Eran dos ojos cafeínicos, no sabría definirlos mejor.
Pensó que cursi-pensaba un "me posa una de esas miradas y el día ya no me pesa", justo así de estúpido, la me con la me y el posa con el pesa.
Pero si se quería ser sincero, era "ten al menos la cobardía de apuñalarme con los ojos por la espalda, al menos no me destrozarás las córneas para el resto del puto día, te deseo tanto", sin pensar sin respirar, empezando así de chulo y acabando así de culo.
Siempre precisamente el culo al aire cuando la sinceridad.
Dos ojos cafeínicios, lo jura.
Quemado por {YgNeO} a las Diciembre 21, 2004 05:05 PM en Abismología Epidérmica | TrackBack