Déjame con mi paranoia. Déjame enfadarme y odiar, amar y soñar.
Saldré a pasear con mi alter ego y mañana me hundiré en la mierda.
Lleno, vacío, lleno, vacío. Arriba, abajo.
No sé ponerme máscaras. No sé reirme de los chistes malos.
He comprado una cámara, de esas grandes, de las que cuestan pasta. Para inmortalizar tu mirada. Para inmortalizar tu mirada y también tu sonrisa.
Así miraré las fotos y te recordaré, y me creeré que me estás sonriendo a mí, y no a la cámara, y creeré que nada ha cambiado, que somos los de antes, aunque no los seamos, aunque realmente duela.
(Escuchando... BSO de Amelie)
Tiene muchos botones. La cámara, digo. Tiene muchos botones. Y me pongo triste al ver tu sonrisa delante de la cámara.
Hoy, te quiero.