y luego se pierde), ya todo ha cambiado. Relleno lo que no recuerdo con trozos improvisados, o pervierto la idea a medida que la transcribo. Da igual. Cuando he terminado, el resultado es siempre una pieza bastarda del original, así que le doy a Supr y lo condeno al olvido.

El problema viene cuando el aburrimiento me conduce a lo inverso: me entran unas ganas enormes de escribir algo, pero no tengo qué escribir. En esos casos, y si puedo, me arranco a improvisar con lo primero que me viene a la mente, con lo que el resultado no puede ser más nefasto: ayer mismo, en el descanso de la comida, me dio por relatar el día anterior, fumigando la barra, con Declam, el irlandés loco, que iba echando tabasco a las cucarachas que escapaban de los productos químicos. Era enternecedor ver a Declam rociando a las cucarachas con aquella botellita, como un obispo echando agua bendita a los fieles, y cómo las cucarachas se daban la vuelta, agitaban las patitas y fallecían. Luego a mí me tocaba barrerlas.

Escribí eso en la libretita, y luego arranqué la cuartilla, la arrugué y la tiré a la basura. Hoy por la mañana he intentado reproducir la anécdota y ha sido imposible.

Este maldito trabajo me está cortando las alas.

(Adrián) | (#) | Opiniones (1)

Comentarios: Inspiración

mmmmh ¿Y dónde tienes la libretita cuando se te ocurre algo que escribir?

Gablin | Septiembre 2, 2004 05:07 PM
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