Este post está inspirado por Irenita. Me acabo de asomar a su blog (www.zonalibre.org/blog/irene) y acabo de leer una receta que se le ocurrió así, sobre la marcha, para alimentar a su hambriento hermano. Increíble, sencillamente increíble. Si mi hambrienta hermana, que yo también uso de eso, me dice para variar, que lo está, a mí no se me ocurre hacerle un mega plato digno de banquete real (sin mayúsculas, que no veo yo a Doña Leti comiendo de esto) con bechamel cremosa. Cuando me pasa a mí le saco el pan bimbo y que se lo coma como quiera.

Aparte de mi escasa creatividad culinaria, también tengo o he tenido problemas para cocinar lo básico. Admirando el plato de Irene, me he acordado de aquella vez que se me quemaron los espaguetis... y no por falta de agua. La cosa fue así de sencilla: esperé hasta que el agua estuvo en ebullición (se dice así???), y una vez hube agregado la sal y la pizquita de aceite, metí los espaguetis artísticamente, enteritos, sin cortar que es como a mí me gustan, y ahí los dejé, artísticamente colocados pero con los rabitos, con perdón, asomando fuera. Los dejé y me fui, y cuando volví para ver cómo iban, me encontré los rabitos, con perdón de nuevo, que estaban apoyados en la cacerola, completamente quemados: se me había olvidado bajar los espaguetis al agua con la cuchara de palo.
Moraleja: No os dejeis nunca los rabitos, con perdón, fuera.
Mi vida nocturna resulta apasionante. Y con esto no quiero decir que me pase de lunes a domingo de picos pardos por ahí. Yo me refiero a mi vida nocturna diaria, las horas que me paso en la cama (sola, por supuesto).
No hay noche que no sueñe. La gente no se cree que sueñe tantas cosas en una misma noche, ni que recuerde tantos detalles, ni que, en definitiva, sueñe lo que sueño. ¡¡La gente cree que me lo invento!! Nada más lejos de la realidad, mi imaginación no da para tanto. Sin embargo mi subconsciente… ¡ese sí que se lo pasa bomba! Ahora que, con la misma facilidad que lo sueño, se me olvida.
Pero esta semana he tenido dos sueños que tardarán en borrarse de mi memoria. El primero de ellos es uno de esos sueños en los que te despiertas de mala leche, intentando quedarte de nuevo dormida para ver si soñándolo por segunda vez, se te cumple. El sueño en cuestión era… ¡¡¡QUE RECIBÍA UNA LLAMADA DE CHICHO IBÁÑEZ SERRADOR PARA PRESENTAR EL UN, DOS TRES!!! Qué peazo sueño. Y después te quedas dando vueltas en la cama, imaginándote con esas gafitas tan grandes e intelectuales, con esas falditas, con esas tarjetitas para lanzar al público, con esa forma de vacilar a los concursantes…


El otro sueño que también va a tardar olvidárseme era un poco más fuerte. Tampoco voy a indagar mucho, pero en él se me veía bastante predispuesta a hacer un trío lésbico. Se lo he contado hoy a mi amigo Tony y me ha dicho emocionado: ¡¡¡Conmigo y con Juan, a que sí!!! El pobre chico, parece mentira con lo que es él, desconoce lo que significa la palabra “lésbico”. No voy a entrar en los detalles de este sueño, tampoco había sexo explícito, pero ya sabéis lo raros que son algunos sueños.
Y… hasta aquí puedo leer!!!
Mi amiga Bea odia el naranja, y aun así tiene una sección en Radio Complutense (107.5 FM) llamada Naranja Picante. En ella, a modo de diálogo del ya mencionado en esta página Club de la Comedia, escribe semanalmente una reflexión personal con mucha gracia.

¡Que lo disfrutéis!
Sobre los amigos y demás deidades…
Y es que una se queda anonadada con la especie humana denominada como “amigos”. Los hay de todos los colores, formas y sabores, sí, sí, digo bien, sabores. Y es que todos los amigos no saben igual, no, no, unos saben a piña, otros a fresa, otros a plátano… uhm, plátano… en fin, cada cual que busque sus sabores y que los clasifique según sus gustos.
Dentro de esta especia denominada “amigos” yo siempre he admirado a un tipo en concreto, sí, las “supergirls”. Sí, ellas, las supernenas, son las amigas más raras del mundo. Siempre tan femeninas, tan arregladas, tan puestas, no sé, tan acordes con la circunstancia y a la vez atractivas. No sé cómo lo hacen, o bueno sí, lo hacen a base de escoliosis dorsal idiomática provocada por un bolso de grandes dimensiones.
Y ¿por qué digo esto? Pues bien, el otro día me encontré con una de estas supernenas, conocida por todos. Yo bajaba la escalera, y miré al otro lado del patio. Allí estaba ella, con su supernene, tan guapo, tan apuesto, tan… bueno, alto no, pero es apuesto… Los dos con su polito de rayas, sus vaqueritos, su peinado fashion victim, su carpeta, su mochila, su bolso, su pose, pase, pose, pase, pose, pase. El caso es que gritando desde un lado al otro del patio la supernena exclamó:
-“BEAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA BEAAAAAAAAAAAAAA SE ME VEN LOS BRAKETS????”
Vale, paremos, pensemos… ¿¿¿QUÉ ESTÁ SUCEDIENDO??? En plena oscuridad de la facultad por el corte de luz, de un piso a otro, y no solo eso, sino que encima de haber cuatro metros de alto, por lo menos, hay seis de distancia a donde está ella… ¿¿¿y me pregunta que si le veo los brakets???
Aclaremos, por si alguno se ha perdido, los brakets son esos chismitos que te ponen en los dientes para corregirte la sonrisa y tener una más alejada de la de Rosi de Palma y más cercana a la de Victoria Adams… perdón, Beckham. Pues aparte de que es evidente que una tiene vista de lince, pero no tanto, y que una puede intuir, pero no es mentirosa, pues… ES IMPOSIBLE VERLE LOS APARATOS DENTALES A ESA DISTANCIA, y no solo queda ahí la cosa, sino que, encima, los de la supernena son transparentes… ahora vais y lo cascais.
Pero volviendo a lo del bolso… lo de los aparatos vine a cuento, ya que cuando me acerqué a ella para saber qué narices me quería decir, la supernena me enseña el “superkit de la superpaciente” oh dios mío.. la supernena empieza a sacar una bolsa que contenía desde pasta dental, hasta un cepillo mini, pasando por cera, cepillo pequeño, espejo e incluso la partida de nacimiento del Papa, con perdón. A todo esto, el supernene y yo, atónitos ante la magnificencia de tal acción por parte de la supernena.
Pero, ¿no se da cuenta de que ha perdido toda la sal de la ortodoncia? Es decir, cuando eres pequeño y te ponen aparatos, pueden pasar dos cosas: a) que te los pongan fijos, lo cual es una jodienda, pero decides comer todas las cosas que lleven tomate con el fin de hacerte la víctima: ¿es tomate? No, es sangre, es que mi dentista es un poco bestia… jejeje… así siempre te daban chuches. Además, era muy práctico dejarte toda la mierdecilla entre los brakets, porque cuando tenías hambre o simplemente estabas aburrido, solo tenías que escarbar con la lengua un poco para descubrir tales manjares… La otra opción era que te pusieran un aparato móvil… jejeje… eso era la caña de España, ¡¡¡te había tocado la lotería, chaval!!! Ya tenías pasatiempo, además sencillito, consistía en… meto lengua entre paladar y aparato, empujo, saco aparato, suave movimiento de lengua, empujo aparato hacia el paladar, encajo, y así repitiendo la acción varias veces ¡¡¡hasta sacar de quicio a todos los adultos de alrededor!!!
Y es que, reflexionando un poco, las cosas tienen gracia a su debido tiempo, y la ortodoncia, tiene gracia cuando te la ponen a los diez o doce años, te joden, pero tiene gracia…
Y terminando con el tema de los amigos, si son amigos, siempre son queridos por supuesto, sean supernenas, supernenes, pijos, pijas, anarquistas, socialistas, pendejos, abogados, médicos, rubios, altos, gordos, serenos, histéricos, heavies, tontos, estilográficos, bueno, en fin, son amigos y se les quiere igual, aunque a veces te olvides de ellos, supongo… pero señores… si usan ortodoncias… mejor que lo hagan con todas sus consecuencias…
¿Qué tienen en común los antiguos romanos con Florentino Pérez, el Presidente del Real Madrid?
Su política, y con esto no quiero decir que los antiguos césares sólo ficharan zidanes o pavones para sus espectáculos. Me refiero a la política del panem et circus, la idea de amuermar al pueblo con comida y diversión en la antigua Roma para que no le dedicaran demasiado tiempo a pensar en asuntos de Estado. Eso es lo que precisamente está haciendo nuestro Floren, nuestro maestro de las finanzas, nuestro presidentísimo…

¿Premio a nuestra banca fidelidad? ¿Consuelo? ¿Marketing? ¿Chantaje?... Buscaré consuelo en el conejito de la suerte .