Mayo 31, 2004

abrí los ojos V

Subo las escaleras. Ya estoy en casa. Al final del pasillo le veo, sentado en la cocina, las manos le sujetan la cabeza, mira hacia el suelo, los codos en la mesa, los ojos cerrados, pensando, triste.
Atravieso la distancia hacia donde está. Le abrazo. Le pido perdón. Me mira, sus ojos están llenos de lágrimas. Cogemos el coche. Meto las llaves, pongo primera. Cómo ha pasado todo tan rápido. No sé de qué ni cómo. Pero ha pasado. “Ha muerto” eso el lo único que me ha dicho. Alberto no me habla ahora. Volvemos al hospital. Estamos cerca. Subimos las escaleras y corro al final del pasillo. Ana, allí está. Todos se abrazan. El nerviosismo me puede. Lloro como una niña. Yo que nunca lloro por nada, que puede que me lo guarde todo,… no puedo aguantar. Me duele. Me duele mucho se ha ido, se ha ido y no sé… María.
Alberto me abraza, hace tiempo que no lo veo tan triste y emocionado. Al verme me estrecha en sus brazos, me agarra para que me de cuenta de que él está ahí. Le quiero. Desde el primer beso sé que le quise y ahora más que nunca le tengo ahí. Desconsolada vuelvo a casa. Ahora es él quien conduce. Está atardeciendo. Veo el sol desaparecer entre las montañas. Todo se ha ido en cuestión de nos minutos. Todo desaparece.
Según los médicos tuvo un ataque al corazón: “era joven, pero a veces se dan estos casos”. Ana ha tenido que ser atendida por psicólogos, yo simplemente debería calmarme y no pensar en nada negativo, me consuela tenerle. El funeral es mañana, descansaremos.
Alberto hace la cena, aunque yo no tengo hambre él me anima a comer. Intenta sacarme una sonrisa, aunque sea sólo una para alegrarme, pero mi tristeza es profunda. Me tumbo en la cama y él me arropa. Me quedo dormida. Me besa en la frente.
Me despierto. Son las siete de la mañana. Una pesadilla no me deja dormir. Me levanto. Despierto a Alberto. Sigo cansada. Él me estrecha entre sus brazos y me acaricia el pelo. Me siento segura. Hoy a las doce es el funeral. Nos vestimos. Nos vamos. Todo el mundo está allí: Ana, la hermana de María, Pablo su otro hermano, Manuel su padre. Dura una hora y después nos vamos con la familia. Les acompañamos durante todo el día. Llega la noche y nos vamos a casa.
Al día siguiente ya es lunes. Todavía tengo una conversación con Alberto. Tengo que hablar con él pero ya se ha ido. A la hora de comer sin falta lo haré. No entiendo que ha pasado. Lo hablaremos.

Escrito por lluna a las 10:45 PM | Comentarios (0)

Mayo 27, 2004

Quelqu'Un M'a Dit


On me dit que nos vies
Ne valent pas grand chose,
Elles passent en un instant
Comme fanent les roses.
On me dit
Que le temps qui glisse est un salaud
Que de nos chagrins il s'en fait des manteaux
Pourtant quelqu'un m'a dit...

{Refrain:}
Que tu m'aimais encore,
C'est quelqu'un qui m'a dit
Que tu m'aimais encore.
Serais ce possible alors ?

On me dit
Que le destin se moque bien de nous
Qu'il ne nous donne rien
Et qu'il nous promet tout
Parait qu'le bonheur est à portée de main,
Alors on tend la main
Et on se retrouve fou
Pourtant quelqu'un m'a dit ...

{au refrain}

Mais qui est ce qui m'a dit
Que toujours tu m'aimais?
Je ne me souviens plus
C'était tard dans la nuit,
J'entend encore la voix,
Mais je ne vois plus les traits
"Il vous aime, c'est secret, lui dites pas que
J'vous l'ai dit"
Tu vois quelqu'un m'a dit...

Que tu m'aimais encore,
Me l'a t'on vraiment dit...
Que tu m'aimais encore,
Serais ce possible alors ?

On me dit que nos vies
Ne valent pas grand chose,
Elles passent en un instant
Comme fanent les roses.
On me dit
Que le temps qui glisse est un salaud
Que de nos chagrins il s'en fait des manteaux
Pourtant quelqu'un m'a dit...

{au refrain}
Carla Bruni

Escrito por lluna a las 03:09 PM | Comentarios (0)

Capítulo cuatro

El timbre suena, no deja de sonar hasta que él se levanta. Yo me quedo allí. Espero un rato. Él no viene. Pasan diez minutos. Hago la cama. Se asoma una cabeza por la puerta. Es Alberto, ha pasado algo. María está en el hospital. No me lo puedo creer, si esta misma mañana hablé con ella. Nos vestimos y vamos hasta urgencias. Cojo las llaves del coche. Arranco. Llegamos hasta la habitación donde se encuentra ingresada. No le dejan recibir visitas. Allí se encuentra Ana, su madre. No saben todavía que le pasa. Los médicos están analizando los últimos resultados. Ana me dice que me llamará si pasa algo, si empeora la situación o si los médicos descubren lo que ocurre. Llevamos tres horas en la sala de espera.
-Aquí no puedes hacer nada.- me dice Ana.
-Vete a casa y descansa. No te preocupes.

Alberto y yo todavía no hemos comido. Son las cinco de la tarde, pero a mí ya no me entra anda en el estómago. Volvemos a casa.

Ana es la madre de María. Siempre que he tenido un problema, he podido contar con ella. Es también como la madre que nunca tuve.

Alberto se acuesta un rato. A mi lado. Estamos en la cama ya reconstruida y el silencio de la casa es ensordecedor. Él me mira. Yo no le devuelvo la mirada. Estoy demasiado asustada. María es como una hermana con la que siempre he podido contar.

Estoy fuera de casa. Dando una vuelta aireando mis pensamientos. Ha vuelto a ocurrir. Una desgracia que me tomo muy a pecho: alguien muy cercano está en el hospital, la última vez fue mi padre. Pero porqué. Por qué esos cambios. Por qué esas contestaciones. No lo sé he discutido con Alberto en el peor momento. No debería haberlo hecho. Me siento mal. Pero no lo puedo evitar. Todo parece que se me vuelve encima. Volveré a casa. Estoy sólo a quince minutos. Tengo que hablar con él, aunque me cueste. Tiene que decirme algo. Tengo que poder hablar con él. Cruzo la calle, miro a ambos lados. No hay nadie. Es un sábado muerto. Estoy rodeada de destrucción. Tengo que volver.

Escrito por lluna a las 01:30 PM | Comentarios (0)

Mayo 26, 2004

Rosa, primavera

rosa.jpg

Escrito por lluna a las 04:16 PM | Comentarios (1)

Mayo 25, 2004

"No hay malas hierbas ni hombres malos; sólo hay malos cultivadores":
Victor Hugo

Escrito por lluna a las 08:51 PM | Comentarios (1)

Abrí los ojos

Capítulo tres

-Hola, Alberto.- ¿Alberto?
-No hay nadie en casa que raro.
Voy a cambiarme. Entro en la habitación y veo algo que hace un ruido extraño: “moooouuuu”. Es cómo no Alberto que quiere jugar. Y es que es un chico que a pesar de sus veintisiete años se comporta como un niño igualito que yo. Nadie podría decir nada de él. Su apariencia lo disimula todo. Empiezo a levantar suavemente las sábanas blancas. Empiezo por los pies. Poco a poco me voy metiendo, hasta que llega el punto en el que suena el teléfono. Debe de ser Carmen. Carmen es una mujer de cincuenta años. Hace un par se quedó viuda y ahora vamos a comer su casa casi todos los domingos. Él es su hijo. Nadie coge el teléfono. Suenan unas risas. Las manos se van acercando a su ombligo... lo tengo todo pensado. Pero me precipité demasiado segura de mi misma porque él en un movimiento me coge, me levanta y me agarra con una mano de las muñecas. Estoy tumbada en la cama. ¿Cómo puede ser? Vuelve a sonar el teléfono. Esta vez él se despista y le pillo desprevenido.

-Vamos, vamos, eh, eh, eh!!!-¿Qué no puedes conmigo?- le digo.
-Eso es lo que tú te has creído- me responde.


La comida está todavía sin hacer.

-Vamos, a ver si puedes conmigo.
Corro por toda la casa hasta llegar a la cocina. Él viene detrás de mí. Me coge. Me levanta. Y como si o fuera un saco de patatas me lleva a la cama. Allí me besa. Alguien llama a la puerta.

Escrito por lluna a las 05:03 PM | Comentarios (0)

Mayo 24, 2004

Abri los ojos

Hoy es como un día de esos que no saldrías de casa por nada, pero hay que hacerlo. Me visto. El chándal es la mejor opción. Colonia. Llaves. Me acerco a él que todavía está en la cama. Le beso en la frente y me marcho. Cierro la puerta suavemente. Bajo las escaleras. Me esperan tres pisos. La semana pasada le hice una propuesta que ayer aceptó. Espero que no estén demasiado lejos. Podíamos irnos a vivir juntos o quedarnos. Buscar un piso cerca del centro para así poder tenerlo todo más a mano, tanto su trabajo como mi facultad. Le di tiempo. Sin agobiarle, pero haciendo mella en su decisión. En una semana recibí respuesta, es decir, ayer. Me alegré tanto que le agracé sin pensarlo dos veces. Me salió de dentro. Estábamos en la cama. Casi a punto de dormir y entonces sonaron las palabras míticas, que a alguien siempre le han dicho: “tengo que decirte algo”. Entonces me miró. Y dijo sí. Nos vamos a un piso en el centro. La repuesta fue tan inesperada en ese momento. Y estamos hoy aquí, ahora, mientras bajo a buscar el pan y miro algún que otro anuncio en el periódico. Yo me esperaba la respuesta pero no sabía cuando me la iba a dar. De todas maneras, antes de confirmar mis sospechas estuve viendo algunos anuncios y algunos pisos. Yo le dije que me ocuparía de todo ya que él últimamente está un poco atareado. Cuando viera alguno que se adaptara a lo que buscábamos le avisaría y ya lo veríamos juntos. Bueno ya estoy llegando a la panadería.

-buenos días. ¿Qué tal?- dijo María, la panadera.
-buenos días. Bien, de momento bien.-
-Te veo muy contenta, ¿Qué te ha pasado?
- Si quieres esta tarde te vienes a casa y nos tomamos un café y ya te cuento._ le dije-
-Ya sabes que yo nunca te rechazo un café._ me dijo ella.
-Pásate a las seis y hablamos-
-De acuerdo me dijo-


Le pedí un cuarto y le pagué. María es una chica de mi misma edad a la que conocí por casualidad hace más de cinco años y siempre ha estado ahí para cuando la he necesitado.
Él, me debe estar esperando. La comida ya debe de estar lista. ¿Qué habrá hecho hoy? Él se llama Alberto. Volveré a casa.

Escrito por lluna a las 03:17 PM | Comentarios (0)

Mayo 23, 2004

Abrí los ojos

Belén es una mujer que tiene mucho que aprender de la vida. Este es un nuevo relato que os invito que leáis.

Abrí los ojos. Su mano me acariciaba la cara. Sonreí. Me estaba mirando dulcemente mientras me decidía o no a despertar. Me besó. Una voz me susurró al oído si quería desayunar. Apoyado en la cama o tal vez de rodillas, pronunció esas palabras. La respuesta que le di, ya ni la recuerdo. Cuando volvió me trajo el desayuno. Se metió en la cama y me abrazó, rodeándome con su brazo y estrechando mi cuerpo junto al suyo. Hasta que uno de los dos se durmió, él seguía acariciándome. Las piernas se nos cruzaron y mi cuerpo caliente, por estar en la cama arropada, contagió el suyo.
Hola, soy Belén, una mujer de veintidós años que, a pesar de lo que pe pasa por su cabeza es feliz. Le conocí en un viaje. Sí, a él. En un viaje que ha durado ya siete meses. La primera impresión que me causó fue la de un hombre interesante, que parecía inalcanzable. Para él yo fui algo parecido. La noche fue testigo de nuestra presencia, del cruce de miradas, de las sonrisas,… de la atracción. Y esa misma noche, la primera vez que le vi, nos hablamos. La política fue el tema que nos unió. Un tema tonto y estúpido si miras el marco en el que nos conocimos. Él, es un hombre atractivo de veintisiete años. Licenciado en publicidad, pero tiene otro sueño por cumplir. Pienso que con el tiempo logrará su cometido. Sabe lo que quiere.
Una tarde más me he despertado, sin darme cuenta de la hora que es. Es sábado y hoy no tengo que madrugar. Estudio periodismo. Escribir es algo que siempre me ha gustado, es de las pocas cosas a las que dedicaría mi vida, sabiendo que merecen la pena. Sentada delante de la pantalla veo el mundo. Pero no me gusta. Quiero cambiarlo.Y empezaré por mi vida. Esa es la decisión de hoy.

Escrito por lluna a las 04:41 PM | Comentarios (0)

Mayo 22, 2004

el cine nos hace pensar

Ayer, por primera vez, fui a una maratón de cine: tres películas, bocata, sorteo y buena compañía. La experiencia fue muy buena y no me quedé indiferente después de salir de la sala. Las películas fueron: Wilbur se quiere suicidar, Mother y El último beso; disfruté mucho viéndolas aunque casi me duermo. La noche hacia las siete de la mañana se hizo corta, pero después de esa hora, el sueño me parecía que me podía, pero conseguí no quedarme sobada.

Las relaciones sociales es un tema muy difícil y duro de tratar porque nadie consigue nunca tener una reación perfecta con otra persona, siempre se tienen sus más y sus menos. Y con esto quiero decir en cualquier relación humana. Además nunca puedes asegurar nada a nadie al cien por ciento porque no sabes cómo va a ser el futuro. Otra cosa que he estado pensado es en cómo nos aprovechamos de quien sufre más que nosotros, que sólo queremos y vemos lo nuestro, dejando al margen los problemas de otro.

Joder, que complicada es la vida. Que difíciles somos los seres humanos, que sin parar a reflexionar se nos puede pasar la vida y llegar un día y darnos cuenta de que no hemos hecho nada.

Vive la vida pues el tiempo pasa para todos; necesitamos sentirnos vivos para saber lo que realmente hacemos.


Un saludo

Escrito por lluna a las 10:43 PM | Comentarios (0)

Mayo 20, 2004

ya!!!

No avanzas,
te anulas,
no sabes lo que quieres,
de todo se puede aprender,
habla, opina,
¿sabes quién eres?,
todo en su justa medida,
el miedo no libera
encuéntrate.

Escrito por lluna a las 11:14 AM | Comentarios (0)

Cuento III

the_moon_pool.jpg

Ardillas, pájaros, ranas, osos, serpientes,... allí se concentraron nada más oír la llamada. Y pasados tres minutos había más de treinta animales. Bosón se puso serio y con una mirada penetrante barrió todo el terreno, acallando todos los sonidos. Bosón comenzó a hablar: Amigos, estáis hoy aquí porque estos dos seres necesitan de la ayuda de todos para encontrar a su pueblo secuestrado. Hace más de dos horas aproximadamente que le vieron huir cerca de estos parajes y necesitamos vuestra ayuda para darnos cualquier información que tengáis. Después de que Bosón hablara, se produjo un silencio, nadie dijo nada. Los animales se miraban entre ellos y no sabían cómo ayudar. Nadie recordaba haber visto a un humano por allí. ¿Nadie? Entonces una serpiente alzó la voz y un poco retraída por la situación habló: yo hace dos horas vi a un hombre cruzar el bosque con un saco en la mano, se iba en dirección a la ciudad. Le seguí durante un rato, se paró, se apoyó en el tronco de un árbol y se durmió. La serpiente no sabía si todavía seguiría allí; pero había que comprobarlo. Las hadas, entendieron todo lo que allí se estaba hablando, ya que ellas comprendían perfectamente el lenguaje de los animales y estuvieron de acuerdo en ir a aquella zona. Las hadas agradecieron mucho la ayuda a todos los animales y en especial la de la serpiente. Después de los agradecimientos Emais y Lasón se fueron y la reunión que se había convocado con tanta urgencia se dispersó con la misma rapidez. Bosón les pidió que tuvieran cuidado.
Emais y Lasón fueron al lugar indicado por la serpiente y sí, allí estaba durmiendo apoyado en el tronco de un árbol. El saco con su pueblo estaba cerrado con una cuerda y lo tenía sujeto con los brazos, encerrados como si de un tesoro se tratara. Emais decidió abrir el saco y con su aleteo casi le despierta. El hombre se empezó a reír JA JA JA y luego a gesticular con la cara. Pensaban que se iba a despertar y se escondieron. Pero no lo hizo, estaba completamente dormido. Así, con mucho cuidado mientas soñaba ese ser abrieron el saco. El pueblo entero se alegró de poder ver la luz del sol. No hicieron ningún ruido y dejaron el saco de la misma forma que estaba cuando Emais y Lasón lo vieron por primera vez. Todas las hadas se volvieron al poblado y Lesis cuando vio a su hija se alegró tanto que le pidió perdón por haber sido tan dura y haberle regañado tanto por desaparecer. Su madre se había dado cuenta de que ya no era una niña y podía defenderse sin problemas en el bosque.
El hombre se despertó y siguió su camino hasta el pueblo. Pensaba en la felicidad que se podría comprar al mostrar su descubrimiento al mundo. Su carcajada, asustaba a los pequeños pájaros. Cuando llegó al bar de un amigo, le quiso mostrar su tesoro. Al posar el saco en la barra del bar hizo un ruido extraño (crok crok), pero el hombre ni se inmutó. Así que prosiguió mientras deshacía el nudo hasta que abrió el saco. Allí se encontró con algo que le parecía imposible: piedras de río. Se asustó terriblemente, se preguntaba cómo podía ser posible, entonces dedujo lo siguiente: al sacar a las hadas de su hábitat natural y encerrarlas en un saco sin poder ser libres, éstas se habían entristecido tanto que se habían convertido en piedras. El humano comenzó a expandir el rumor de que si capturabas a un hada, ésta se convertiría en piedra. Y sin más ese rumor corre por el viento de los bosques de Albos. Nadie, desde aquellos días, ha vuelto a capturar a ningún hada.

Escrito por lluna a las 10:39 AM | Comentarios (0)

Mayo 18, 2004

Cuento II

green_sprite.jpg

Uno de tantos días cuando Emais estaba tumbada escuchando a los pájaros cantar, al rocío deshacerse, al sol aparecer, oyó un ruido ggggggggggggggguuuuuuuuuuuusssssssssssshhhhhhhhhhhhh ggggggggggggggguuuuuuuussssssssssssssssssssssssss, chuk chuk chuk. Ella dio un salto y mirando a ambos lados se quedó expectante. No hizo ningún movimiento, pero de repente algo salió de entre la hierba. Se podía percibir una figura pequeña, enjuta que a medida que se acercaba se hacía más nítida y clara. Era la Lasón, un amigo de Emais. Se conocían desde la infancia y era en el único que ella confiaba para revelarle los verdaderos secretos de sus escapadas. En cuanto supo que era él, por esa forma “tan sigilosa” de caminar, cambió la expresión de su cara y los ojos que antes estaban atemorizados y sumamente tensos, se tranquilizaron y dejó de mirar hacia donde se movía la hierba. Cuando Lasón iba a soltarle un "bbbbbuuuuuuuuu" ella le dijo: ya sé que eres tú, Lasón. Él una vez más se resignó y se sentó al lado de ella. Entonces entablaron la conversación que hacía unos días no paraba de repetirse. -¿Otra vez aquí? Últimamente vienes mucho. Por qué no me cuentas qué te pasa, que te preocupa.- dijo Lasón
-No lo sé es algo dentro de mí, me siento infeliz. Te das cuenta todo el tiempo que perdemos aquí, mientras que hay otros mundos, otros lugares para conocer-
Al decir esto último a Emais se le iluminó el rostro y los ojos se le agrandaron, un resplandor la embelleció más que nunca y en ese momento estaba radiante.
Lasón que hacía tiempo que se sentía atraído por tan bella joven, no lo pasó desapercibido, pero ella no pensaba en eso, para ella lo importante era investigar conocer, pero no se daba cuenta de lo que tenía delante de las narices.
-Vamos Emais, tu madre debe de estar preocupada, volvamos-
-Pero por qué tan pronto- dijo Emais- Vamos, que ya es tarde.
Y tarde era porque al volver algo había ocurrido. Algunos metros más hacia el Norte de sus casas se oían pequeñas lejanas voces de auxilio, y una voz mucho más grave y tenebrosa que se reía - JA JA JA !!! JA JA JA!!! Atravesaron el bosque lo más rápido que pudieron, pero no conseguían seguir la voz grave que se alejaba con verdadera rapidez. Giraron a la derecha, luego a la izquierda, ya apenas diferenciaban el paisaje que tantos años les había servido de escondite para sus juegos infantiles, cuando sin más Emais, que iba a la cabeza de la persecución desmayó. Su compañero, no dudó en auxiliarla. Antes de que se cayera al suelo, consiguió cogerla en brazos y le apoyó la cabeza en una alfombra de musgo. Ella tardó unos minutos en recuperar la consciencia. Despertó y su nerviosismo al ver que no estaban siguiéndoles era tal que en cualquier momento parecía que se volvería a desmayar. Lasón la consiguió calmar y decidieron echarse una siesta y después, una vez descansados, continuarían la búsqueda.
Durmieron un par de horas. Lasón despertó a Emais con un diente de león, haciéndole cosquillas en la cara. ¿Ahora qué? ¿Donde vamos? ¿A quién seguiremos? Esas preguntas rondaban sus cabezas. Ella comenzó a pensar y pensar y un árbol que les escucho les dijo: ¿Estáis buscando al hombre que se ha ido hace un rato con dos sacos? Ellos asintieron. El árbol se quedó pensativo y cuando volvió a reaccionar les dijo: Hola, ¿queréis algo? Ellos no entendían nada y le dijeron al árbol ¿tú no nos ibas a decir por dónde se fue el humano?
El árbol entonces se presentó y les contó que lo lamentaba pero para los árboles el tiempo va mucho más lento que para el resto de seres y un minuto se corresponde para ellos como una hora. Ellos entendieron la situación y de todas maneras le pidieron ayuda. El árbol ante todo, un ser muy educado les dijo su nombre. Se llamaba Boso. Vivía allí desde que fue plantado hace más de seiscientos años. Era alto y con un tronco muy grueso aunque sus hojas ya no son lo que eran.
Boso tuvo una idea: llamar a todos los seres del bosque para encontrar al hombre. Con un sonido que Emais y Lasón no entendieron aparecieron pequeños animales del todo el bosque que estaban dispuestos a ayudarles. Así la historia continúa con la ayuda de todos. Una gota no hace milagros, pero muchas mueven montañas.


Hasta pronto desde el bosque encantado

Escrito por lluna a las 12:49 PM | Comentarios (1)

Mayo 15, 2004

Cuento

always.jpg


Todos sabreis lo que son las hadas, pero nadie conoce la historia de Emais y Lasón.
Si quereís conocerla entrad y disfrutar de la magia.

Hace muchos, muchos años, cuando la gente todavía creía en la magia, existía un bosque llamado Albos. En este bosque no era como todos los demás, tenía algo especial, estaba encantado. Os lo describiré: este es un bosque profundo y frondoso, con altos árboles que miden más de seis metros, troncos gruesos y antiguos, no se sabe ni quién los plantó ni cuándo, pero nadie ha visto en su vida árboles tan grandes; la hierba es espesa, como un suelo tapizado en verde que al pisar hace crrrrruuuuuuugggggg ccrrrrrruuuuuuiiiiiiiiiiig..., y dejas un rastro de tus pies tras de tí; además la hierba está siempre húmeda a pesar de que nunca llueve demasiado, tan sólo en invierno cae alguna gota; cuando te adentras un poco en Albos, empiezas a percibir un aroma que te embriaga y emborracha, endulzando el aroma que respiras y contentando la mente y el espítiru;si te quedas muy callado/a y quieto/a puedes ver algúna hada, o tal vez, si por ese sitio hay alguna seta (de esas de colores rojas y blancas), puede que veas a un gnomo metiéndose en su casita;y si empiezas a oir música, una música melodiosa que te incita a bailar puede que los gnomos estén disfrutando de alguna fista miesntras tú estás allí cerca.Pues ahora volvamos al cuento.
Emais es una joven hada que siempre vuela por los alrededores de bosque, y su madre, Lesis, no se lo tiene permitido, porque tiempo atrás cuando ella todavía no había nacido, su padre, que tenía la misma curiosidad que ella se alejo tanto que un día no volvió; pero no fue porque se perdiera sino porque un humano, un cazador le atrapó y pretendía hacerse rico a costa de ese ser. Desde ese día, las hadas ya no confían en los humanos, tanto las hadas como cualquier ser del bosque, son considerados seres egoístas y malvados que tan sólo quieren hacerse ricos sin trabajar.
Emais una vez más, sin que Lesis la vea se escapa, quiere ir a pensar al río que, aunque no está muy cerca, ella se arriesga, todo por estar un rato sola consigo misma, pensando en su vida y sintiendo el agua fría tocar sus desnudos pies y poder escuchar cómo cae por la cascada cada una de sus gotas. Ella se puede pasar allí horas, tan sólo pasando el rato, sin hacer nada. Todo lo que ella hace nadie lo sabe. Nadie sabe a dónde se escapa, a dónde va cuando nadie la ve y para qué, porque según aparenta la comunidad todos son felices allí.


Mañana será otro día, mañana se escribirá otra historia

Un saludo desde el bosque mágico

Escrito por lluna a las 09:21 PM | Comentarios (0)

La bondad

No permitas jamás
que alguien venga a tí
y se aleje sin ser mejor
y más feliz.
Conviértete en la expresión
De la bondad de Dios
Bondad sobre tu rostro
Que asome por tus ojos;
Bondad en tu sonrisa
Y en tu saludo.
Ofrece a los niños, a los pobres
A los que sufren,
Una sonrisa de gozo.
Dales
No solo tus cuidados,
También tu corazón.

Madre Teresa de Calcuta

Escrito por lluna a las 07:09 PM | Comentarios (1)

Mayo 09, 2004

la imaginación

La imaginación es la herramienta que libera al ser humano

Si las historias que nos inventamos se cumplieran, ¿qué mal harían al mundo? Pues son ilusiones y cuentos que nosotros reproducimos para no hacer la vida tan absurda como es.
Si pudiéramos escoger entre una verdad común, triste y monótona y otra mucho más feliz, con la que abriéramos los ojos y miráramos expectantes lo que alguien nos cuenta, ¿qué escogeríamos? Pues así podríamos dejar volar la imaginación, soñar con nuevos días, con nuevos noches, con otros mundos, que en la actualidad la vida diaria y común no nos deja, puesto que es la tecnología quien mueve el mundo. Y esa tecnología, a mi modo de ver, es triste, sin vida, sin poder, sin dejar, sin ver la realidad que nosotros queremos inventar en nuestra cabeza y no dejarla plasmada en una pantalla, sino en un papel con lápiz y colores que nosotros mismos hemos diseñado y que no nos da vergüenza enseñar. Dónde vamos a deajr nuestros recuerdos de otros mundos, cómo dejaremos patente he somos personas y no máquinas ¿tal vez en una pantalla o en un disquete de algún ordenador?

Escrito por lluna a las 11:03 PM | Comentarios (2)

Mayo 08, 2004

halcones

halcones.jpg

Escrito por lluna a las 11:54 PM | Comentarios (0)

Lo que a veces hace una música

Alguna vez, habeis tenido la sensación de haber encontrado a una persona que os comprende, que os quiere y con la que realmente habeis pensado que no os importaría estar siempre con ella. Tan sólo saber que existe la oportunidad en tu vida que encuentres a tu ... no sé pero esa sensación la tengo. El problema es que puede que me equivoque y que no sea cierto y ... no sé talvez dios sepa, pero yo no. Sólo sé que el destino me puso en el camino, que no existen las casualidades, que no todo es porque sí y que todo es importante en la vida ( en mayor o menor medida pero todo lo es). Estoy escuchando la banda sonora de Amelie, y tal vez sea eso lo que me provoca este sentimiento, pero no si lo pienso es por algo y,... equivocarse es de sabios, pero en esto ojalá no me equivoque: me ha descubierto un mundo que tenía olvidado, me ha enseñado sentimientos que pensé inalcanzables, me ha descubierto la vida y la muerte en un simple suspiro y en una mañana al despertar he visto su rostro inocentemente dormido y, cada vez, me vuelvo a enamorar.

Escrito por lluna a las 11:37 PM | Comentarios (0)

Mayo 07, 2004

conocernos

"Si quieres comprender la palabra felicidad, tienes que entenderla como recompensa y no como fin":Antoine de Saint-Exupery

Eso sé por lo menos que es mi fin en la vida, aunque es la meta que la mayoría de gente tiene, pero a mi parecer, hay personas que lo tienen tan asumido que se olvidan de la realidad de ser feliz. Con esto quiero decir que por el camino hacia ese "bien" los caminantes se pierden y el rumbo deja de tener sentido que en un momento habíamos pensado. Comprendo que haya gente que diga que su felicidad no es tan importante como la que pueda hacer sentir a otra persona, o simplemente que se pede dar el caso de gente que piense "no puedo permitir el lujo de pensar en mí ahora" o algo parecido. Yo a todo esto digo, primero cuidate tú y después podrás hacerte cargo (o no) de otras cosas o de lo que sea:para poder ser uno mismo, necesitamos al resto, pero el resto necesita de nosotros cuando nosotros sepamos lo que es bueno para nosotros mismos

Escrito por lluna a las 06:10 PM | Comentarios (1)

Mayo 04, 2004

cuál es la respuesta para saber quiénes somos

Hace tiempo, alguien me preguntó con qué había nacido bajo el brazo, es decir, que me hacía particular y como consecuencia cuál sería mi vocación. Pero no lo sé, no sé qué es lo que me caracteriza, con eso que se podría decir: ah! sí! ya sé. Es esto... es lo otro...pero... no es algo en lo que haya pensado hasta que él me lo dijo. Y es que ese planteamiento me ha hecho recapacitar y pensar. Cada vez que hablo con él de este tema me dice que no me agobie, que la vida me lo enseña, que es algo que todos tenemos y que está seguro de que lo sé y lo que llevo dentro. Pero ¿y si llega el día en el que no me dé cuenta cuál es mi vocación? En el que me plantee para qué y por qué , si va a tener algún fin, si soy suficiente para esta carrera, si... No se si... Pero bueno el consuelo que me queda es saber que nadie sabe nada, y de ese "nadie" formo parte.

Escrito por lluna a las 10:08 AM | Comentarios (1)

Mayo 01, 2004

no hay por qué soñar dormido

La felicidad de los sueños se cumple en la realidad porque a veces, creemos estar soñando y no nos damos cuenta que es mejor que una ilusión cuando estamos dormidos.

Escrito por lluna a las 01:54 PM | Comentarios (1)