Dame buena música... mmmm...
y sol y una amaca junto al mar...
o mi coche y una carretera...
o una buena mujer y tiempo...
o una cerveza fría y alguien con quien compartirla...
o a mi gatita y una buena siesta...
y lárgate de aquí.
Hacía mucho tiempo que no tenía ganas de llorar, que no sentía un nudo en el cuello, que no caía... y caía... choff...
Hoy me he sentido así, y por culpa de unas palabras intencionadamente hirientes provenientes de alguien de quien no me las esperaba.
¡Pero así es la vida! Estás hostias antes me hundían, ahora me hacen más fuerte... Y confirman mi teoría: mejor vivir solo, no depender de nadie, primero yo, y quiérete a ti mismo porque si no la has cagado...
Os voy a destrozar con mi odio...
Mírame a los ojos y dime que no te asusto...
No me infravalores, hijo de puta...
Si te enfrentas a mí morderás el polvo.
¡¡Tiembla!!
Me interesa sabes qué hay después de esta "inmadurez". Después de haber llorado por amor, después de pisar por donde todos pisan.
Por eso me gusta hablar con gente mayor vividora. Ese tipo de personas que me encuentro en los bares de billar, en los casinos, o símplemente, esos que irradian felicidad. Esa gente vividora, que se ha divertido y sabe divertirse, gente con experiencia en saltarse las reglas del juego de la vida, porque esta vida no es más que eso: un puto juego. Gente vividora que te puede decir de qué te tienes que preocupar y de que no, de qué te vas a reir después por lo que has llorado ahora.
Hay que admirar a la gente feliz y seguir sus pasos.
Ahora que lo pienso... Quizás yo quiera ser eso... ¡un vividor!
¡¡Soy un vividor!!
Esta noche he compartido conversación con eigual.
Y... no sé... he sentido... un cariño especial. Ella no ha podido describirlo mejor: "como si nos conociéramos".
Todo ha ido genial, hasta que a los dos nos ha dado un pequeño bajón... de estos incomprensibles.
eigual dice que esta noche llorará. Ojalá yo también... si no algún día reventaré.
Soy feliz, pero hay veces que... me cuesta vivir.
Por cierto, hoy es mi cumpleaños. Pero no sé si me apetece que lo sea.
Quizás... Quizás... Quizás debería darle menos importancia a las cosas...
Sí, yo creo que es eso...
Hoy es mi cumpleaños. Y me apetece que lo sea.
Buenas noches, guapa!!
Dedicado a L, E y eigual... con amor.
Mis palabras dulces te duelen, princesa.
Te hacen llagas mis pañuelos de seda
y te queman mis miradas.
Y sin embargo, dudas, y sin embargo, me amas.
Y sin embargo, te sueño, y sin embargo, te amo.
Que difícil es todo.
Me alegra tu voz, me entristece tu llamada.
Te imagino durmiendo, me imaginas con otras.
Pero no podemos olvidar lo inolvidable.
Me matas. Me das la vida.
Vuelves a elegir mal y me dejas un caramelo que aprovecharía mejor que él.
Pero no importa. Soy un tesoro oculto. Y como ya me encontró la más bella de vosotras, estoy muy tranquilo.
Hoy por hoy miro desde mi escondite y os pruebo a algunas de vosotras, pero no me gustais. El listón está muy alto.
Tiempo al tiempo, no hay ninguna prisa, mi vida va demasiado rápido como para que alguien consiga agarrarla. ¡Y no pienso frenar!