Agosto 11, 2004

Si volviera a empezar

El lunes de la semana pasada fui a ver "Lost in Translation". Por segunda vez. Me fijé esta vez en el personaje que interpreta Giovanni Ribisi, en la película marido del personaje de Scarlett Johansson.

Es un fotógrafo, al que le pagan o se permite alojarse en un hotel de lujo en Tokio. Se codea con las estrellas de Hollywood. Y tiene como mujer a Scarlet Johansson. Cada día sale a trabajar en las sesiones de fotos de un grupo de rock japonés, y ella se queda sola. Ella no trabaja. Se licenció en filosofía y no sabe qué hacer con su vida. Entonces es cuando en su soledad y en su sensación de desarraigo encuentra en la misma situación al personaje que interpreta Bill Murray. Solos y perdidos en una gran ciudad extraña.

Viendo una crisis ajena todo resulta enormemente sencillo. Te preguntas por qué coño la gente se deprime o se agobia. Por qué la gente se siente mal, sin motivo aparente. Y viendo al persona de Giovanni Ribisi, me dieron ganas de cogerle por la solapas de la chaqueta y sacudirlo: Im-bé-cil. En Tokio, con pasta y con Scarlet Johannson, y pasando de ella.

Imperdonable.

Y siendo tan inexplicables, tan asbsurdas, tan sencillas de superar las crisis y las depresiones vistas desde fuera, la semana pasada fue de los peores días que he pasado aquí en Madrid. Llegué a rechazar las llamadas de mi familia en el móvil, y finalmente puse el contestador para mayor preocupación de ellos. Sin ganas de hablar, sin ganas de nada.

He dejado pasar todo este tiempo sin escribir nada, porque me apetecía desconectar del blog. Un diario ha de ser siempre un instrumento, no un objetivo. Escribo porque es una forma de desahogo, una terapia. Y empezaba a sentirlo una obligación. Ese es el motivo que lleva a mucha gente a dejar sus blogs. Sienten que tiene estar a la altura de las expectativas de los lectores. En cuanto a cantidad o calidad.

Creo que le he mostrado a demasiada gente que me conoce la existencia de este blog como para sentirme totalmente libre a la hora de escribir. ¿Y si borro el blog y desaparezco? ¿Y si lo empiezo en otra parte y sólo se lo comunico a un grupo escogido de personas?

Ya dije un día que aún en su ingenuidad las dos primeras entradas de este blog me siguen pareciendo las mejores. La semana volví a sentirme igual. De haber escrito aquí me habría salido una parrafada filosófica y desgarrada. Pero la crisis ha pasado. Y ahora sólo queda volver a la rutina. Y poco a poco iré ordenando las ideas.

Escrito por Lobo a las Agosto 11, 2004 01:18 AM