Miro mi cama.

La cama es una piscina vacía.
Si me tiro, me abriré la cabeza.
Cada noche me meto en la cama más tarde.
Cada noche busco mi reproductor de Mp3, y me meto los auriculares en las orejas. Así la piscina se llena por la mitad. Me siento menos sola.
Ismael Serrano me canta en el oído. Yo canto con el.
Algunas canciones las paso, otras las rayo de tanto escucharlas:
Él dice por mi, lo que yo no alcanzo a decir.
Él cuando escribió sus canciones parece que estaba pensando en mi, porque en cada una de sus frases me veo más que reflejada.
Cuando quedo dormida, con algunas de sus canciones, me enredo con el cable de los auriculares, y a veces, por las noches, me da la sensación de que es tu pelo el que me está rozando.
¿Desde cuando confundo tu pelo con un cable de auricular?
No se decir exactamente en que momento comenzó todo esto.
Miro mi cama.
Son nuestras sábanas.
Si cierro fuertemente los ojos puedo ver muy nítido el día que fuimos a comprarlas (las más baratas, las más bonitas).
Me siento como en esta canción:

Sí. Esta muy bien abrir el frigorífico y encontrarte un rico pollo cocinado por tu Madre para cenar, y más aún, si tu Madre cocina tan bien como lo hace la mía.
Pero es que a mi..... a mi me gustaba cocinar la cena para las dos, mientras veíamos nuestra serie favorita.
Era genial que llegases a casa y yo te tuviese la cena preparada. Ver tu cara de hambre, lo agradecida que eras siempre cuando yo cocinaba.
Me gustaba también cocinar mientras tu te quedabas sentada en el sofá. Y de vez en cuando venías a la cocina para echar un ojo, o picar algo.
Me gustaba como me abrazabas por la espalda y buscabas mi cuello con tus labios.
Abrir el frigorífico y encontrarte la comida hecha, no tiene gracia. Y tampoco comer echando de menos "tantas cosas".
Es como cuando me pongo a jugar :

Me gustaría tanto compartir este juego contigo. Reírme contigo. De lo buena que eres en casi todo lo que haces.
A veces, es incluso, cualquier tontería, la que quiero compartir contigo:

.........como enseñarte el muñecajo que he colgado en mi móvil.
Querer acercarme a ti y decirte : mira, mira que gracioso.
Y verte sonreír.
PERO...
Como dice Ismael Serrano:
""Me tendré que
acostumbrar,
a esta fría soledad,
como un viejo con días
contados a su
enfermedad".
o
"Ya sólo me queda
la vacía pena
del viajero que regresa.
Estoy tan perdido,
soy el asesino
de tantas primaveras"
"TE RECUERDO............"
La vida es una constante lucha, desde que te levantas de la cama hasta que vuelves a meterte en ella.
Vivimos deprisa. No nos damos cuenta, pero cada día ocurren a nuestro alrededor un montón de cosas que por no detenernos, por no ir más lentos, por no darle al pause un momento, no lo apreciamos, no lo digerimos, yo creo que es que ni tan siquiera llegamos a tirarle un bocado.
¿Sabes porqué los niños pequeños te miran con los ojos muy abiertos?
Esa es una pregunta que siempre me he echo.
Mi hermana, a veces, cuando me habla, abre muchos los ojos, mientras me mira y habla.
Los niños te quieren comer con los ojos, por eso los abren tanto. Porque a veces vamos tan rápido que ni siquiera percatamos en ellos. A veces los miramos pero no les escuchamos, por eso nos miran con los ojos tan abiertos, porque quieren detener nuestro tiempo, y que sea todo el tiempo para ellos.
Pero somos estúpidos. Nos dejamos llevar por las modas. Por un trabajo de mierda, de 900 euros. Donde te putean y te cortan las alas. Donde un jefe te manda a limpiar y si no lo haces te echa del trabajo, te deja en la calle, y encima, te hace creer que la culpa es tuya, no de él.
Hoy en día, encontrar un trabajo y ser feliz con él, es como encontrar a una mujer maravillosa que te quiere y cuida, con la que casarte, tener hijos y ser feliz.
Leo a mi amigo el eZcritor. El dice esto: " cuando lo normal es que nunca consigamos la estabilidad y comprender eso y ser medianamente feliz dentro de la inestabilidad que es la vida, es una de las claves para estar bien con uno mismo".
Le doy toda la razón.
Nunca se tiene todo. Nunca se esta feliz 100%. Siempre hay un pero o un es que. Nadie es feliz 100% y quien dice que lo es miente. Miente o es feliz simplemente sin hacer nada, nada más que por el simple echo de levantarse de la cama y desayunar.
Yo para sentirme feliz tengo que sentirme viva primero.
Y te sientes viva, cuando haces cosas que te gustan, cuando ves a tu familia feliz, cuando tienes un trabajo que te hace sentir útil, cuando ganas dinero, cuando te ves guapa en el espejo, cuando estás enamorada, cuando hay alguien que te recoge en tu casa para ir al cine, cuando tu mejor amiga te llama para decirte que se acuerda mucho de ti. Cuando ves a la gente que te rodea, a la gente que te importa, feliz con sus vidas. Eso es la felicidad. Y poca gente conoce esto.
Miradme a mi. Me gustaría quedarme escribiendo (he empezado a escribir una pequeña novela) aquí, encerrada en mi habitación durante todo el día. Hasta terminar el primer capitulo. Pero sin embargo miro el reloj y cuento los minutos que faltan para tener que vestirme y salir camino del trabajo.
En esto está el error: somos victimas del tiempo.
Que curioso.
Esta tarde me aburría.
Hacia mucho tiempo que yo no me aburría. Y hoy he sentido esa sensación, y ha sido hasta bonito.
Andaba delante del ordenador. Cuando he caído en la cuenta de que hacía bastante que no chateaba ¿porqué no probar?. Y he entrado en www.chueca.com.
Allí todo sigue igual. Un montón de nick. Gente que busca sexo, amistad, o lo que surja.
He entrado y me sentía algo pérdida.
Esto de escribir, se me suele dar bastante bien. Así que me he puesto como una loca a escribir en el general. Es cierto que esta tarde andaba yo un poquito graciosa, aparte de melancólica y aburrida.
Alguien me abre un privado:
-Hola de donde eres?
Otra chica, otro privado:
-ola
Otra chica, otro privado:
-me gusta mucho lo q cuentas en el general
Otra chica más:
-Hola, te apetece hablar por aquí?
La verdad es que a la hora de seleccionar con quien me quedo charlando, siempre elijo a la que mejor escribe. Es decir que a la chica que me saludó con un: ola (sin h) ni le contesto.
A la que me pregunta que de donde soy en vez de saludarme, tampoco le contesto.
A la que me halaga a la primera de cambio, le digo hola y gracias.
En este caso me quedaría con la que me pregunta que si me apetece hablar por aquí, en privado.
Lo único que ando buscando en el chat es amistad.
Me he quedado demasiado sola en Granada. Quiero conocer gente nueva. Quiero hacer amig@s nuevas. Conocer gente. Poder tener conversaciones interesantes hasta las 3 de la madrugada con un grupo de amigas en la playa o en el piso.
Y si son lesbianas (por el echo de entendernos) y de Granada mejor que mejor.
Lo gracioso es que he conocido a dos chicas (pareja) que resultan ser de Valencia y que vienen a Granada a vivir en Septiembre, muy curiosamente, cerca de donde yo vivo. Han organizado una quedada para inaugurar su nuevo piso (con conocidas del chat y amigas de Granada), y claro, me han invitado. Hace mucho que no voy a una fiesta de este tipo, y la verdad es que me apetece un montón divertirme y conocer gente nueva.
Me han dicho que si conozco a chicas de Granada que se quieran apuntar que solo tengo que llevarlas.
Así pues que si eres de Granada y te apuntas, solo dímelo y ya concretamos.
El día 20 de cada mes, su amor, como siempre le enviaba una carta, y ella se aprendía esas cartas de memoria. Las leía cuando se sentía sola, cuando las cosas no iban tan bien, cuando la tristeza la acechaba cualquier día.
Esas cartas hablaban de amor. De la distancia. De sueños por cumplir.
Ella, del 20 al 20 secaba sus lagrimas al sol. Esperando la ansiada carta.
Pero el día 20 de un mes cualquiera ninguna carta llegó. La chica se puso nerviosa, y fue metiendo la mano en todos los buzones, por si el cartero se había equivocado al echar la carta.
Pero no encontró nada.
Esas cartas eran el único medio para saber de su amor.
Pasaron los días, los meses, y muchos días 20 de cada mes. Y ninguna carta más volvió a llegar.
Pero ella cada mes seguía esperando el día 20, seguía mirando su buzón y seguía metiendo la mano en los otros buzones, por si el cartero, se había equivocado.
Incluso pensó que el cartero se quedaba las cartas, por simple curiosidad, o porque quizá leyó alguna vez alguna y se enamoró.
A veces llegas a pensar cosas absurdas como esas. Pero no piensas nunca en que tu amor ha podido dejar de escribirte esas cartas porque ya no existe.
Porque ya ha dejado de existir en tu cabeza.
A veces la necesidad de ser amada nos hace inventarnos cuentos e historias.
Nos incita a hacer cosas sin sentido simplemente para sentirnos mejor.
La chica, dejó de escribirse cartas, solamente porque ella misma, se dejó de querer. Porque dejó de decirse cosas bonitas al mirarse al espejo.
Porque dejó que el dolor que le produjo el abandono de su último amor, la volviese loca.
El amor no nos debe de atar: nos tiene que hacer libres.
Tenemos que volar de la mano de la persona que amamos, no con sus alas.
Cada uno tiene las suyas.
Mira, como veo que también te gusta Ismael Serrano te dedico a ti, la segunda parte de los recortes, con más trocitos de canciones.
Espero que este te guste..... (Aunque siga faltando: "Si te vas, los arboles del parque..............."
Esta es una de mis canciones favoritas, te la dedico también:
Ya sabéis lo mucho que me gusta Ismael Serrano.
Creo que quién me conoce, sabe de mi pasión por este hombre, que con sus palabras y su música me ayuda en los malos momentos, y en los buenos me recuerda lo genial que es estar vivo y sentirse más eigual que nunca.
Aquí pues, os dejo recortes de canciones de Ismael, son mis "cachos" de canciones preferidas de "mi Isma".
Espero que si tenéis ganas, lo escuchéis. Quizá así comprendáis porque me
gusta tanto este hombre.
Que lo disfrutéis, pues son mis trozos de canciones preferidos....
No nos convirtamos en personas sin sentimientos.
La sociedad avanza, y lo hace rápido. Nos pasamos los días de esta maravillosa vida, trabajando, pagando alquileres, haciendo mudanzas (en pisos, en nuestro propio corazón), quejándonos de nuestros jefes, oliendo a quemado (porque el mundo está ardiendo y no nos damos cuenta, que las bombas siguen cayendo aunque no sea sobre nuestro cuerpo), comprando con esa vena consumista que todos tenemos.
Nos pasamos la vida deseando hacer cosas que nunca hacemos.
No podemos dejar que esto pase. Tenemos que luchar por nuestros sueños.
Y yo desde aquí te invito a que lo hagas:
Dile a tu jefe/a lo harta que estás de su manera de hacer las cosas: imponte tú ante el/ella.
Dile a tu familia cuanto les quieres, porque aunque lo saben, necesitan escucharlo.
Si aún sientes algo por aquella persona declararte a ella, dile lo que sientes. No te quedes en casa encerrad@ llorando por su amor, o desperdiciando las horas y los días lamentándote por su ausencia.
Se fuerte. Estudia aquello que tanto te gusta: solo quien lucha por algo triunfa.
Quien se queda en casa, sin hacer nada, obtendrá eso: NADA.
Vamos a hacer cosas. No nos podemos quedar parados. No podemos acallar nuestros sentimientos. Porque somos personas, y las personas estamos echos de sentimientos. Estamos inventados para amar. Para hacer felices a los demás. Para sacar sonrisas.
Si queréis podéis hacer realidad mis consejos. Realizándolo.

Si dejas de amar te mueres. Es como si dejas de respirar, que dejas de existir. Que te vas para siempre. Eres grande, yo también lo soy: tengo un corazón que late, porque algún día necesitará a alguien que apoye su cabeza en mi pecho y escuche sus latidos.
No se puede remediar. Las personas necesitamos alguien cerca, alguien que nos acompañe en la vida y comparta sentimientos.

Alejandra, ya he encontrado la canción de la Quinta Estación, del Album : Flores de alquiler. Se llama "rompe el mar". Quizá la había escuchado alguna vez, pero no lo recordaba.
Tenías razón cuando me dijiste lo bonita que era; que tenía que escucharla.
Es una de esas canciones que tiene que estar en mi Mp3, sin falta.
Me encanta cuando dice: "tus ojos me mataron una vez, y me mataran por siempre. Rompe el mar con tu voz, parte el aire con tus bailes. Déjame tocarte dentro, donde no ha tocado nadie".
Me pregunto porque me gusta tanto esta chica....
Ella se acerca a la barra. Se sienta en un taburete cojo y apoya sus codos sobre el metal.
Yo la miro, desde la otra punta de la barra. Camino hacía ella, hasta alcanzar la distancia suficiente como para poder preguntarle: ¿qué te pongo?.
-Un martini, por favor.
Quiere ahogar sus penas en martini.
Se lo pondré blanco, porque me gusta a mi.
Le pregunto, buscando sus ojos que si quiere comer algo. Y me dice que no, con un movimiento de cabeza.
Remueve los hielos de su copa de martini con uno de sus dedos.
Me acerco a ella, que está inmersa en sus pensamientos.
Si no me equivoco, creo que necesita hablar.
Las barras de los bares suelen convertirse a menudo en confesionarios. Y en ocasiones suelen ser más cómodas estas barras, que el sillón de una consulta de cualquier médico Psiquiatra o Psicólogo.
-¿No eres de aquí , verdad? -le pregunto-.
-No. Acabo de bajarme de un auto bus. Busco soledad. Hace una semana mi familia murió en un accidente de tráfico. Yo me salvé porque esa tarde-noche me quedé terminando de pintar mi piso nuevo, quería terminarlo para poder mudarme este fin de semana. Mis padres estaba muy contentos, y me animaron a que me quedase pintando en vez de ir con ellos a cenar: era el aniversario de mis padres.
Cuando recibí la llamada en mi móvil, el rulo de pintar se me calló al suelo. Luego caí yo. Llegué al hospital de color blanco, la ropa sucia. Fui todo lo rápido que pude. Pero por mucho que yo corriese hasta llegar al hospital mis padres y mis dos hermanos no se salvarían. Murieron en el hospital, pero este detalle no te lo dan por teléfono. Te lo dicen cuando llegas allí, y un médico sale al frío pasillo y te da la noticia: todo ha sido muy rápido, nadie se ha podido salvar, estaban demasiado destrozados....
La chica se calla y comienza a llorar. Yo me pongo un martini blanco, me lo sirvo en la barra, salgo afuera, cojo otro taburete cojo y me coloco a su lado.
-¿Quieres que te abrace?
-No se lo que quiero -me dice llorando y extasiada de dolor-.
Aquel verano sabía a canciones de Ismael Serrano, a playas desiertas, a besos deseados, a caricias desconocidas.
Aquel verano sabía a tus visitas a la cafetería. A esa forma que tenías de hacerme estremecer con tan sólo mirarme.
Aquel verano sabía a amor, a la tristeza que me producía no dormir contigo por las noches.
Aquel verano se nos fue de las manos, se nos escapó.
Otra vez es verano. Lo que ocurre es, que ningún verano es igual. Este año el verano me sabe a añoranza, a tristeza, a soledad, a canciones de Ismael Serrano de camino al trabajo, a largas esperas, al silencio de un móvil que no tiene voz, a tu ausencia.
Ahora mi corazón se detiene en cada foto, en cada recuerdo, en cada cosa que tú ya has tocado antes. Y por eso mismo esa foto, recuerdo o cosa adquiere más valor del que anteriormente tenía.
Aquel verano no va a volver. Tampoco sé si tú lo harás.
Echar de menos a alguien es dar vueltas por la casa sin saber exactamente qué hacer.
Es extrañar todo, pero a la vez no extrañar nada.
Es besar los recuerdos por las noches, cuando todos duermen, menos tú, porque tu no puedes dormir.
Es no poder dormir por las noches: poseer insomnio/soledad
Es una pregunta. Es una respuesta. Es cien mil llamadas no hechas, cien mil mensajes no enviados. Cien mil silencios en una habitación de paredes azules.
Echar de menos a alguien es volverse loco.
Es querer golpear un muro con la tristeza.
Es tener "mono", ser un drogadicto que necesita droga: la de tu piel, tus besos, tus palabras.
Es querer, poder, hacer: y no poder, ni hacer, y debieras no querer.
Es joderte porque no está.
Es resignación.
Es lo que hay. Lo que es. Lo que vives. Lo que ves ahora mismo.
Sí. Una cama vacía, que parece un acantilado. Si te tumbas en la cama te tiras por el acantilado y te harás sangre con su vacío, su carencia de olor y tu tristeza.
Echar de menos es una putada.
Venga. Dile lo mucho que le echas de menos. Ella no lo sabe. Y quizá, solo quizá, necesite saberlo.
Que tarde me he levantado hoy. Las 11. Apenas me va a dar tiempo a escribir algo, a leer el periódico o a desayunar tranquila. Tengo que irme a trabajar. Y hoy, precisamente hoy solo tengo ganas de escribir y llorar.
Hay días en los que solo me apetece eso: escribir.
Y llorar. Porque aún tengo que desahogarme, que sacar ciertas cosas fuera. Porque llorar es bueno. Llorar es como lavarte por dentro, y a veces hay que lavarse para no oler a podrido.
Tengo que vestirme. Tengo que irme.
Pero las letras me atrapan, tiran de mi. No quieren que me vaya.
Hacía ya mucho tiempo que esto no me pasaba.
Porque hace bastante tiempo que escribo mierda. Nada de lo que escribo merece la pena.
Y creo que ya ha llegado la hora de volver a ser yo.
Con mis faltas, con mis canciones de Ismael Serrano, y con esa forma de amar, que creo, que me diferencia de todo el mundo: que me hace especial.
Se dice llamar: LANTANA.
Es de Fuengirola, Málaga. Y de pequeña he escuchado decir que componía canciones.
Esta la ha compuesto ella: una canción diferente, y que al menos a mi me encanta.
Y en esta otra, os habla del amor:
Ya me diréis que os ha parecido esta chica, esta voz.
Como se nota que ha llegado el verano. Cada mañana cuesta más levantarse de la cama, y comenzar un nuevo día caluroso de esos que te hace sudar hasta las entrañas.
Últimamente lo primero que hago al despertar cada mañana es quedarme mirando un rato al techo: me imagino que el techo me va a abrazar o a darme un beso de buenos días.

Cuando me doy cuenta de que veo borroso, cojo mis gafas, que normalmente suelen estar muy cerca de mi, porque sin ellas no soy nada.

Y como si se tratase de un ritual cojo el móvil para ver si tengo algún mensaje mañanero, de esos que te hacen sonreír. Dar un bote de la cama. O sonreír simplemente de medio lado....
Pero nunca tengo mensajes mañaneros.

Así que cierro el móvil y lo dejo encima de la mesa.
En casa de mi madre se suelen quedar niñas extranjeras por un tiempo determinado. Esta vez se quedaron 2 niñas. Hoy ya era su último día, ya se han ido. Pero una de ellas debería no haberse ido. Tendría que haberse quedado.
Era preciosa. Tan bonita era que me llegué a preguntar que diferencia había entre quedarse a dormir en casa de mi madre o quedarse a dormir en mi cama.
Pero que no cunda el pánico. No soy pederasta. Y ahora, la verdad es que tampoco me dejaría llevar al huerto por ninguna belleza.
Aunque esto no quita que diga que es la chica más bonita que he visto en algún tiempo:

Tenía unas piernas... de esas que no terminan nunca. Y que si comienzas a mirarlas no puedes dejar de hacerlo.
Aun me pregunto si esta chica solamente tiene un único fallo: que no le gusta el gazpacho.
Aunque si lo pensamos bien tampoco eso es un fallo....

Me hubiese gustado estar este año en el Orgullo Gay, en Madrid.
Es una pena no haber podido. Todos los años digo lo mismo:
-El año que viene iré al Orgullo.
Pero el año que viene llega y nunca voy.
Prometo que el año que viene iré al Orgullo Gay.
Me iré a Madrid y me soltaré la melena. Melena que por cierto, no tengo.
