09.07.2008

Radiohead (VII)

Al final va a resultar que el Amnesiac es la puta ostia.
Blablabla sobre los temas que al principio te suenan raro y que al final terminan pareciéndote la ostia. Blablabla sobre el tema del disco en cuestión que te causa repulsión al comiendo y que al final es tu favorito.
Blablabla sobre que el Amnesiac está lleno de esos temas.
Por ejemplo, Like spinning plates. Tema raruno que hace que te escuezan los oídos. Luego lo ves en directo con su piano y lloras; Life in a glass house, un tema que no eres capaz de asimilar hasta que un día te pilla en un momento melancólico y se te clavan las trompetitas New Orleans en la espalda; Knives Out, que más que ser una canción es... un rio. Un oleaje de notas y cuerdas en el que flotas indiferente y en el que cuando te sumerjes flipas en colores con la capacidad de matices que esas cuerdas tienen; You and whose army, posiblemente la cosa más patética que se ha escrito desde que Schubert hacía orgías, un tema a la altura de Exit Music en el que el contraste entre la parte llorica y la cañera te pone todo de punta. Etc...

En fin, en este Roskilde ha caído el redescubrimiento de Dollars and cents. Un tema que hizo que todo el público que estaba dando saltos con el Paranoid Android se quedase enmudecido y con cara de whadefuck.
Es un tema que a mi siempre me ha resultado... obtuso por ese comienzo. Esa linea de bajo tan... al revés. Esa melodía tan oscura... Esa batería tan... jazz-trash. Un tema que cuando lo descubres flotas. Y que cuando termina, ni te has enterado de que la has escuchado.

Escrito por The Thief a las 09.07.2008 20:15