Circunvalo las orillas de este post con mi coche a cien por hora.
Apenas hay gente por las aceras, la ciudad cabecea en un duermevela monótono.
Pasa algún coche por mi cabeza. Algún loco se pasa los semáforos.
Las farolas siguen fijas afuera, tras la ventana, encendidas.
El termómetro del jardín marca menos tres grados.
Suena mi móvil y la seca voz de mi madre me abstrae -o retrae- al mundo en que habitualmente vivo.
Catorce segundos. Uno tras otro.
La cocina era un barullo de gente alocada.
Había gente moviéndose de habitación en habitación.
Mi abuela lloraba; mis tías, entre lágrimas carcomidas, procuraban convertirse en consuelo.
Mi padre y yo nos mirabámos en silencio: a él se le venía el mundo encima, y yo no entendía nada.
Quizás era demasiado pequeño para comprender qué significa realmente la muerte.
Hoy tengo veinticinco años y la acepto en silencio. Quisiera moverme de habitación en habitación de manera alocada y ser consuelo para alguien, pero sólo la asumo en silencio.
En una cama de una casa de una ciudad como esta hay un cuerpo rígido lleno de heridas y profuso en arrugas cuyo corazón ha dejado de latir.
Sólo sé tener silencio y calma. Supongo que es una ventaja más de ser pollo.
pollo escucha Veinte mariposas de Ana Torroja.
pollo no sabe dónde quisiera estar ahora mismo.
pollo tiene antojo de vida.
pasé por tu casa más de veinte veces...
Pollo, estás bien?? Lo q has escrito es en serio, o es otro de tus escritos?? Es muy triste.
Sea lo q sea, un abrazo enorme.
Gracias.
Y estoy bien, no te preocupes.
Escrito por pollo_vengador a las 29 de Febrero 2004 a las 11:13 AMHola Pollo.
Animo.
Escrito por Dr Maligno a las 29 de Febrero 2004 a las 03:00 PMHola Diego:
Si, creo que te pasa algo...pero bueno, a vivir que son dos dias...
Un saludo.
El Pola.
PD: Por cierto, tu email es cojonudo. En serio has hecho todas esas cosas? Mereces un premio...
Polilla:
Doy fé, lo hizo todo, todo, todo.
Y hasta ahí puedo leer...