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Agosto 30, 2004

Dios existe

Tengo derecho a una pinta de esto cada vez que acabo mi turno...

O de Murphy's, o Paulaner, o Heineken...

Dios me quiere.

(Adrián) | (#) | Opiniones (9)

Agosto 28, 2004

Compulsión

De todos es sabido (y si no, lo deberían saber ya) que soy una persona obsesivamente compulsiva, por mucho que suene redundante. Por decirlo así, estoy obsesionado con las compulsiones. Me parecen fascinantes. Sé que para el que las sufra de manera seria este no es un tema nada gracioso (sobre todo cuando tienes que apagar siete veces la luz antes de salir de una habitación o tu familia morirá), pero yo a veces me sorprendo a mí mismo imponiéndome ciertas reglas que cumplo rígidamente, como si me fuera algo en ello. Por ejemplo, cuando compro un libro y lo pongo en mi lista de pendientes, me obligo a mí mismo a respetar la lista de lectura por orden de compra. Da igual lo mucho que me apetezca leer un libro, que si ya había otros siete comprados de antes, tendrá que esperar. Y las escasas (escasísimas) veces que he roto esta regla, me encuentro con una pequeña comezón interior que me dice que debería haber leído otros antes. Fascinante, ya digo.

En fin, que todo esto viene a cuento de que hoy he roto una de mis compulsiones, en favor de una de mis obsesiones, que son los DVDs. La compulsión específica para esto es que nunca (nunca) debo comprar el DVD de una película que no haya visto. Es indispensable que, ya que derrocho el dinero (me gusta comprármelos originales en vez de descargarlos de internet, qué se le va a hacer), lo haga en un producto del que soy consciente que merece la pena. Así se excusan cosas como comprar Snatch por 23 euros, por ejemplo.

El caso es que hoy he roto esa regla. Y la culpa es de no haber pisado en más de un mes las tiendas, con lo que me mantengo desinformado de las ofertas. Y he acabado saliendo con esto, en vez de con el par de pantalones que pensaba comprarme:

Donnie DarkoErase una vez en AméricaSin Perdón

El jugoso precio de al menos dos de ellas me ha seducido por completo. Supongo que ahora estarán pensando que cómo me atrevo a decir que me gusta el cine y luego ir declarando por ahí que no he visto esas tres películas. Imaginen, pues, la cantidad de cosas que aún no habré visto.

Evidentemente, tendré que visionarlas en riguroso orden alfabético. Si no, mi familia morirá...

(Adrián) | (#) | Opiniones (8)

Agosto 26, 2004

Último y primer día

"¡Es mi primer día!" (Homer Simpson)

Hoy es mi último día en el bar en el que llevo un mes trabajando como camarero. Mañana, sin permitirme siquiera un día de descanso, será mi primer día en pastos más verdes y prósperos. La frase tiene su miga, porque me mudo a un irlandés y, evidentemente, todo va a ser más verde. Lo de próspero no sé bien si será verdad porque en lo que concierne al gremio conozco poco, pero pasar de 3.15 la hora, sin contrato y con turnos de ocho horas mínimo a 4.50 la hora con contrato de tres meses, horarios planificados semanalmente y 10-15 euros en propinas diarios, a mí me parece próspero. No sé a ustedes.

(Cuando el encargado del irlandés me contaba las condiciones de trabajo lo hacía con la cabeza gacha y la voz bajita, como si le ofendiera tener que infiormarme de que voy a trabajar por una miseria. A mí me costó aguantar la risa.)

Pensando ayer noche, mientras fregaba vasos, en lo que me había reportado este último mes de latigazos, horas intempestivas, y comidas asquerosas, lo único que me vino a la mente fue que iba a poder encarar el primer día en mi nuevo trabajo sin necesidad de que se notara. Esto es: nada de tirar la bandeja, ni de confundir comandas, ni de titubear como un imbécil cuando me pidan que entre a barra.

Sin embargo, luego he pensado que no me iría mal llegar con un poco de novatería fingida, que tampoco es plan de que se crean que puedo hacerlo todo y, consecuentemente, me lo encarguen.

Para los sevillanoparlantes, el bar en cuestión es el Flaherty's, al lado de la Catedral y pegadito al Starbucks. No tiene pérdida.

(Adrián) | (#) | Opiniones (5)

Agosto 25, 2004

Presentación

"Vengo a vosotros, en los albores de la tempestad." (Gandalf el Blanco)

Bonita cita para comenzar el primer post de un blog, proclamo. Seguro que más de uno estará pensando que uno es un friki de cuidado y que más vale no acercarse a este blog. Bueno, lo mismo da. En cualquier caso, y sea de quien sea la frase, ésta tiene sus motivos. Y es que yo antes tenía un blog por aquí, con su fama, su gloria, su cráneo de huesos, etcétera. Quizá alguno de ustedes lo leyera. Creo que hasta Borjamari me dedicó un pequeño espacio en el "Suben", fíjate. Ah, recuerdos...

El caso es que vuelvo, vaya. Lo de los albores de la tempestad es por darle jugo a la cosa, que al fin y al cabo un blog más, un blog menos es algo que preocupa poco. La idea es pasar el rato, eso sí. Si alguien se cree que esto va a ser un concepto revolucionario o una metabitácora o lo que sea, ya puede ir cogiendo la puerta. Hago esto porque me aburro y porque ultimamente la fama y la gloria de la que hablaba antes se me está quedando en nada. No pienso preocuparme en poner algo interesante para el lector. Después de un año moviéndome por los blogs, me he dado cuenta de que el interés no lo pone el bloguero, sino el lector. Ahí va eso, teóricos de las bitácoras.

¿La culpa de todo esto? La tienen a su derecha, en los enlaces. Todos los que figuran ahí han aportado un granito de arena a que se me haya ocurrido esto del blog. Muchos me han inspirado, de otros no dejo de aprender y todos, todos, merecen la pena. Las quejas, a ellos. A mí llénenme esto de visitas laudatorias y se lo agradeceré.

(Adrián) | (#) | Opiniones (30)