17.06.2008

Delamarca

Venga, hoy un post serío. Hablemos de Delamarca.

I.
Sobre Delamarca, como sabéis todos los lectores de este blog (que según veo en mi contador de visitas sois siete contados que incluso os podría nombrar uno a uno: K, L, R, A y quizás M, D, C y J) no puedo ser objetivo. Todos sabéis quien toca con ellos y mi relación con ese alguien.
No penséis mal, la relación es muy sana y en la que cabe destacar la empatía. Digamos que es como cuando salías a ligar con los compis del instituto (cosa que nunca jamás en mi vida he hecho, pero que sin embargo sé como se hace). Que se trata siempre de apoyar al colega que parece que va a pillar cacho, porque como todos sabemos: si uno triunfa, triunfamos todos. Eso me pasa con Delamarca, por cada progreso, disco, concierto guapo que hacen, lo disfruto tanto como lo disfrutan ellos.
Pero saltemos lo personal, y hablemos un poco de lo que es el grupo en si. He leído por ahí en medios especializados (que son a los que tenéis que hacer caso y no a esta mierda de blog) que Delamarca se asemejan a Mars Volta, a lo que yo respondo con todo mi cariño, respeto y sinceridad: mis cojones, ya les gustaría. Aunque por por otro lado es cierto que si existe un grupo español que de alguna manera se asemeja a Mars Volta, esos son sin duda Delamarca.
Eso es razón suficiente como para que todos los lectores de este blog (y los amantes de la buena música en general) se vuelquen con ellos por ser uno de los grupos más molones y más originales del panorama español.
Pero no, no les voy a chupar las pollas tan pronto.

II.
Con Delamarca tengo una serie de problemas que son basicamente extramusicales, y que por tanto convendría ignorar, pero que como soy un acomplejado y llevo demasiado tiempo leyendo revistas musicales, pues me afectan.
Me da la impresión de que Delamarca, mal que les pese, destacan y son lo que son más por el quién y el cómo que por el qué.
Es el famoso arma de doble filo que mencionaba la revista Rocksound en una de cada dos entrevistas en todos sus números (a los que estuve suscrito desde el número seis, 1998, Korn en portada, hasta el número cincuenta, 2000, Millencolin en portada) que tanto daño me han hecho.
Y es que no sólo es el tema del curriculum de sus músicos, tema con el que no voy a volver a cebarme, es todo lo que se ha creado a su alrededor: el mundo myspace, el mundo fotolog, su fascinante club de fans, el público de sus conciertos... No se colega, a mi toda ese circo me da un poco de repelús.
Pero bueno, demos otra vuelta de tuerca a esto, ya que este post intenta ser un revulsido conquistador que consiga que al menos diez personas de hagan fans incondicionales de ellos y que todos los que leais esto vayais a su secret show que van a dar el próximo jueves 26.

III.
He tenido el privilegio de ver crecer de cerca a Delamarca. Nano me mandó, cuando yo aun vivía en Dinamarca, una grabación de un ensayo de Caronte, que pese a que sonaba como el culo le dije: ¡guau, pero si esto es At the drive-in!
Luego vino el EP, en el verano del "territorio perdido, bandera partida". Y ya por fin este año pasado el disco.
El disco lo cogí con recelo por todo lo que he contado antes (además sólo lo oí por el myspace ya que aun no me han regalado la copia dedicada que me habían prometido...) y sí, lo escuché un poco, me metí un poco con él por hacer la gracia, molaba en general, pero no me dijo mucho más.
Sin embargo ayer apareció el efecto Radiohead.
Era tal la espectación que teníamos con el In Rainbows que cuando salió a todos nos pareció una mierda. Sin embargo, como bien aconsejó K-lo, "había que dejar ver como envejecía". Y claro, son Radiohead. Lo escuchas ahora meses después y te das cuenta que es una pasada. Sí, vale, tiene un par de temas coñazo (que posiblemente en unos meses pasarán a ser mis temas favoritos), pero no deja de ser una maravilla.
Pues eso me pasó ayer con Delamarca. Los pillé meses después, olvidándome por completo de que son Nano, el de los tatuajes, el representante de textiles, el calvo y el folla niñas, y resulta que los temas del myspace me sonaron que te cagas.
Pero que te cagas de bien, bien, bien, ¿eh?
Digamos que en el rato que estuve ayer escuchándoles tuve unos cuatro o cinco momentos de esos que se merecen un post personalizados. Ahora es que estoy en el curro y no puedo ponerme a buscar minutos exactos, pero en Ugarte hay un parte que (aparte de ser igual que una de LK, jeje) está muy... linda. (Me he tirado unos cinco minuntos en bavia buscando un adjetivo, y "linda" me ha parecido el más apropiado). Ad Nauseam tiene por ahí una parte espacial épica de esas molonas. Y hasta el estribillo de El Pugil, del que pude hartarme el día que estuve con Nano en la grabación suena... natural. Y ojo que lo de "natural" lo digo como algo super positivo, ya que al ser un grupo tan... plastificado, el ver a Hevor en la pecera cantando con una mano en el micro y la otra en los huevos, preguntando a Nano: ¿qué canto aquí, tío?, pues hace que el tema en sí cobre mucha naturalidad.
Y ya. Mención aparte la batería de Zuvembie, ejecutada por Barry "Seis Brazos" White.

Tocan el próximo jueves 26 en la sala Midnight de Madrid a las diez de la noche, y como podéis suponer, en directo la parten. Pero vamos, de eso ya paso de hablar. Sólo digo que si te has leído todo esto, tienes la tarde de ese jueves libre, y tienes un mínimo de buen gusto, has de verlos.

Anexo 1.- Que conste que todo lo que he escrito aquí me ha salido del corazón, ya que este post ha sido creado mientras escuchaba a Tinnitia, At the drive-in y Supertramp.
Anexo 2.- ¿Por qué no paro de mirarle las tetas a todas las tías con las que me cruzo en el metro?

PUBLICIDAD

Escrito por The Thief a las 17.06.2008 14:36