Sábado 05 de Julio del 2003

PORNO (Parte 2 -última-)

Ella vestía como el Invierno en Londres, y también de negro riguroso. Un elegante sobretodo ocultaba sus encantos secretos de las miradas de los mortales; y la blancura mármol de su rostro, sus ojos -ora pardos, ora oscuros-; todo en ella parecía abrillantar la invisible aureola que la envolvía.
Anillos. Anillos. Anillos de oro y plata. Adornan sus manos de una frialdad helada. Anillos dorados refulgen cuando la luz alcanza la transparencia de sus iris. Y el reflejo de la Muerte vuelta Vida cuando la llevan hacia el sol, mientras esa luz también acaricia su blancura de marfil; y sus cabellos lacios son como los oleajes del océano que besan una playa escarpada, solitaria, desierta y neutral.
Criatura de la Noche Inmortal, se movía segura, en busca de presas de corazón sensible.
Y yo caí.

Angela había terminado de leer lo que estaba escrito en una servilleta de papel, y la había doblado.
-En el fondo sos un blando -le había dicho-. Mostrás una coraza en apariencia impenetrable, pero sos la clase de cachorro que aprende a defenderse un rato después de que lo mataron.
-Y yo que me creía el poeta maldito. Al final resulta que soy un perro, ¿no? -había retrucado Julián, picado por el mote de "cachorro".
-Un perrito faldero, puede ser -había asentido Angela. Después, había mirado su reloj-. Las seis. Hora de irse, jovencito.
Darsteller no le había contestado. Solamente había podido mirarla embobado, como durante casi toda la noche, incapaz de resistirse al influjo de esos ojos asesinos, que desde el vamos lo habían petrificado en esa postura idiota. ¿Cómo era posible que nunca se la hubiera cruzado, ni siquiera en un miserable pasillo? Angela estudiaba su misma carrera, en su misma universidad, pero jamás habían coincidido en ningún curso. Y había tenido que encontrársela justo esa noche, en ese sitio. No sabía si agradecerle a Dios por haberle enviado semejante ángel, o si blasfemar como la tal Rose Keller, pero por iniciativa propia.
-Pero, ¿cómo te ubico? -había pretendido ganar un poco de tiempo. No había logrado elaborar una estrategia verosímil para llevarla a casa. Por primera vez en su vida (la amorosa, sensual o sexual, al menos), Julián había sentido que no tenía el control de la situación, como si la gracia de una simple mirada femenina lo hubiera amordazado y atado de pies y manos.
-A lo mejor, acá -había respondido ella, sin dudar, y se había levantado.
-Y si no, ¿dónde?
Angela lo había mirado, y Darsteller había sentido que sus entrañas ardían, consumidas por un fuego de hielo, mientras ella se sonreía y murmuraba:
-¿En serio te gustaría volver a verme?
-Por lo que más quieras -se había apurado él.
La sonrisa de Angela había mostrado la satisfacción de las palabras esperadas, y ella, al tiempo que se alejaba sin tan siquiera un beso de despedida, como llevada por un viento que arrastraba vahos de Vida y de Muerte, envuelta en sombras que parecían emanar de su propia naturaleza, había exclamado con voz susurrante, levemente ronca:
-Tal vez, tu alma
La estatua Julián Darsteller había tardado veinte minutos en recuperar las nociones de tiempo y espacio. Había saltado de la silla, revoleando la cabeza en todas direcciones, buscándola… pero ya no estaba. Se había ido.
Como una tromba, Julián había salido al exterior. Amanecía, pero las nubes negras seguían cubriéndolo todo con un manto de lúgubre ominosidad. A lo lejos, el traqueteo de un tren se hacía oír, sofocado por algún que otro auto que circulaba por ahí, mientras éste se alejaba. Darsteller se había parado en el medio de la calle, y había observado la lejanía en ambas direcciones, buscando una silueta negra que se empequeñeciera con leve andar. Pero no había nadie.
"¿Fue un sueño?", se había preguntado. Una voz ominosa, lúgubre, burlona, había resonado en su cabeza: "No, es el comienzo de tu pesadilla, mon amour". Sade debería quedar para otra oportunidad, por lo visto...

No volvió a leerlo, desde entonces. Y ahora esperaba como un idiota, mientras a su alrededor se escurrían las horas (y los entes) hacia ninguna parte. Una furia súbita lo asaltó. ¿Cómo era posible que una mujer lo obsesionara así? No había derecho. Se levantó con brusquedad del taburete, arrojándolo al suelo y chocando, en el desequilibrio que acompañó a la explosión del impulso, con una pareja que estaba abrazada a su lado, muy ocupada en lo suyo. Él ni siquiera se disculpó, y enfiló derechito para el rincón donde estaban reunidas unas jovencitas, casi púberes.

Julián se levantó de la cama deslizándose entre las sábanas blancas y pecaminosas de una habitación desconocida. El desnudo cuerpo blanco y rubio de una adolescente (con sus padres de viaje) reposaba plácidamente a un costado, sumido en un profundo sueño de ángeles sedosos.
"Ángeles, sí", pensó Darsteller, "pero no Angela". ¿Qué le estaba ocurriendo? ¿Acaso ya no se conformaba con atrapar en sus garras a doncellas desprevenidas, es que su alma putrefacta ya no se contentaba con corromper las primeras y hermosas flores de la primavera? Ángela, era ella quien ensombrecía el paisaje. Sus alas desplegadas en un vuelo inalcanzable eclipsaban el sol cálido e infernal de los pensamientos libidinosos de Julián.
Se vistió con sus ropajes negros (su indumentaria de caza), en silencio, y abandonó el hogar de su víctima sin que ni siquiera las arañas lo notaran.

Escrito por J.E.L.
Comentarios

aaaaaaggggggggghhhhhhhh
q suerte q lo lei de dia

Comentado por pattyce

Ariadna: ¿Pudiste vislumbrar un dejo de ternura, en esta segunda parte? Aun siendo un ser oscuro, él tiene una cierta veta de romanticismo, ¿o no?

Podría cambiar la tendencia... ¿quién sabe...? :)

Comentado por MATRIX

pues mira, que a mí me parece un adolescente bastante malcriado, a qué decir otra cosa?

Comentado por yem

Yem... no es precisamente adolescente... ji, ji, ji... :p

Comentado por MATRIX

Uy! a mi me encantó...¿me estaré oscureciendo?

Comentado por ylek

tu darsteller??? ni aunque fuera un fósil. sigue pensando como un adolescente egoísta y malcriado. claro! en el fondo, todo tierno y hecho un rollo

Comentado por yem

Yem: No, yo no soy Darsteller. Él es un personaje, y se pasea tranquilito por esa franja añosa que va de los 20 a los 30...
Esto que leíste es sólo un botón de muestra, a decir verdad... :)

Comentado por MATRIX

(eso es lo malo de no usar puntuacion) me referi al "darsteller" tuyo, o a que tu lo fueras. no obstante soy yo quien ya se hizo un rollo contigo, con gollum, coequiper o alter ego o que se yo.. esto anda demasiado rapido para mis pobrecitas neuronas. sniff !!

Comentado por yem

La matriz corre a la velocidad de la luz (o más).

Comentado por MATRIX

Lo parió!
Me hace acordar a mí, en mi "franja añosa que fue de los 20 a los 30"!
Siempre de negro en comunión con los ángeles.
Lo de las arañas... mortal!

Comentado por Horacio

la mejor decada va de los 30 a los 40!!!!!
:-P

Comentado por pattyce
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