Bz. está aquí en Madrid. Se suponía que tenía que llegar el lunes y que el domingo tenía que haberme llamado para concretar dónde y cuándo nos veíamos. Al final el domingo no llamó. Y el lunes me quedé en casa, sin moverme de aquí, pensando que a lo mejor lo haría una vez estuviera en Madrid. Y como el capullo que soy, me quedé en casa a la espera de su llamada. No fuera que me pillara en la esquina opuesta de Madrid y tuviera que hacerle esperar tirada en la estación. Al final con dos días de retraso dio señales de vida. Estaba en camino hacia Madrid, y al contrario de lo previsto se quedaría en casa de un "amigo".
Siempre es igual. Mi vida se paraliza a la espera de que ella se digne en llamarme para concretar algo, o que aparezca para recoger o darme algo. En definitiva, poder hacer planes. Lo cual no es indicativo de lo mucho que ella supone en mi vida. Sino de lo poco que yo supongo en la de ella. Y de la poca vida social que tengo.
Mientras estudiábamos juntos en la carrera, yo tenía el campus muy cerca de mi casa y en época de éxamenes me iba o bien a la biblioteca de mi facultad o a la de humanidades. Ella en cambio vivía lejos y aparecía en el campus sólo a entregar y sacar libros. Y a veces me avisaba de que una mañana o tarde determinada pasaría a verme. Yo entonces, me pasaba la mañana o la tarde en cuestión esperando, y no me ausentaba de la biblioteca sino para descansar en la entrada o en los lugares de paso todo el mundo. No tenía móvil, así que no había forma de localizarme si no estaba a la vista. Al final pasaba, siempre teniendo prisa o simplemente no aparecía, y otro día me contaba que se había entretenido en tal o cual sitio. Yo sabía leer entre líneas, y entender qué había dedicado ese tiempo a "otras" personas. Siempre un segundo plato.
Una vez en "El Club de la Comedia" Florentino Fernández hizo un monólogo sobre la diferencia entre las revistas para hombres y para mujeres. Mientras en las revistas para hombres vienen artículos como "Elige el PDA que se adapta a tus necesidades" ellas leen revistas con artículos del tipo "Cómo robarle el novio a tu mejor amiga". Y ponía un ejemplo de los consejos que se podían encontrar en artículos como este último: "Mírale como si le fueras a dar todo, y no le des nada".
-¡¡Diosss!! Eso es horrible. Es preferible que te golpeen con una barra de hierro en las rodillas.-Clamaba Florentino.
El por qué de la continuidad de Bz. en mi vida se resume en eso. Siempre una promesa de grandes cosas en el aire. Siempre la idea de que todo irá a mejor. Nunca tuvimos un presente. Sólo futuro. Siempre esperando los días por venir para poder hacer algo, para disfrutar juntos de algo. Nuestra primera relación nos la pasamos diciendo "cuando llegue el verano haremos..". Sobra decir que aquel verano fue una mierda.
En los últimos meses me hablaba de sus planes para irse a vivir a Barcelona:
-"El próximo curso nos vamos turnando. Cada mes uno irá a visitar al otro"-. Como si yo fuera la única persona en la tierra. Me decía que tenía ganas de estar aquí para "aliviar" mi soledad. Y yo le ponía los pies en la tierra.
-Al mes de estar en Barcelona tendrás un montón de "amigos" y no tendrás tiempo para mí-.
Al final entiendo que todo es una mera cuestión de oferta y demanda. En la desoladora soledad de Madrid, sus promesas son todo un acontecimiento. Si a mi teléfono móvil no dejaran de llegar SMS con propuestas para salir y hacer cosas, la visita de una ex- por unos pocos días no sería un acontecimiento muy relevante. Si de vez en cuando me despertara con la tibieza y el olor dulce de un cuerpo a mi lado las promesas vacías de alguien para quien soy un segundo plato me traerían sin cuidado.
Woody Allen contaba en una película como metáfora una visita al psiquiatra para exponer el caso de un pariente que creía ser una gallina. El doctor le pedía que llevara al pariente en cuestión a la consulta para curar su locura, a lo que la persona contestaba:
-Pero verá, doctor. Es que necesitamos los huevos.-
A mí me pasa igual. He comprendido que ya es hora de que Bz. forme parte de mi pasado. Pero necesito los huevos.
Escrito por Lobo a las Agosto 11, 2004 03:55 AMPues ánimo, congénere... Está claro que necesitas un cambio radical.
Escrito por Lobo (el de houseofwere.com) a las Agosto 12, 2004 01:45 AMEl problema es caso es que todos necesitamos esos huevos... y parece que sólo la persona que nos lo puede dar está volando en dirección opuesta.
Creo que debería dejar de leer este blog, me siento demasiado identificado como para que esto sea sano :)
Escrito por Träne a las Agosto 12, 2004 09:39 PMhola wapo. aaaay. me ha gustado este post, como hablabas.
Escrito por yolanda a las Agosto 13, 2004 07:08 PM