La Próstata.
Un órgano, que en el mejor y el peor de los casos, pasará desapercibido para mucha gente.
Sin embargo es fuente de placer y de dolor, de angustias y de alegría, de felicidad y de preocupación, indistintamente, para el 80% de los hombres, en algún punto de su vida.
En esta oasión no hablaremos de su enfermedad más conocida, el cáncer, sino de otros aspectos distintos.
La próstata es una glándula del sistema reproductor masculino, localizada delante del recto y debajo de la vejiga. Es del tamaño de una nuez y rodea la uretra.

Esta última es un tubo que lleva la orina desde la vejiga al exterior.
La principal función de la próstata es producir líquido para el semen, el cual transporta los espermatozoides. Durante el orgasmo se presentan contracciones musculares que exprimen el líquido de la próstata dentro de la uretra y luego al exterior.
Es bien conocido que la próstata es, si se le manipula bien, una gran fuente de placer sexual.
Sin ambargo también puede ser fuente de problemas...
Muchos hombres practicantes del sexo, y masturbación, anal aseguran que el orgasmo provocado por la manipulación directa de la próstata difiere grandemente de aquel provocado por la estimulación del pene. Cuando dicen que el orgasmo "difiere" se refieren muchas veces a que este es más intenso, aunque hay quien asegura que esto no es así.
En gran medida, a la estimulación de la próstata se le ha llamado el "punto g" masculino, siendo esta un poco más fácil de hallar que el femenino. Una forma rápida de estimularla indirectamente es acariciando o lamiendo el perineo, la parte entre los testículos y el ano del hombre, y ver la reacción, tanto ajena como propia.
Es necesario aclarar que el que alguien halle placer en la próstata no dice nada acerca de la inclinación sexual de la persona.
Pero la próstata también se enferma. Al enfeermarse, la próstata puede provocar los siguientes síntomas, todos ellos muy incómodos:
- Dolor en la zona testicular
- Frecuencia o Urgencia de orinar, con o sin dolor o ardor (en casos graves hasta más de 40 veces en un día)
- Necesidad de orinar por las noches
- Sangre o dolor en la eyaculación
- Capacidad sexual disminuida e incluso impotencia
- Esterilidad
- Dolores de cabeza, espalda, pelvis
- Daños a otros órganos, como riñones, vejiga, uretra, etc.
Sus tres condiciones patológicas más frecuentes son:
El Cáncer de Próstata, muy frecuente en edades avanzadas;
La HPB o Hiperplasia Prostática Beninga, un agrandamiento del tamaño de la próstata que más del 60% de los hombres mayores de 60 años sufren alguna vez con mayor o menor grado de incomodidad;
Y la Prostatitis, que se puede presentar a cualquier edad pasando la pubertad y que puede estar provocada por una bacteria, hongo, alergia, falta de algún componente en el organismo (frecuentemente zinc) o fluctuación en hormonas.

De estos tres padecimientos este último es el más difícil de controlar y curar puesto que, en el caso de deberse a una infección, de transmisión sexual o no, se requiere de una dosis constante de antibióticos para penetrar las defensas naturales de el tejido prostático. En el caso de no ser infecciosa, los urólogos internacionales aún no saben las causas ni tienen algú medicamento de uso universal, y las terapias varían de individuo a individuo.
De cualquier forma es recomendable que después de los 35 años, todos los hombres se examinen la próstata una vez al año. Esto se hace mediante un examen rectal que es, para muchos, una experiencia de lo más humillante y temida, pero que puede salvar su vida.
Así, una fuente de placer y de vida también puede quitarla y causar incomodidad y dolor.