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Diciembre 22, 2004

No somos nadie

Mi ordenador llegó a casa hará cosa de siete años. No era lo más que había en aquellos momentos, pero tiraba lo justo para lo que lo necesitábamos.

Con el paso de los años, le dimos un tute de órdago. Mi padre lo usaba como fuente de recambios para los ordenadores de su trabajo. Piezas entraban, piezas salían, era como un Lego. Yo me dedicaba a instalar y desinstalar programas y videojuegos. A la hora de limpiar y ordenar el registro parecía que no lo iba a superar. Era como escuchar a HAL diciendo "No lo hagas, Dave...".

Tenía Windows 98 cuando lo compramos. Intentamos pasarlo a 2000, pero no funcionaba. Incompatibilidad con practicamente toda la mierda que le habíamos metido y quitado. Volvimos al W98. El ventilador se escacharraba y no paraba de dar pitidos. Llegaba un punto en que cerraba el solito el sistema, sin preguntar. Pasó más virus que toda la familia junta.

Pero resistió.

El último golpe le sobrevino cuando mi padre decidió montar la oficina en casa y el ordenador familiar pasó a pertenecerme sólo a mí. Le pusimos red local, le cambiamos un par de tarjetas, intentamos reinstalar la grabadora... Llevo varios meses sabiendo que acabaría por petar. No sabía si sería de puro viejo o de motu propio. Suicidio. Me imaginaba a la propia CPU fundiéndose a sí misma cada vez que intentaba grabar un cd. Fueron tiempos muy duros.

Hoy ha pasado una cosa muy curiosa. Ha sido como si llevaras tiempo esperándote la muerte del abuelo y al final pringa el sobrino, que creías estaba más sano que un roble, mientras lo cuidaba: El monitor, después de siete años de funcionamiento impecable e ininterrumpido, ha hecho puf. Sin victimismos ni avisos ni largas vigilias, ni tantas operaciones. Un adios muy buenas muy digno.

El problema ha sido que lo ha hecho cuando no miraba nadie. Como no esperábamos su fallecimiento no nos hemos enterado de nada y se ha pasado toda la tarde enchufado, con lo que cuando he llegado a casa me he encontrado con un olor a caucho quemado inaguantable.

Así que aquí estoy, escribiendo desde otro ordenador porque el mío ha quedado inservible. Auguro una actualización lenta hasta que encuentre un sustituto, así que estas navidades podrán saltarse felizmente la obligación de leerme.

Ese es mi regalo. Que lo disfruten.

(Adrián) | (#) | Opiniones (6)

Comentarios: No somos nadie

Es primera vez que veo tu blog y he leido sobre tu monitor. Bueno nohay nada que unos dolares no puedan comprar.Me ha gustado mucho la manera como loescribiste y me gustaria saber si puedo agrgarte a mi blog. Gracias de antemano y saludos

S.S.S.

Newton | Diciembre 22, 2004 02:26 AM

Pues vaya mierda de regalo.

Andrés | Diciembre 22, 2004 03:29 PM

Mis más sentidas condolencias. Solo queda esperar que la nueva generación llegue lo antes posible, va a ser dificil superar el mono de esta página (esto va sin indirectas, ojo), y que se porte igual de bien o mejor que el anterior.

Logan-X | Diciembre 22, 2004 03:29 PM

Anda, yo no le pedí permiso para linkearle en el mio... No sabía que tenía que hacerlo...

the thief | Diciembre 22, 2004 04:57 PM

Creo que esto de pedir permiso es una forma indirecta de dar a conocer la intención del linkeo y aprovechar por si llega un recíproco...

PaRaP | Diciembre 24, 2004 01:01 AM

Las muertes repentinas e inesperadas son las que más afectan al ser humano. le acompaño en el sentimiento, de todo corazón.

¡Y cambiese ya de ordenador, leñe, que tengo ganas de seguir leyéndole!

Spaulding | Diciembre 24, 2004 08:15 AM
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