Ante el revuelo que se ha formado en la prensa nacional por el posado de las ministras ZP en la Moncloa (curiosa utilización de inmuebles públicos) publicado en las revistas Vogue y Marie Claire, luciendo vestidos de diseñadores españoles y extranjeros (qué lejos queda ya la chaqueta de pana y la lucha de clases...) me veo en la obligación de hacer dos comentarios:
1.- Especialmente dirigida a los redactores de ElMundo.es y a los demás periodistas (y becarios, que son los que sufren los calores y la falta de noticias del verano... y muchas veces sin sueldo), señores/as, antes de escribir un artículo o un titular hay que documentarse. ¿Puede existir alguna persona en este país que sea capaz de escribir una encuesta como esta?
¿Ha visto a las ministras este redactor? ¿Ha visto alguna vez a una top-model? Por favor... hay que ser objetivos. Si no estuviera tan cansado ahora y con tan poca idea de html les mostraba una comparación tipo "Barrio Sésamo" entre una Magdalena Álvarez e Inés Sastre, por ejemplo. Esto es una ministra, esto es una top-model....
2.- A las señoras ministras: vista su afición al posado estoy dispuesto a ofrecerles mi voto en las próximas elecciones con la condición de que por favor, no posen en Interviú.
Y para terminar un poco más serio... ¿este posado ha sido gratis o remunerado? En el primer caso ¿por qué se favorece a unas publicaciones en concreto y no a todas? En el segundo caso, ¿es esto realmente legítimo?
Ha protestado la oposición (es su trabajo al fin y al cabo), pero también algunas asociaciones feministas, la ex-ministra socialista Cristina Alberdi,... incluso una sociedad para la defensa de los animales, ya que a nuestra Ministra de Medio Ambiente no se le ha ocurrido mejor idea que posar sobre unas pieles de animales. A la vista de todo esto y sin entrar en la polémica sobre la buena o mala aportación a la imagen de la mujer que ofrece, ¿era necesario el posado?
Será que yo no tengo talante... ;)
Cuando estaba en 5º de EGB mi mami me regaló mi primer diario. Al principio no me llamó mucho la atención, escribía cosas vanales casi sin sentido, sólo por escribir y apenas me fijaba en él más que 3 o 4 veces al año. Al cumplir los 16 empecé a sentirme sola y a refugiarme en él. Poco a poco se fue convirtiendo en mi mejor amigo, en mi cómplice, estaba rodeada de cambios, amigos que iban y venían, situaciones que cambiaban como la entrada al insti y luego a la universidad, los primeros ligues... pero siempre había algo fijo y ese era mi diario. Con el tiempo eso empezó a parecer una enciclopedia por fascículos, cada seis meses tenía que comprarme uno pues no paraba de escribir todas las paranoias que pasaban por mi cabeza, no sabía a quien acudir y allí estaba él. Me di cuenta que escribía porque me sentía sola. Hace casi dos años conocí a alguien que cambiaría mi vida para siempre, mi forma de ver las cosas y que me hizo renacer de nuevo. Alguien a quien poder contarle mis secretos, mis cositas, alguien en quien confiar, con el cual pude mostrarme tal como soy aunque me costó ser yo misma... De repente ya no me hacía falta escribir más pues ya no estaba sola y volví a abandonar a mi querido diario. Desde hace casi dos años sólo he escrito un día, el de mi cumpleaños pues ese día me gusta pensar en las cosas buenas y malas del último año y me di cuenta que mi amor era lo mejor, escribí un montón de páginas y todas para él, pues él me llenó ese año; ahora se acerca de nuevo mi cumpleaños y esas páginas también irán para él, aunque este año me parece que ya no será en mi viejo diario sino en este blog, habrá cosas que nunca llegaré a escribir pero al menos dejaré constancia de que lo mejor de todas ellas es sin duda mi niño