El barrio de la Villa de Priego es la antigua zona de la judería de ese precioso pueblo del sur de Córdoba, en plena sierra Subbética.

Cuando me paseo por sus calles estrechas y en penumbra noto que hoy, igual que hace cien o seiscientos años, el peso de la historia va como una sombra guiándote a cada paso. Si, suena muy cursi, pero es así. Aquí fue donde me di cuenta de que entre la luz y la oscuridad hay un estadio intermedio del que poca gente habla: la sombra.
Una tarde de siesta de verano entre sus macetas de geranios y el frescor de sus paredes blancas de piedra da para muchas cosas... Quizá la felicidad de sus habitantes consista en eso, en esperar, en el silencio. En cosas sencillas y antiguas que hacen sentirte vivo.
Se ha fijado usted lo mucho que se parece esa parte de Priego a la calle de las flores de la capital cordobesa? Cuando fue alla, una que tuvo un lover por aquellas tierras, reconozco que me encanto sobremanera.
Escrito por Audrey a las Abril 22, 2004 07:06 PMmucha gente vive esperando esa "gran felicidad" sin darse cuenta de que de las cosas mas sencillas, se pueden extraer grandes sueños
Escrito por angurTH a las Abril 22, 2004 07:58 PMLa sombra.
Uno de los indicios que permite distinguir a simple vista al sur del norte.
Sólo los del sur sabemos que, de las dos aceras, solo una es la de la sombra.
El encanto de las calles y patios cordobeses. Es incomparable. Tenían que ser una de las siete maravillas. No te olvides de Baena, camarada egabrense.
Escrito por jasp a las Abril 26, 2004 02:28 PM