Junio 02, 2004

cap VI

Antes de que sucediera todo, antes de que María falleciera, ocurrió algo, esa misma tarde. No entiendo. Encontré algo que me hizo dudar, me dio miedo y no sabía cómo reaccionar.
Ha llegado ha casa, entra por la puerta. Comemos. Ya tenemos tiempo para hablar. No puedo retrasarlo más.
- Alberto, he encontrado…
- ¿Qué has encontrado?- me pregunta
- bueno, me he hecho amiga de un chico muy simpático. Nos hemos estado viendo desde hace ya algunas semanas.
- ¡Qué! ¿Me has estado engañando?
- No nada de eso, simplemente se me ha declarado y quería que lo supieras. Yo no siento nada por él, sólo es un amigo.
- ¡Pues yo no quiero que le vuelvas a ver!
- Perdona pero no es para ponerse así
- Y cómo quieres que me ponga.
- Tranquilo, quería contártelo todo y que intentaras comprenderlo, pero ya veo que no puedes. Te pones con esos estúpidos celos, sin sentido. Yo te quiero y ya te he dicho que me has cambiado la vida. Te quiero.
- Yo también pero no es plan de ponerse de así ni de decirme eso ahora.
- Bueno quiero que sepas que le voy a explicar todo y él ya sabe que tengo pareja y dice que si siento algo por él te dejaré, sin embargo yo nunca lo haré, le dije. Por lo menos ahora.
Alberto sale huyendo, tiene que relajarse y tranquilizarse, sale a dar una vuelta por la calle y el parque. Hace sol. Mucho calor. Yo me pongo a llorar. Nada parece que se ha solucionado. Él me ha dicho que sabe que puedo encontrar a alguien interesante y en cualquier momento enamorarme. Yo no creo eso. Pero tal vez con el tiempo la cosa cambie para alguno de los dos. Todo es cuestión de tiempo. Alberto vuelve a casa más tranquilo y relajado.

Escrito por lluna a las Junio 2, 2004 10:51 PM
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