Madrugada.
Oscuridad.
Largos silencios quebrados por unas notas de piano de Satie; silencios insoportables que profundizan en mi nostalgia, regalándome los oídos con el vacío. La fría soledad se presenta de nuevo sin previo aviso, acariciándome la espalda, dispuesta a acompañarme hasta el amanecer.
No tengo nada, salvo palabras y silencios.
Tb tienes tu mente, un verdadero tesoro...;)
nArAyAn Noviembre 17, 2003 03:57 PMTe la cambio por un donut de chocolate. O por medio.
skeletor Noviembre 17, 2003 08:58 PM