Marzo 03, 2007

La sustituta de Derecho

Por aquel entonces aún no me había enamorado de nadie.
Era una adolescente que escuchaba las canciones de Alejandro Sanz, que por ese entonces era "auténtico".
Mi canción favorita era y es sin duda: "Lo ves".
Fue y será siempre mi canción preferida.
Cuantas veces no he llorado debajo de la almohada escuchándola.

Cuantas veces no he deseado dedicársela a alguna chica.
Una vez, estando yo en el instituto me enamoré de mi profesora de "Derecho".
Ella, una mujer madura, de unos 34 años o así. No era exageradamente guapa, es más, podría decir, que no era guapa:
Morena, de mediana estatura, ojos oscuros y grandes.
Pero sus ojos hablaban, cantaban. Y yo atendía en clase, la miraba mientras ella nos daba el tema que tocaba. Ella nunca lo supo, pero era la primera vez que me enamoraba.
No faltaba ni un solo día a clase. De echo, creo, que una vez solamente estuvimos una chica y yo en clase, porque los demás, como ella era sustituta, pues pasaban de ir.
Pero yo siempre estaba allí. Tan puntual como siempre.
Imaginándome a su lado. Intentado acariciar sus manos.
En esos momentos me hubiese conformado con tan sólo haberle hecho llegar de alguna manera lo mucho que me gustaba.

A veces, tenía la sensación de que lo nuestro era reciproco, pero en otras ocasiones pensaba que eso estaba en mi cabeza. En las ganas que tenía de que todo eso fuese cierto: de que ella sintiese lo mismo por mi.

Un día, no se si fue suerte, o no. Aún no lo sé. La vi, en el Corte Inglés. Me quedé pálida, no sabía muy bien que hacer e hice lo que el corazón me mandó. La seguí, la seguí entre los bolsos, y las bufandas de la planta baja. Hasta que de repente, un muchacho, alto, se acercaba a ella y le cogía la mano: la alejaba de mi.
Ella no me vio, o eso creo.
Y me quedé parada, en el pasillo de la planta baja, justo antes de llegar a las escaleras mecánicas. Me quedé mirando como se alejaba de la mano de aquel muchacho.
Sentí celos. Rabia. Impotencia. Porque yo quería llevarla de la mano.
Con lágrimas en los ojos salí de allí, cogí un autobus con destino a casa.
Fue la última vez que la volví a ver.
Dejé de ir a clase, desde que la vi en el Corte Inglés. Faltaba una semana para que se marchase. Y me aprobó.
Misteriosamente me aprobó. Luego supe, por una compañera, que había preguntado varios días por mi.
Dijo que era extraño no verme en clase.
Y aún me imagino sus ojos buscándome en los pupitres vacíos.
Estuvo todo el trimestre con nosotros, me puso de nota : notable.
Mi primer notable, desde hacía mucho tiempo.

Elena, se llamaba...
Nunca más la volví a ver....


Aunque de igual te lo dijo eigual a las 09:45 PM
A otros no les dio igual ..
¿Te da igual?









Recordamos los datos?