Es lo que me parece a mí mismo al entrar al blog... así que debería ser el primero en entonar el mea culpa. Sorprendentemente ahora que es cuando más tiempo libre tengo, más horas de conexión, más posibilidades... es cuando menos me apetece escribir en el blog.
Parece que la poca creatividad que me quedaba se ha ido de vacaciones. El único consuelo es que casi todos mis lectores entran a través de los buscadores, buscando, valga la redundancia, cosas tan útiles y profundas como "Aida Nízar" (algunos literalmente le preguntan al google "qué pasó con Aida Nízar"), "Cárdenas", "monjes del brasil", "dieta granos de arroz"... así que para la mayor parte de ellos será imperceptible esta dejadez transitoria (espero).
A los lectores más habituales, pocos pero fieles, les debo una. Cuando consiga localizar a las musas intentaré ofrecerles un post de calidad medianamente aceptable, no se le pueden pedir peras al olmo (más que nada porque es un árbol y no puede oirte).
Con un poco de retraso, la ministra Calvo vuelve a este blog. Tras la genial ocurrencia frustrada de bajar el IVA de los discos y libros, presuntamente desconociendo que la normativa comunitaria lo impide, ha cambiado de estrategia. Si la Comunidad Europea no me deja bajar los impuestos... ¿por qué no pruebo a subirlos? Además, algo hay que hacer con esos chavales de las pancartas y de los premios Goya, ¿no?
Ni corta ni perezosa propone subir el precio de las películas extranjeras, especialmente las estadounidenses, que estén dobladas al castellano. Con esto pretende que los españoles veamos más cine español y, además, con el montante del nuevo gravamen sobre el cine doblado subvencionar a nuestro (suyo) cine.
El texto de la noticia se puede ver en El Mundo.es y un artículo de opinión de Federico Jiménez Losantos en Libertad Digital. A estas alturas de la vida no me importa en absoluto que alguien pueda llamarme facha por discrepar del Gobierno actual o por citar a Jiménez Losantos.
Yo tengo muy claro cómo voy a actuar en caso de que se apruebe esta medida. En primer lugar iré al cine cuando sea estrictamente necesario y nunca para ver una película española. En el caso de que desee ver alguna me pasaré por la manta más cercana y la veré en DVD (nunca lo he hecho, pero sería una buena ocasión para empezar). Si el fin de la medida es que los españoles veamos más cine español, ¿por qué no se han planteado otro paquete de medidas, o soluciones cinematográficas, como diría la ministra de la Vivienda?. Por ejemplo:
1.- Hacer mejores películas.
2.- Bajar los precios de las entradas de las películas españolas.
3.- Hacer mejores películas.
4.- Dejar de hacer películas tristes.
5.- Hacer mejores películas.
6.- Dejar de ir de intelectuales y cultos y después llorar si la película no es comercial.
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Lo que no es lógico es que porque en España exista un grupo de cineastas que no hacen películas que interesen al público haya que subir el precio de las otras, para que así el que no tenga o no quiera pagar el par de euros(por ejemplo) del impuesto tenga que ver una película española, suponiendo que en ese caso aún quiera ir al cine. También le queda el recurso de dar clases aceleradas de inglés o de lectura rápida, porque las peliculas en versión original o subtituladas en español no subirán su precio.
Por cierto, ¿cuando las tropas españolas salgan para Afganistán veremos a Javier Bardem gritando "NO A LA GUERRA"? Pacifistas.....