1) Érase una vez un pequeño caballito de cristal...
que fue incapaz de combatir en la batalla de Waterloo al lado de Napoleón. Se quedó en la loma de una montaña viendo como sus congéneres de carne y hueso salían derrotados.
Cuerpos, sangres, casacas rotas y rasgadas desperdigadas por el suelo.
Lloró lágrimas de cristal que no sirvieron de nada.
2) La/le puso sobre la cama y muy lentamente...
Se la/le folló.
3) No me lo podía creer, aquel helado de chocolate...
después de toda la cena, aún seguía entrándome en el estómago. Parece que tengo la tripa de Marta.
4) La mirada de aquella niña...
me recordó a la de Amapola comiendo un khebab, risueña y feliz completamente sencilla.
5) Si por lo menos alguien quisiera escucharme...
dijo el mudo.