Ya lo tengo decidido. Esta noche colgaré aquí el relato corto que escribí para el periódico y que desgraciada o afortunadamente no van a publicar. Y me importa una mierda. Nunca algo me importó tan poco. Hace una semana me importaba bastante el que fuese publicado, pero después de leer los relatos (que respeto, tanto a sus autores como a los relatos en sí) he descubierto que el mío no entra ahí, que no tiene lugar, y que para mi ya carece de importancia. Y que por lo tanto se que no lo van a publicar.
Así que ahora, no voy a mirar el periódico con ansía para ver si han puesto mi relato o no. Ahora no pensaré: "quizás mañana".
Simplemente: mi relato no entra ahí, no cabe, no es lo que ellos quieren leer. No es lo que quizás para ellos, la gente espera leer.
Se aceptarán comentarios: porque la verdad además de doler: enseña.