La perspectiva de un nuevo viaje a Granada hizo ponerse en marcha a algunas de las amigas que ahora os presentaré.
Itaca (no podía faltar) pasó por Málaga a recoger a Nuie y viajaron juntas hacia Graná, bueno, después de pasar por Cádiz, porque Itaca se vuelve a perder (dónde andará esa cabecita...).
Aunque, todo hay que decirlo, parte de la responsabilidad es también de su compañera de viaje.. anda que no saber salir de su propia ciudad!!
Un viaje tan largo (no era tanto, pero al perderse, fue el doble) dio para mucho... Itaca hablaba sin parar y Nuie no dejaba de mirarla un segundo, mientras escuchaba la conversación...
En un momento determinado, Nuie quiso abrazar a Itaca, incluso besarla (shhhhhhhhh esto es un secreto, que no se entere nadie...) pero no fue capaz; quizás le dio miedo, quizás no tenían la suficiente confianza como para abrazarse...
Así transcurrió el camino, hasta que llegaron al lugar donde habían quedado con Capri, e-igual y Atlanthis.
Esta noche la pasarían en una casa en el campo, un lugar lleno de polillas, arañas... (jeje) cosa que hizo que Itaca, Nuie y Atlanthis durmieran en la misma habitación...
La noche transcurrió entre risas y bromas, conversaciones más o menos interesantes y alguna que otra salida para contemplar el cielo estrellado, quizás uno de los más bonitos que se haya visto...
A la mañana siguiente, se dirigieron a la ciudad. Allí se encontraron con Kory y Susky, que venían también de fuera...
En ese momento, parece ser que Nuie cambió completamente, esa chica que parecía tan tímida y calladita comenzó a dar “muestras” de cariño, alegría... por la presencia de las nuevas acompañantes.
A partir de ahí comenzó un paseo por la ciudad... pasaron un día inolvidable de risas, tapas, visitas a lugares increíbles.. hasta el atardecer, en que subieron a contemplar esa bella gama de colores (la que encabeza este Lugar del Mundo) desde el mirador de San Miguel.
Luego, cenita italiana y a mimir...
Al día siguiente, kory y Susky se marcharon. Las demás pasaron la mañana juntas.. un paseo por el parque, y miles de locuras para una mañana muy ajetreada “en busca de la Alhambra perdida”...
Después Itaca y Nuie emprendieron el camino de vuelta en el que ésta última parecía estar “autista”, aunque no era así (sólo ella sabe lo que pasaba por su cabeza en ese momento...).
Y, cómo no, de nuevo se perdieron!! (si es que esta Itaca, siempre que está Nuie presente... qué tendrá en el coco?...). Un viaje más largo de lo esperado (un poco acelerado, sobre todo para Itaca, que tenía que coger el barco), pero con unas vistas increíbles...
(y hasta ahí me han dado permiso para contar... espero obtenerlo para continuar:P)
por cierto, la versión original de la historia a la que me refiero en estos post, está publicada los días 24 de Enero y 4 de Febrero en:
Todo comenzó en un mexicano con dos chicas sentadas frente a frente, Khardaia y Nuie (a partir de ahora buscadora se llamará así... bueno, lleva mucho tiempo con ese nombre ya...). El objetivo de esa cena? Recuperar una amistad perdida (¿perdida?)...
Entre otros temas que se hablaron esa noche, salió que Itaca estaba esa semana en Granada... hablaron de esa ciudad y de un viaje pendiente allí desde hacía dos años...
Esa semana, Khardaia cumplía años, y Nuie pensó: - qué mejor regalo que ese ansiado viaje a Graná?!!
Y así fue como a la mañana siguiente, muy temprano y mochila en mano, las dos se dirigieron a la estación de autobuses, adquirieron su billete y emprendieron un fantástico viaje por la Sierra de Alhama hasta llegar a Granada.
La noche antes, khardaia envió un mensaje a Itaca, para informarle de la visita, por si podían aprovechar el viaje para conocerse; a lo que, demasiado precipitada, Itaca respondió afirmativamente (uff!! No sabía lo que le esperaba!!)
La llegada a la capital fue especial. Había sido un trayecto lleno de esos paisajes maravillosos que separan Málaga de Granada...
Tras una larga caminata y muchas llamadas de teléfono, nuestras amigas encontraron alojamiento (no es tan fácil encontrar alojamiento en plena Semana Santa!!)
Una vez instaladas, llamaron a la isleña para ver la posibilidad de quedar después de comer algo (estaban hambrientas...)
Y allí se dirigió Itaca, adentrándose con el coche por el centro (a quién se le ocurre!! Y a la hora de comenzar las procesiones!!)
Varias llamadas más para ver dónde se encontraban, porque no había forma de verse (menudo despiste!!)
Por fin quedaron junto al famoso Mc Donald de C/Recogidas (que también se pasaron de largo, verdad, khardaia? y eso que estaba junto al hotel!!)
Después de un buen rato, llegó el encuentro: Itaca con su sonrisa característica, khardaia muy nerviosa (tanto que estaba irreconocible!!) y Nuie tan calladita como siempre...
Entonces, Itaca dirigió la marcha hasta una de sus teterías favoritas, un lugar de esos donde entras y el tiempo se para, un lugar mágico...
La conversación no fue muy fluída, pero sí interesante, puesto que trataba temas demasiado “fuertes” para gente que no se conocía, o que ya no creía conocerse: la amistad, el amor...
Nuie permaneció casi todo el tiempo callada, sólo miraba, con esa mirada profunda que la caracteriza, directamente a los ojos de sus dos acompañantes...
Delante de unos tés (imagínese tb “fantita de naranja”) pasó el rato y llegó el momento de salir. Itaca se ofreció a mostrarles la parte antigua de la ciudad, una subida por el Albaicín hasta llegar al conocido mirador de San Nicolás, o eso es lo que pretendía, porque se perdió (en qué estaría pensando...)
Más tarde, se unieron otras dos chicas: Capri y e-igual y el ambiente cambió totalmente: khardaia se relajó un poco, Itaca se encontró entre amigas y Nuie (que ya las conocía de antes) estaba más “comunicativa” (aunque parece ser que no demasiado...)
Una cena en un banco, bajo la noche granaína y una visita a otro mirador, el de S. Miguel.
Las vistas de la Alhambra, la luna iluminándola, las estrellas, los recuerdos...hicieron que la tristeza invadiera a Nuie. Un poco de calor humano (procedente de quien menos lo esperaba) y cada uno a su nido.
Al día siguiente, khardaia y Nuie pasearon junto a Darro y callejearon por la ciudad, alimentando esa amistad que parecía perdida...
Llegó la vuelta en el autobús, bajo los colores del atardecer, admirando los mismos paisajes del día anterior, pero de diferente color.
Cuando khardaia y Nuie llegaron al pueblo, fueron directas a la playa, donde contemplaron como la luna llena roja salía desde el mar... una imagen maravillosa para acabar aquella aventura.
(en breve, segunda parte...)
Es curioso cómo un simple mensaje corto de móvil puede cambiarte el día.
Vivimos en una época en que, queramos o no, las nuevas tecnologías van sustituyendo de forma vertiginosa a los métodos tradicionales. Lo que era antes una larga conversación cara a cara, o con el teléfono fijo, mientras el resto de los habitantes de la casa te observaban y oían cada comentario, ahora se ha convertido en un simple mensaje al movil (objeto personal la mayoría de las veces) en el que, con unas palabras (la mayoría de las veces abreviadas) resumimos todo aquello que queremos decir...
Pues bien, hay veces en que esas palabras pueden alegrarte el momento, y otras, en que pueden poner una nueva marquita o corte dentro de tu cuore...
Hoy ha sido uno de esos mensajes, el que ha hecho que mi corazón se acelere y el tiempo se pare, sin embargo, era de felicidad...
Y ahora me pregunto:
Puede un mensaje sustituir a una conversación mirando a los ojos de la otra persona?
Pueden unas palabras escritas en un medio tan frío provocar tantos sentimientos contradictorios a la vez?
Puede un simple mensaje llenar tu día?