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1
En el principio creó Tal los pepinillos y los ornitorrincos. Pero
siempre se le caían por el espacio para abajo, asi que creo la
tierra para sostenerlos y el mar para que hiciese bonito.
2 Y la tierra estaba desordenada y vacía,
y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu
de Tal se movía sobre la haz de las aguas haciendo surf
3 Y dijo Tal: Hostia, no veo un carajo, y
chasqueo los dedos: y fué la luz.
4 Y vió Tal que la luz era buena porque
posibilitaba el uso de gafas de sol: y apartó Tal la luz de las
tinieblas de un manotazo.
5 Y llamó Tal á la luz Día,
y á las tinieblas llamó Noche, y se sintio realmente bien
por haberles dado unos nombres tan estupendos: y fué la tarde y
la mañana un día.
6 Y dijo Tal: Haya expansión en medio
de las aguas, y separe las aguas de las aguas. Y luego pensó Tal:
Joder, que forma tan rara de expresarme tengo.
7 E hizo Tal la expansión, y apartó
las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que
estaban sobre la expansión: y fué así. Y si alguien
ha entendido este parrafo, que tire la primera piedra.
8 Y dijo Tal, ¡Cielos, que gonito!
Y llamó Tal á la expansión Cielos: y fué la
tarde y la mañana el día segundo (osea, del martes)
9 Y dijo Tal: Júntense las aguas que
están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la
seca: y tiro del tapon del fondo del mar y lo vacio un poco, porque rebosaba
y le estaba poniendo perdido el suelo del baño, y aparecio la Tierra
10 Y llamó Tal á la seca Tierra,
y á la reunión de las aguas llamó Mares: y vió
Tal que le estaba quedando un churro, pero no le apetecia corregirlo.
11 Y dijo Tal: Produzca la tierra hierba
verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé
fruto según su género, que su simiente esté en él,
sobre la tierra, y que produzca patatas para acompañar a las hamburguesas,
y cañamo y marihuana para hacer alpargatas de cañamo y apestosas
cervezas con sabor a marihuana.
12 Y produjo la tierra hierba verde, hierba
que da simiente según su naturaleza, y árbol que da fruto,
cuya simiente está en él, según su género:
y vió Tal que molaba y se lio un canuto para celebrarlo y dijo:
Hagase el Reagge, y el reagge se hizo para acompañar la bucolica
escena
13 Y fué la tarde y la mañana
el día tercero. Pero Tal estaba considerablemente fumado y no se
dio cuenta.
14 Y entonces Tal se rayo considerablemente
y dijo: Hostia, paso de seguir haciendo moñerias dia tras dia,
asi que se haga todo de golpe, y sanseacabó. Y no se, aparecieron
un monton de cosas, todas muy distintas y eso, no se.. microondas y gotas
para la nariz y calcetines y tambien animales, no se, hamsters, por ejemplo,
que son estupidos y pisables, y meros que cambian de sexo cada nueve meses
y aves como los pingüinos que fueran fácilmente cazables a
pedradas.
15 Y después aparecieron los dinosaurios
y se murieron de golpe porque a Tal le daba dolor de cabeza el ruido que
hacian con esos pisotones, haciendole vibrar el vaso de café y
su postre de gelatina.
16 Y después un mono al pie de un
monolito negro tiro un hueso al aire mientras sonaba Así habló
Zaratustra, de Strauss y pasaron unos cuantos años y mas cosas
y no se como el mono perdio pelo y aparecio el hombre y aquello fue ya
el acabose.
17 Y vió Tal todo lo que había
hecho.Y fué la tarde y la mañana de otro dia. Y Tal se fumo
otro canuto y, viendo definitivamente la mierda resultante, pulso control
+ z para hacer UNDO, pero resulta que era una versión antigua del
programa que no incluia ese comando, y se tuvo que joder y que tragarse
esta basura de planeta.
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Capitulo
I.
1 Ésta es la revelación de
Paquito, que Tal le dio para mostrar a sus siervos lo que sin demora tiene
que suceder. Paquito envió a un coleguita con alas y de sexo indefinido
para dar a conocer la revelación a su siervo Pauluus.
2 Dichoso el que lee y dichosos los que escuchan
las palabras de este mensaje profético y hacen caso de lo que aquí
está escrito, y mas dichosos aun los que pasan de esto y se inflan
a psicotropicos, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca.
3 Yo, Pauluus, hermano de ustedes y compañero
en el sufrimiento en la cola para la barra libre de Nochevieja y en la
perseverancia que tenemos en unión con Tal, estaba en la Ciudad
de Majaderohonda por causa de la palabra de Tal y del testimonio de Tal
y porque ese dia Llorente estaba de huelga y no habia autobuses para salir
de la Ciudad
5 En el día del Viernes, al caer la
noche, vino sobre mí el Espíritu, y oí detrás
de mí una voz fuerte, como de matasuegras, que decía: "Escribe
en un mail lo que veas y envíalo al correo electronico del MiTal
para que sea leido por Estos y Aquellos y los de Mas Alla : a Éfeso,
a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Doña Pepita, a Filadelfia,
a Mingorubio y a Ese Sitio Oscuro y Maloliente de cuyo nombre no puedo
acordarme.
6 Me volví para ver de quién
era la voz que me hablaba y, al volverme, vi siete candelabros de oro
y un Algo.
7 En medio de los candelabros estaba alguien
"semejante al Ornitorrinco", vestido con una túnica que
le llegaba hasta los pies palmipedos y ceñido con una banda de
oro a la altura del pecho y con un enorme falo de dos cabezas asomando
bajo la tunica.
8 Su pelambre lucía blanca como la
lana, como la nieve, como la cocaina mas pura, como una sabana lavada
con Ariel extendida sobre un suelo negro pintado con Titanlux Blanco Purisimo;
y sus ojos resplandecían como LEDs en la noche oscura del alma
de mi ordenador.
9 Sus pies palmipedos parecían bronce
al rojo vivo en un horno, y su voz era tan fuerte como el pitido de un
movil puesto a su maximo nivel y repiqueteando la tonadilla "Enterteinment".
10 En su mano derecha tenía siete
estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su
rostro era como el sol cuando brilla en todo su esplendor, y si no fuese
por su pico, parecido al de un pato, habria sido sexualmente atractivo.
11 Al verlo, caí a sus pies como muerto
para disimular la risa; pero él, poniendo su mano derecha sobre
mí, me dijo: "No tengas miedo. Yo soy el Primero y el Ultimo
de la Fila, y el que vive y el que no. Estuve haciendome el muerto en
la piscina de Furfur, pero ahora vivo por los siglos de los siglos, y
tengo las llaves de la muerte y del infierno y de tu casa y de tu hucha
de cerdito"
12 "Escribe, pues, lo que has visto,
lo que sucede ahora y lo que sucederá después, y puntualo
del uno al diez. No se te olvide firmar al acabar."
(No se pierdan el proximo capitulo de Apocalipsis Apocado Sincopado en
el mismo batcanal, a la misma bathora)
Capìtulo
II
1 Después de esto miré, y allí
en el cielo había una puerta abierta y una nube y dos pajaros peligrosamente
parecidos a las gaviotas del PP. Y la voz que me había hablado
antes con sonido como de matasuegras me dijo: "Sube acá: voy
a mostrarte lo que tiene que suceder después de esto. Pero cuidado,
porque si te resbalas te vas a meter una hostia de cuidado"
2 Al instante vino sobre mí el Espíritu
y vi un trono en el cielo, y a alguien sentado en el trono (y trono aqui
no es un eufemismo para referirme al water)
3 El que estaba sentado tenía un aspecto
semejante a una piedra de jaspe y de cornalina. Alrededor del trono había
un arco iris que se asemejaba a una esmeralda. Asi que todo tenia un aire
gay muy muy sospechoso.
4 Rodeaban al trono otros veinticuatro tronos,
en los que estaban sentados veinticuatro ancianos vestidos de blanco con
topitos rosas y con una diadema de oro en la cabeza. Y me di cuenta de
que contemplaba el Botellón Geriatrico Homosexual Celestial en
pleno.
5 Del trono salían relámpagos,
estruendos y truenos y serpentinas y focos de discoteca y chorros de champagne.
Delante del trono ardían siete antorchas de fuego, porque hacia
un frio del carajo y necesitaban tener los pies calentitos.
6 y había algo parecido a un mar de
vidrio, como de cristal transparente, y vi que era papel de ese transparente
de envolver bocadillos. En el centro, alrededor del trono, había
cuatro seres vivientes cubiertos de ojos por delante y por detrás.
7 El primero de los seres vivientes era semejante
a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía rostro
como de cosa; el cuarto era semejante a un algo vestido de Ralph Lauren
y sin afeitar
8 Cada uno de ellos tenía seis alas
y estaba cubierto de ojos, por arriba y por debajo y por dentro de las
alas. Y día y noche repetían sin cesar: "bailarrrrrrrrrrrr
, bailarrrrrrrrrr , bailarrrrrrrrrrrrrrrrrrrr "
9 Cada vez que estos seres vivientes tarareaban
la Sacra Tonadilla del King Africa al que estaba sentado en el trono,
los veinticuatro ancianos arrojaban sus tunicas y, quedandose cubiertos
solo por un impudico tanga de letenjuelas, bailaban y agitaban sus traseros.
Y rendían sus coronas delante del trono exclamando:
10 "Ala Bim, Ala Bam, Ala Bim Bom Bam,
Tal, Tal, y nadie mas!
(¿Qué sucederá? ¿Caera Pauluus en las Manos
de los Ancianos gays sodomitas? ¿Descubrira que todo esto no es
mas que un mal viaje de lsd? Tendran que esperar al capitulo tercero para
saber estas y otras cuestiones)
Capitulo
III
1 En la mano derecha del que estaba sentado
en el trono vi una litrona escrita por ambos lados y sellada con un tapon
de acero inoxidable.
2 También vi a un ángel poderoso
que proclamaba a gran voz: "¿Quién es digno de quitar
el tapòn y beberse la cerveza?"
3 Pero ni en el cielo ni en la tierra, ni
debajo de la tierra, hubo nadie capaz de abrirla.
4 Y lloraba yo mucho porque no se había
encontrado a nadie que fuera digno de abrir la litrona, que ademas era
una Mahou Clasica y parecia estar la hostia de fresquita, y a mi alrededor
solo pasaban minis de calimocho de esos del Dario de proporcion "dos
gotas de cocacola por medio brick de vino", y yo queria cerveza.
5 Uno de los ancianos me dijo: "¡Deja
de llorar, nenaza, que ya el Cordero de la tribu de Tal, la Raíz
del Geranio, ha vencido! Él sí puede abrir la cerveza"
6 Entonces vi, en medio de los cuatro seres
vivientes y del trono y los ancianos, a un Cordero que estaba de pie y
pense "Joder, un cordero de pie, fijo que ahora suena un organillo
y le hacen subir peldaños de una escalera". Era como ver a
Norrit el borreguito con un cigarro en la boca y actitud chulesca.
7 Se acercó y recibió la litrona
de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.
8 Cuando lo tomó, los cuatro seres
raros llenos de ojos y de alas y los veinticuatro ancianos gays se postraron
delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas
de calimocho,
9 Y entonaban este nuevo cántico:
"Digno eres de recibir la litrona y de romper su sello, porque nadie
como tu baila el Baile del Pañuelo,
10 y porque ver a un cordero enorme puesto
de pie, con un cigarro y una litrona, acojona bastante, asi que venga,
oh, corderazo ingente, abrelo tu"
11 Luego miré, y oí la voz
de muchos ángeles que estaban alrededor del trono con vasos de
mini, de los seres vivientes y de los ancianos. El número de ellos
era millares de millares y millones de millones y de cienes de cienes
12 Cantaban con todas sus fuerzas: "¡HOSTIA!
Que peazo de Cordero"
13 Y oí a cuanta criatura hay en el
cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra y en el mar, a todos en la
creación, que cantaban: "¡HOSTIA, que peazo de Cordero!"
14 Los cuatro seres vivientes llenos de ojos
y de alas exclamaron: "¡HOSTIA!, que peazo de Cordero",
y los ancianos empezaron a bailar a los Village People
(Fin de la tercera parte, fin de la tercera parte, ahora viene ya la cuarta
que es la mas interesante)
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Y hubió una vez que Adán y Eva tuvieron dos nenes, y como
les gustaba mucho el cine, al mayor le pusieron Michael Caine Javier e
las Mercedes, y al menor Abel Ferrara Jonathan de Todos los Santos Beodos.
Pues para
por luego que eran nombres muy largos, así que los llamaron Caín
y Abel, ansí, para abreviar. Caín se hizo agricultor, y
bueno, se dedicaba al cáñamo y a otros pacíficos
menesteres, y pues era bastante enrolladete. Pero Abel era tonto del culo
y un hijo puta de mucho cuidado, algo así como George W. Bush pero
en peor, ansí que fundó una milicia de ovejas talibanas,
con burka y todo, y se fue para conquistar el mundo.
Y dijo Caín:
mira, Tal, es que fíjate como es mi hermano. Pá mí
que había que hacerle una eutanasia pero ya mismito.
Y dijo Tal:
Na-nai.
Y dijo Caín:
anda, payo, déjame hacerle una eutanasia, aunque sea una pequeñita...
Y dijo Tal:
Qué no, que mi religión no permite la eutanasia, ni tampoco
ninguna religión de las que molan. Y yo te digo que los agonizantes
agonizarán por los siglos de los siglos, y los idiotas se reproducirán
como marmotas cachondas y poblarán la tierra.
Y dijo Caín:
Pues pá mí que la estás cagando grandemente.
Y dijo Tal:
Pero mira que eres bocazas. ¿Cómo coño osas hablarle
así al gran Dios Tal?
Y dijo Caín:
Venga, macho, si nos hemos duchado juntos. ¿A qué te haces
el duro conmigo ahora?
Y dijo Tal:
¡Ya estamos con lo de la ducha! ¡¡Me cago en Dios!!
(oops).
Y dijo Caín:
Te digo todo esto con la mejor intención. Si dejas que mi hermano
viva, y que se reproduzca como una marmota cachonda, y que pueble la tierra,
va a quedar una humanidad de subnormales que luego no la arreglas ni con
un diluvio.
Y dijo Tal:
Bueno, hasta los cojones de ti. Pá chulo yo y pá puta la
golfa de tu madre, que se folla hasta las serpientes. Por estas que te
mando a la tierra de Nod, y ahí te vas a buscar un curro en la
construcción y te vas a pudrir por los siglos de los siglos.
Y dijo Caín:
Con la de canutos que nos hemos fumado juntos, y ahora me haces esto...
Y dijo Tal:
Te jodes como Herodes.
Y fue ansí
como los fumetas pacíficos se convirtieron en seres marginales,
y los subnormales
psicópatas dominaron la tierra. Y eso.
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Había
en el país de Bush un hombre llamado Bob; era un varón miedica
que temía a Tal y se alejaba del Cual. Tuvo siete hijos y tres
hijas. Y tenia muchas tierras un castillo y tambien un amor. Tenía
muchos servidores y poseía siete mil ovejas, tres mil camellos,
quinientas yuntas de bueyes y quinientas burras. Este hombre era el más
famoso entre todos los hijos de oriente, sobre todo por su cadena de hamburgueserías
Burguer Bob. Sus hijos acostumbraban a celebrar guateques por turno, en
casa de cada uno de ellos, e invitaban también a sus tres hermanas
a comer y beber con ellos, y luego fumaban todos y lo pasaban en grande.
Una vez terminados los días de esos banquetes, Bob los mandaba
a llamar para purificarlos; se levantaba muy temprano y ofrecía
sacrificios por cada uno de ellos, pues decía: «Puede que
mis hijos hayan pecado y ofendido a Tal en su corazón.» Así
hacía Bob.
Un día,
cuando los hijos de Tal vinieron a presentarse ante El, apareció
también entre ellos Cual. Tal dijo a Cual: «¿De dónde
vienes?» Cual respondió: «Vengo de la tierra, donde
anduve jodiendo un rato a la gente.» Tal dijo a Cual: «¿No
te has fijado en mi servidor Bob? No hay nadie como él en la tierra.
Es un neurotico y un agonias, que me teme y me da el coñazo dia
y noche.» Cual respondió: «¿Acaso Bob teme a
Tal sin motivo? ¿No lo has rodeado de un cerco de protección
a él, a su familia y a todo cuanto tiene? Has bendecido el trabajo
de sus manos y sus rebaños hormiguean por el país. Pero
extiende tu mano y toca sus pertenencias. Verás si no te maldice
en tu propia cara.» Entonces dijo Tal a Cual: «Joder, que
ideas mas retorcidas tienes cabron. Si quieres puedes ir y tocarle las
narices, pa que veas lo que me importa ese pringaillo. A ver si espabila
de paso.» Y Cual se retiró de la presencia de Tal. Un día
los hijos y las hijas de Bob estaban bebiendo y fumando en casa del hermano
mayor. Vino un mensajero y le dijo a Bob: «Tus bueyes estaban arando
y las burras pastando cerca de ellos. De repente aparecieron los del MacLaquias
y se los llevaron a ellos y a los servidores los pasaron por la picadora
para hacer hamburguesas. Sólo yo pude
escapar para traerte la noticia.» Todavía estaba hablando,
cuando llegó otro que dijo: «Cayó del cielo fuego
de Tal y quemó completamente a las ovejas y sus pastores. Sólo
escapé yo para anunciártelo.» Aún no terminaba
de hablar, cuando entró un tercero, diciendo: «Los del Burger
Emias, divididos en tres grupos, se lanzaron sobre tus camellos, se los
llevaron, dieron muerte a espada a tus mozos y sólo yo he escapado
para anunciártelo.» Estaba
éste contando lo sucedido cuando un último lo interrumpió,
diciendo: «Tus hijos e hijas estaban fumando y bebiendo vino en
casa del mayor de ellos. Se pillaron todos un coma etilico y han muerto
todos. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.» Entonces
Bob se levantó y rasgó su manto. Se tiró al suelo
y, echado en tierra, empezó a decir: «¡Me cago tus
muertos Tal! Yo todo ell dia aquí estresado y haciendote la pelota
y ¿asi es como me lo pagas?,!Que vida esta! ¡Oh mundo injusto!.
» - y asi siguio un buen rato lamentandose y quejandose de forma
patetica. Y a partir de ese dia Bob dejo sus negocios, se fue a Jamaica
y se dedico a fumar y cantar Reggae, y fue feliz.
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