El consejo de la semana
Decía hace unos días el Hombrecillo Verde que se había aficionado al café con coca-cola para ponerse a tono con el día a día. Servidor, que vive ultimamente a diez segundos de retraso del mundo entero, probó el otro día la receta. Basicamente, pedí un café solo, una coca-cola y un vaso de pinta con hielo; eché el café, eché la coca-cola, tapé la boca del vaso con un posavasos y mezclé, no agité. Inmediatamente después, ante la atónita mirada de mi compañero, me lo eché al coleto.
Bueno no está, dicho sea de paso. Hay que pedir mucha agua después para eliminar la sensación de haberte tomado una tostada quemada. Eso sí, el hijoputa funciona. La única pega es que si en tu trabajo es esencial que no te pases las horas con el intestino como si fuera una tubería oxidada, la cosa pierde puntos.
Sin embargo, la tentativa ha dado pie a otro experimento mucho más efectivo. Y este es el consejo de la semana: si tienes un día tonto o soñoliento, toma café y coca-cola, pero de manera separada. Parece una chorrada, pero diversas pruebas con diversos compañeros (nos aburrimos mucho, sí) dan un margen alto de efectividad (excepto el que se cagó por la pata abajo, pero bueno). El truco está en que te tomas primero la coca-cola (con rapidez, para que el gas te haga llorar los ojos y tengas que despertarte por cojones) y diez minutos después, te tomas el café, para poner el cuerpo a tono.
En esto último hay variantes. Si tienes el día muy tonto, te puedes tomar uno solo y además doble, pero luego no te quejes si dejas el baño como lo dejas, so guarro. Lo suyo sería un café con leche, pero en este país no hay dos personas que tomen el café igual, así que tú mismo. Yo, que soy un sibarita de mierda, me tomo un capuccino, que me deja el cuerpo fetén para aguantar el tute diario.
Esta experimentación ha dado pie a otros experimentos. El más popular, el que aúna la Mangaroca con el Legendario y además le añade zumo de piña. Dicen las malas lenguas que si sobrevives a eso tienes aguante para lo que sea. Pruébenlo y ya me cuentan.
(Adrián) | (#) | Opiniones (3)
Yo tomo un café con leche (corto de café) cada tres horas, desde que me despierto hasta que salgo, momento en el que lo cambio por una cerveza cada media hora.
Mi vida es lo que ocurre justo entre cervezas. Entre cafés hago dibujines, leo y hago el tonto. O así.
efe | Septiembre 18, 2004 04:41 PMY tú te haces caso del Hombrecillo verde???XDDD
Soraya | Septiembre 18, 2004 04:52 PMYo también he provado la mezcla, pero separada,y cierto es que te acelera... Quizá todo sea porqeu trabajo con el Hombrecillo Verde, y el estres nos puede...Que aggggggggco quillo!!!
ProBado. Por favor. Gracias.
efe | Septiembre 18, 2004 05:21 PM