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Octubre 17, 2004

Lo que faltaba p'al duro

Al principio fue el footing. Como refrendaría el posterior uso de la palabra jogging, aquello eran pijaditas. El proletario salía al parque a correr, y el clase media-alta hacía jogging. Y luego stepping. Y demás mierdas.

Lo siguiente que conocimos fue el zapping, y aquí en España empezaron a surgir las variantes de chiste en plan tumbing (sin saber que ya por tierras anglófonas el coaching estaba cerca de ser nombrado deporte olímpico). Los palabros terminados en -ing fueron creciendo como setas: puenting, skating, tuning, snowboarding, surfing. Si tú ejercitabas algo merecedor de entrar en en esa categoría, es que molabas. Si no, más te valía quedarte en casa como el inadaptado que eras.

Un buen día, a un iluminado se le ocurrió que ese tipo de terminología era ideal, ideal de la muerte para definir las cosas feas que pasan en la vida y que no nos molan nada. Así que ahora el tipo que se mete en el cuerpo tantos esteroides como para hacer que un elefante baile claqué no es un yonki de mierda, sino que es víctima del doping. Y la empleada que recibe cada día emails guarretes por parte de sus superiores y que se ve sobeteada cada vez que el jefe se pone tierno, no es que esté siendo acosada sexualmente, no, es que le están haciendo mobbing. Manda los huevos.

Ahora se han montado otra película para poder mirar hacia otro lado y encima quedar como comprometidos. Desde que han saltado a los medios dos noticias simultáneas de unos niños que han maltratado a un compañero de clase, la sociedad está conmocionada: ¡Los niños no son felices! ¡Válgame el cielo! Los padres están ofendidos. Nadie les había dicho que en el colegio había castas sociales, ni que a un niño le pueden amargar la existencia sólo por llevar gafas de dos dioptrías.

Así que claro, se han puesto en movimiento. Antes de fijarse en la educación que están dando a sus hijos (o la que les ofrece el gobierno), prefieren poner el grito en el cielo porque queda feísimo que los niños se peguen entre sí. ¿Es que nadie piensa en los niños?, dicen todos, mientras les compran la Playstation 2 para que se queden quitecitos y calladitos de una vez.

Ya tenemos los primeros resultados. Ahora no hay violencia escolar, sino bullying, y los padres están más tranquilos porque en la reunión del club social no tienen por qué decir cosas tan feas como que su hijo de ocho años ha obligado a uno de primaria a que le haga una felación en los servicios sólo porque tenía ganas de meterse con alguien. No, mi hijo es que hace bullying. Que no es que sea un puñetero delincuente en potencia que acabará preñando a alguien antes de entrrar al instituto. Eso queda muy mal en el expediente, y además es más facil admitir que haces o eres víctima del bullying que llamar las cosas por su nombre y enfrentarse a ellas. Las madres pueden, por fin, respirar aliviadas.

Ayer leía en una revista un reportaje sobre este tema. Ciertos "expertos" recomendaban un sencillo dodecálogo por el que podías saber si a tu hijo le hacían bullying. Basicamente venía a decir que tienes un hijo y que a veces no basta con comprarle los Lacostes y los videojuegos y la moto a los quince, sino que de cuando en cuando hay que escucharle y, en fin, ser consciente de que un niño no es una especie de Pokemon con ropa diminuta. Luego, claro, venía el tema en cuestión: ustedes no se preocupen, señores padres, que la culpa no es suya ni del colegio al que sacramente pagan una millonada cada año. La culpa es de los videojuegos, y de las pelis violentas, y de la cocacola, y muy probablemente de las camisetas de colores y la música rap.

Desde Pause, hemos determinado que la técnica del -ing es novedosa, cojonuda y aporta unos resultados óptimos al objetivo de poder sudártelo todo y seguir creyendo que eres un tipo cojonudo por taparte los oidos y gritar que no oyes nada. Eso es el futuro, señores. Así que recomendamos una serie de palabros que seguramente ayudarían mucho a todos esos problemas que vienen azotando el mundo de hoy: por ejemplo, la violencia de género pasaría a ser llamada wifing, y el abuso de menores de edad podría llamarse, qué sé yo, minoring. El racismo, blacking, y el terrorismo integrista islámico que amenaza nuestro patriótico y democrático status quo de lo políticamente correcto, crashing. Así, en los telediarios, dejaríamos de tener noticias feas y malas y todo sería mucho más bonito, multicultural y optimista. Dónde va a parar.

(Adrián) | (#) | Opiniones (11)

Comentarios: Lo que faltaba p'al duro

Si señor... Ha dado usted en el clavo...

Vamos a llamar las cosas por su nombre. ¿No estáis hartos ya de esta sociedad tan "politícamente correcta"?

Javier Arriola | Octubre 17, 2004 08:56 PM

¿Significa eso que tengo que quitarme de ING Direct?. Cuando por fin encuentro un banco donde no me roben de forma descarada (si lo hacen tienen el buen gusto de disimularlo un poco) tenía que pasarme esto. Para lo de la violencia contra las mujeres yo preferiría cabroning.

Por cierto, ¿acaso esto significa que lo que se hace aquí va a llamarse blogging?. Por ser más guay y eso.

Logan-X, "Hasta los hueving", out

Logan-X | Octubre 17, 2004 09:23 PM

Oiga. Estara mal que yo lo diga pero le ha quedado un post cojonudo. Hoy casi me paso por su antro. Le ha salvado que no encontraba aparcamiento ni a la de tres.

Kurtz | Octubre 17, 2004 10:46 PM

Al menos no hacemos bloguing... blogueamos!

salU2

PaRaP | Octubre 17, 2004 10:47 PM

Majo, el mobbing no es lo que tu has dicho.

Si es que...

angua | Octubre 18, 2004 12:13 AM

Genial este, tío.

Ya tocaba, puto vago.

efe | Octubre 18, 2004 02:20 AM

Coincido con Angua.

El mobbing es má o meno que te vayan puteando en el curro para que te vayas, largues, o salgas todos los días llorando (Sea cual sea la intención, normalmente la de que des baja voluntaria).

Lo otro igual es "acossing" o "metemanning"...

O basándonos en antecedentes: "Nevenking"

Galahan | Octubre 18, 2004 11:09 AM

A todo esto, que el post mu bueno!

Galahan | Octubre 18, 2004 11:10 AM

A mi la ocurrencia que más gracia me hizo dentro de esta corriente fue la del "petting"

- ¡Hija mia! ¡Me ha dicho la portera que ayer vio al hijo de la vecina metiendote mano en el cuarto de contadores!

- Que no, mamá, que solo haciamos petting

El Hombre Malo | Octubre 18, 2004 11:16 AM

Cojonuding, quiyo.

Chache | Octubre 18, 2004 11:59 PM

Toda la razón. El mobbing hace años que salió en los EEUU y puedo asegurar que hay médicoa españoles que lo conocían desde hace años. Lo que pasa que a la plebe nos llega siempre tarde, generalmente cuando lo dicen en los telediarios, si es que en el fondo estamos todos alienados.

Woed | Octubre 21, 2004 08:08 AM
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