Noviembre 10, 2005

Tres cajas, una vida

Es increíble y triste a la vez llegar a la que fue "tu casa" y encontrar que todo lo que te queda allí cabe en tres cajas...
Anoche llegó el momento de abrir una de esas cajas, quité las solapas y con sorpresa vi lo que allí dentro y, de forma desordenada, habían metido:
- Libros de texto del colegio, instituto, facultad y apuntes varios... es curioso ver cómo te ha cambiado la letra desde los primeros años, la evolución de tus pensamientos a medida que vas creciendo, los dibujos y símbolos en los márgenes de las libretas... siempre me han "reclamado" que "lo guardo todo", pero, es interesante volver a releer y ver esto años después... me encontré, por ejemplo, con mis notas del parvulario!!! increíble!! Consistía en una gran cartulina amarilla, con dibujos que representaban distintas acciones (leer, escribir, contar...) y las "notas" entonces eran los colores del semáforo, desde el verde, que era lo positivo, hasta el rojo, que era lo negativo. Sólo tenía un circulito pintado de rojo, en la imagen que representaba la distinción de la izquierda y la derecha (aún recuerdo el trauma que me causó, por aquel entonces era tan perfeccionista, a pesar de la edad...)
- Libros de lectura obligada de colegio e instituto. Estoy pensando venderlos en una tienda de segunda mano... aunque quizás no sea capaz y se queden en una caja a la espera de que decida hacer algo con ellos.
- Libros de cuentos, la mayoría, de esos que te "muestran", por ejemplo, el "papel de la mujer en la vida", sí, ese mismo que hoy día, muchos años después, defiende la Iglesia y el que se hace llamar Foro de la Familia (a todo esto, me parece increíble que ahora se vayan a manifestar contra la educación pública). Estos había pensado tirarlos directamente, o, mejor aún, quemarlos... pero soy tan sentimental... luego pensé en mi sobri que está por llegar, pero, me da que no es la educación que me gustaría que tuviera, le regalaré libros como aquel que vimos en una tienda de Chueca en que enseñaban a contar de la siguiente forma: "un niñ@, dos mamás, tres pollitos..."
- Dos muñecajos de trapo, pequeñitos, que tenía colgados en las puertas de los armarios... ya ni los recordaba.
- Mi colección de sellos, la de cromos, la de almanaques y la de estampitas. Las he guardado en una bolsa para llevármelas; lástima que haya desaparecido la de monedas, tenía algunas de varios siglos atrás incluso...
- Un montón de catecismos, folletos varios, cancioneros y demás de la Iglesia, la mayoría fueron a parar a la bolsa de reciclaje (al menos servirán para algo). Sí, no ha sido fácil desprenderme de ell@s, puesto que han formado parte de mi vida durante muchos años. Así que me he quedado con un libro de catecismo, que me traía muchos recuerdos y el resto pasará a ser los folios reciclados que tengais en vuestras casas, para que os acordeis de mi:p

Esta mañana he abierto la segunda caja, y, SORPRESA!!
- Cuentos y escritos míos de hace años. Es grato volver a releer esas tristes historias que reflejaban mi visión de la vida por aquel entonces...
- Mis cartas (tanto las que recibía, como el borrador de las escritas por mí) cientos de ellas, de esas que ya sólo se reciben en ocasiones especiales, y a veces ni eso. Es curioso ver lo que te preocupaba entonces, lo que escribías, las preguntas y respuestas de otras personas, de las que ahora ni siquiera tienes noticia, o como mucho, un mail al año... dibujos, poesías, pequeños regalitos de papel, pulseritas de lana...
- Aquella foto en que sales con tu primer grupo de campamento, o aquella de tu padre con 20 años que solías llevar en la cartera y que la gente tomaba por tu "novio" y no hacías nada por desmentirlo...
- Aquella cinta grabada cuando tenías 6 o 7 años, mientras cantabas, recitabas e improvisabas con el micro... dónde se habrá quedado esa artista que llevo dentro? jajaja!!
- Aquella estrella de cartulina firmada por tu primera compi de piso en la universidad.
y tantas otras cosas que cualquiera que abriera la caja las mandaría a la basura pero que para mí están llenas de risas, de lágrimas, de momentos inolvidables, de recuerdos...
Y la tercera caja? esa la guardo para la próxima visita, qué sorpresas me guardará?
Como empezaba diciendo en este post es increíble y triste a la vez saber que todo lo que te queda de tu pasado cabe en tres cajas... tres cajas llenas de sorpresas, de momentos, de recuerdos...

Escrito por buscadora a las 03:54 PM | Comentarios (1) | TrackBack