Cuando entro a estas horas en internet, tengo la ilusión de encontrarme, por media hora, con mi mundo cercano: leer los correos de Arantxa, las tonterías de Diego que se molesta en escribir, Natxo y sus pensamientos filosóficos...
Paso de todos esos correos forwards que no cuesta nada envíar, me importan una mierda.
Pero me muero de alegría cuando alguien escribe dos líneas, ¿eh, pollo, cómo va tu vida por esos pueblos de Dios?, ese momento en el que me doy cuenta de que, en un instante concreto a lo largo de la tarde, o de la mañana, he estado en la cabeza de alguien y se ha preocupado por mi un ratito.
Me hace sentir querido en medio del frío y la soledad de este pueblo. No sé si me explico.
Es como cuando ves que tus posts tienen algún comentario. Y es que, para mi, todos los que escribimos weblogs tenemos el ego muy pero que muy por las nubes...
En fin. Me voy a casa, a ver si redacto la carta a los Reyes Magos (del Oriente de allí). Os tendré informados.
Hale...
Escrito por pollo_vengador a las 10 de Diciembre 2003 a las 08:55 PM