Alejandro Magno
Alejandro Magno es otra película revisitadora de la historia en la que los americanos vuelven a utilizar a los grandes mitos para exponer su encajonada visión del mundo. Como tal, cumple con sus características más básicas, a saber:
-Estructura de guión Infancia-Auge-Ocaso, con un Epílogo que hace un análisis demagógico y dogmático de las gestas del personaje o personajes. Ejemplos: Braveheart, Troya.
(En Alejandro es de risa ver como convierten a uno de los grandes conquistadores de la historia clásica en una especie de protocomunista que iba por ahí con aspiraciones de igualdad entre razas y sexos, probablemente con un ejemplar de El Capital bajo el brazo.)
-Trampa de correctividad para aquellos aspectos que, en su día comunes, hoy podrían verse de manera reprobable en la moral norteamericana. Ejemplos: en Braveheart los escoceses llegan a ser hasta más educados y limpios que los ingleses, cuando es evidente que iban a la guerra hasta desnudos y eran unos bárbaros, sólo que ese no es el perfil que se quiere dar a los jovenzuelos de lo que es un verdadero norteamericano. En Troya Patroclo pasa de ser el amante de Aquiles a ser el primo, negando descaradamente un aspecto tan conocido de los griegos como es el de el amor que podían sentir por alguien de su propio sexo. En Gladiator las orgías son tan light y el sistema político tan americano que da hasta vergüenza ajena.
(En este aspecto Alejandro hace una trampa inversa, ya que el director es POLÉMICO y COMUNISTA. Así, para que quede claro, un detalle probablemente mínimamente característico de Alejandro como es su amor por Hefestión se convierte en un OH, DIOS MÍO, ALEJANDRO ES HOMOSEXUAL, lo cual será un truco muy transgresor y arriesgado, pero demuestra que hasta las figuras polémicas de América tienen las ideas poco claras de como son (y fueron) las cosas.)
-La existencia de un BUENO y un MALO que deje claro a los jovenzuelos estadounidenses que en el mundo existe el BIEN y el MAL para saber a quién combatir. Ejemplos: En Troya el Malo Maloso es Agamenón, y el Bueno Bonito es Hector. Asimismo, en Gladiator el Bueno que ni siquiera tiene esclavos es un soldado romano, y el Malo es el Emperador. Todo muy mascadito, que no se confundan. En Alejandro, la Villana es la madre, a la que le falta aparecer acariciando un gato mientras ríe latverianamente en su sillón orejero como señora del crimen organizado en el Mediterraneo.
Por lo demás, es una película de tres horas en la que no se nos cuenta nada más que lo mismo de gloria e historia y mitificación de un personaje que no necesitaba en absoluto ser revisitado y menos para venderlo como el Primer Comunista Que Holló La Tierra. Mucho ordenador y mucho actor famoso hasta de apuntador, pero no tiene nada.
Y además aburre.
(Adrián) | (#) | Opiniones (4)
Lo de la homosexualidad (algunos dicen que se le presenta incluso como bi-) me parece que es por que, tras la entrevista con Castro, al Stone no se le ocurrió forma mejor o más gamberra de fastidiar a los usacas, y que él tiene muy claro lo normal que era aquello en la época.
Logan-X | Enero 9, 2005 09:24 PMAdemás, estamos hablando de unos tipos que necesitan ver varias veces lo de "siempre hay un pez más grande " (SWEpI) para entender el concepto, por lo que, como bien dices, tampoco se puede andar uno con sutilezas para que capten algo.
Chache | Enero 9, 2005 11:43 PM¿Y no comentas que también fue el primer metrosexual de la historia? Porque por las imágenes que he podido ver por ahí... esas mechas rubias... no se, igual me confundo de peli.
Cada vez me da más pereza enfrentarme a esta película. Y más cuando voy leyendo las coasas más pésimas sobre ella. Me parece que le haré caso y me la ahorarré. Tres horas dan para mucho.
Spaulding | Enero 10, 2005 08:26 AMyo estoy de acuerdo con el creador de la pelicula, pues el ha demostrado relidad en la pelicula y que nada en el mundo es perfecto. Un heroe que halla sido bisexual no le quita que sea heroe. por favor abran la mente!
euxmer | Enero 20, 2005 07:40 PM