Marzo 03, 2004

Familias diferentes

Hoy me he enterado de una de esas sentencias judiciales de las que sólo puedes reírte por no llorar. Resulta que a una madre, cántabra y divorciada, le retiran la custodia de sus dos hijos por trasladarse a Lérida. Según el lumbreras del magistrado, el gran choque que produciría enfrentar las costumbres y culturas catalanas y cántabras (separadas por un enorme abismo, sin lugar a dudas) y, sobre todo, la gran barrera idiomática del catalán (que, todos lo sabemos, es un idioma absolutamente incomprensible e imposible de aprender si uno no es de allí...) podría provocar traumas a los niños. Qué gran labor de previsión la de este magistrado, ¿verdad?

La cosa podría quedar ahí, e incluso nos podríamos reír de la sentencia si no fuera porque hay dos niños menores implicados y perjudicados por ella. Pero no, no queda ahí, porque hay más, un pequeño detalle insignificante: la susodicha madre "comparte su vida con otra mujer" (lenguaje televisivo) lo que, traducido al castellano vulgar, quiere decir que es lesbiana y vive con su pareja.

No sé si la condición sexual de la madre habrá tenido algo que ver en la decisión del juez, pero una no puede evitar sospechar, sobre todo teniendo en cuenta que llevamos algo más de un mes siendo bombardeados por noticias acerca de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales, bodas entre personas del mismo sexo, y, por supuesto, las opiniones que algunas asociaciones retrógradas y ciertos sectores de la Iglesia católica tienen al respecto. De hecho, hace tiempo que quería comentar el tema, y esta noticia me ha dado pie a ello.

"Para el desarrollo normal de un niño, éste necesita a un padre y a una madre, una figura masculina y otra femenina" decía el otro día un indignado señor en la tele. ¿Seguro?
No hace falta irse muy lejos para buscar un modelo de familia que no encaje en el prototipo "normal" (entiendiendo por normal aquello que es usual, común y mayoritario). ¿Quién no conoce a un hijo de padres divorciados que haya crecido exclusivamente con su padre o su madre? ¿Tienen que ser niños psicológicamente inestables por necesidad?
Y los hijos que sí tienen padre y madre, viven con ellos y tienen que ver cómo día a día el primero somete a maltratos y vejaciones a la segunda. ¿Van a tener un desarrollo normal, a pesar de entrar en lo que se denomina "modelo de familia"?

En cuanto al texto de la sentencia... ¿alguien me explica cuál es la diferencia sustancial entre cántabros y catalanes? ¿Podrían traumatizar a los niños los colores de la senyera? ¿Por qué si yo, que vivo en Granada, entiendo perfectamente a un catalán cuando habla, un niño no va a poder aprender el idioma viviendo allí? Los argumentos esgrimidos por el juez son tan ridículos que al final he acabado convenciéndome de que lo que ha pesado más en la sentencia ha sido la homosexualidad de la madre, y no el verdadero bienestar de los niños.

Lo cual me lleva a plantearme otra cosa: si el juez se preocupa tanto por el trauma que puedan sufrir los chavales al chocar con un idioma "extraño" al suyo... ¿por qué no está tan sensibilizado ante el trauma que supone para cualquier niño crecer sin su madre, o, en su defecto, lejos de la persona que lo ha cuidado desde que nació?

Más de uno dice, también, que la prohibición de que los homosexuales adopten niños se debe, sobre todo, "al trauma que supondría para el niño darse cuenta de que sus padres no son como los de sus amigos y bla bla bla". Pues vale. Me remito, nuevamente, a los hijos de los divorciados, ¿deberían quitarles sus hijos a los padres que se divorcian y entregárselos a una familia "normal"? Al fin y al cabo, el chiquillo podría traumatizarse al ver que su familia no es como la de sus amigos, ¿no? Y, de hecho, la mayoría se lo preguntan en algún momento de su vida, pero acaban comprendiendo que no por ello su familia es peor que las demás; simplemente, es diferente.

En mi (humilde, inexperta y ociosa) opinión, lo que deberíamos hacer es cambiar la mentalidad. Si para proteger a un chico prohibimos que dos lesbianas lo adopten, sólo lo estamos protegiendo de nuestros propios prejuicios. No sólo eso, sino que estamos coartando la libertad de una pareja, que ya debido a su propia naturaleza tiene difícil lo de tener descendencia.
La solución más satisfactoria, aunque no más fácil, pasa por eliminar ésos prejuicios. Lo que un niño necesita para crecer feliz es amor. Sólo eso. Si dos hombres, un hombre y una mujer, o una mujer sola son capaces de dárselo, tendrá un desarrollo psicológico estable. ¿Que en algún momento se sentirá diferente? Cierto, y tendrá que superarlo, como cada cuál supera sus propios traumas. Lo que no se puede hacer es llevar esa diferencia a juicio y presentarla como una barrera insalvable; en últimas instancias, el perjudicado será el propio niño, al que la tele le repetirá, machaconamente, que sus padres no son "normales".

Y es que hay jueces que parece que sólo quieren hacer más difíciles las circunstancias de quienes ya de por sí lo tienen muy difícil.

Escrito por Narux a las Marzo 3, 2004 08:00 PM
Comentarios

Qué voy a decir q no sepas ya?? Creo q es evidente la excusa tan poco original que ha argumentado :P

Escrito por Aarón a las Marzo 3, 2004 09:43 PM

No, si original es... DEMASIADO original, por eso me ha llamado la atención. Escudarse en el catalán para impedir que esos dos niños crezcan con su madre y su "compañera" es lo más original que he oído...

Escrito por Narux a las Marzo 3, 2004 09:50 PM

Pues para mí original sería q pasara desapercibido y tuviera valor como excusa, pero está claro q nadie es tonto y se lo traga :P.

Si lo dices por la noticia, eso sí es original.

Escrito por Aarón a las Marzo 4, 2004 05:49 PM

ays... más d elo mismo, mejor no sigo porque este tipo de temas me crispan... U_U

Escrito por Ismael Alvarez a las Marzo 5, 2004 03:43 AM
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