14.07.2007

The Flaming Lips

Hablaría del concierto de los Flaming Lips que dieron en Roskilde. El cual fue una pasada, como bien podes afirmar hoy los barcelonenses y mañana los madrileños. Un buenrollismo extremo que supera cualquier concepto de concierto y se convierte en una fiesta y una alegría con patas que no deja indiferente a cualquiera. Confetti y globos y buenrollez a tutiplen.

Sin embargo de lo que quiero hablar de del nuevo y flamante ministro de cultura: César Antonio Molina
El nuevo ministro de cultura del gobierno de España fue profesor mío en la Universidad Carlos III de Madrid en 2002 y 2003 en la asignatira de Historia y Teoría de los Medios de Comunicación. Tengo trapos sucios, absurdidades, frases épicas y movidas para hundirle a machete.

Espero los cheques de La Razón y El Mundo para postearlas publicamente.

Saludos.

PD. "La cultura es como una vaca. Los cuadros y los libros son filetes". (C. A. Molina)

Escrito por The Thief a las 07:05

13.07.2007

The Arcade Fire (II)

Imaginemos esta situación.
Uno vuelve de estar quince días en Dinamarca, disfrutando de un festivalón, del frío nórdico, de las rubias pivones, y vuelve a Madrid y se topa con esta mierda de ciudad, de calor, de gente, tomando una birra que sabe a neumático en Tribunal, rodeado de cucarachas.
Luego uno se va a casa de un amigo que tiene un terrazón en un séptimo piso de Estrecho desde el que se ve medio planeta, super a gusto, con gente super maja, con cervecitas, rones y algunos canutos.
Ese uno se va a una hora muy moderada, tras haber consumido una cantidad muy moderada de lo antes citado, y va por la calle hacia el metro escuchando el Neon Bible de Arcade Fire, alegre, feliz, comiéndose el mundo con cada paso y dejando medio planeta sin oxígeno tras cara respirada.
Uno llega al metro, pasa el billete, escaleras mecánicas, pasillos, escaleras normales y de repente con esas escaleras que tienen el techo bajo que bajan al anden se hunde el cráneo contra una viga de esas que están en el medio.
Se queda medio mareado con pajaritos de esos que dan vueltas al rededor de la cabeza. Se hecha las manos a la frete buscando el brote de sangre que está seguro que va a brotar de la pedazo de brecha que seguro que se ha hecho y se topa con un chichón y mucho sudor.
Uno sigue andando pues con un horrible dolor de cabeza y con todo dándole vueltas y se sienta en un banco de andén.
Es ahí cuando uno disfruta de ese momento.
Es ahí cuando uno piensa que si no se hubiese dado semejante pedazo de ostia no estaría en ese momento disfrutando de cómo se va el dolor, y de como sin ese puto ostión estaría simplemente sentado en el banco con mucho calor.
Uno está ahí con el Neon Bible notando como poco a poco ese horrible dolor se va diluyendo, suponiendo eso una sensación super agradable.
Esto viene a ser un argumento un poco clubdelaluchista, pero es cierto, es cuando uno las ha pasado putas, cuando realmente agradece y disfruta de lo que tiene en ese momento.

Eso nos pasó en el Roskilde.
Tras cuatro días de lluvia sin parar, de mares de barro, de botas de agua robadas, de estar de mierda hasta el cuello y hasta los cojones de todo, cuando conseguimos al fin superar todo eso, meternos en una carpa el primer día de conciertos y escuchar a los Arcade Fire.
A mi me bastaron las primeras notas de Keep the car running para disfrutar no sólo del concierto y de la música, sino del momento de salir de un puto infierno y vivir unos momentos de insuperable felicidad.

PD. Tres horas después tengo las vértebras del cuello como un acordeón. Pero el Neon Bible sigue en repeat.

Escrito por The Thief a las 04:54