“¿Estamos hablando entre adultos, verdad mijita?, pregunta en tono enérgico José Ahumada, dueño de un céntrico sex shop y de cuyas vitrinas relampaguea una sinuosa y desnuda silueta femenina, de perfectas medidas, pero con un pequeño gran detalle: su escultural cuerpo es de goma, está rellena de aire y al interior de su boca un extraño aparato se encarga de succionar.
Y aunque es sabido que el mundo de la juguetería erótica ha crecido en niveles insospechados en nuestro país (nota de TaBu: nuestro pais = Chile), la emergencia de estas muñecas ha desencadenado una verdadera revolución hormonal en los hombres, principalmente en los adultos, quienes no satisfechos con las vaginas y lenguas mecánico-eléctricas, ahora sacian sus recónditas fantasías sexuales con estas muñecas.
“Tienen las dimensiones del cuerpo de una mujer, las mismas facciones y pechugas sobresalientes. Tienen dos orificios: uno en la vagina y otro en la boca, que en su interior tiene instalado un aparato que succiona, o sea, está diseñada para practicar especialmente sexo oral”, explica José, y agrega que las hay rubias y también de piel negra y que principalmente la llevan adultos de entre 30 y 45 años, con buena situación económica. La razón es obvia: su precio bordea los 180 mil pesos chilenos.
-¿Cuál es la gracia o ventaja de este juguete?
-Que hace el mismo sexo oral que una mujer y más encima no se cansa, está siempre disponible, si uno se aburre la desinfla y además no es como las mujeres, porque uno no tiene que seducirlas, nunca piden nada y no hablan ni molestan.
Chilenos rascas
Manuel Vergara, sicólogo clínico, doctor en siquiatría y magíster en filosofía, recibe diariamente en su consulta a muchos adictos a los placeres de esta muñeca, por eso se reconoce un experto conocedor de juguetería erótica. “Incluso existen unas muñecas que cumplen más de tres funciones -vaginal, anal, oral-, se les puede penetrar por todos lados, incluso traen lubricantes para mantenerlas”, explica consternado y continúa: “Hay algunas que son inflables y otras que se llenan con agua caliente, que vienen con un termostato para mantener la temperatura, incluso uno puede pedir que se la hagan a medida”
-¿Cómo se llega a gozar penetrando un plástico?
-Son gente con características esquizoides, retraídas, incapaces de abordar a una mujer, con compulsiones y necesidades sexuales muy fuertes y paranoides. Para ellos tener una muñeca no es costoso, se evitan el tener que enfrentar una relación y conquistar. Incluso vienen con ella a mi consulta.
-¿Y cómo son estos pacientes?
-Son gallos del sector alto, ejecutivos de 30 años, sedientos por complementar sexo, juguetes eróticos, drogas, amantes, hasta varones. Están ávidos de estímulos, siempre buscan nuevas sensaciones.
-¿Según usted, son enfermos o pervertidos?
-Hay de todo, pero quien se mete con una muñeca de goma sin duda tiene un problema. Recurren a ella por frustración sexual, falta de erección o eyaculación precoz. Detrás de esta manía hay una tendencia enfermiza, hay que ser muy rasca para tener una muñeca de goma.
Fuente: www.lun.com / Carolina Aicardi
Y bueno.....sobre gustos no hay nada escrito, no?
UPDATE: Por si alguno esta pensando en comprarse una muñeca inflable, en [esta pagina] hay una tabla comparativa entre dos modelos.