Hay un hombre en un Bar, bebiendo alcohol. Se dirige al servicio, pero sus piernas no le dan para llegar hasta el, se sujeta a la pared para no caer al suelo, y casi arrastras, entre la pared y el suelo llega al servicio.
Cuando vuelve a la barra del Bar el camarero le dice que ya no le pone más copas, que se termine la que se está bebiendo y que se vaya.
Y después de un rato, borracho perdido, cantando, molestando. Casi gritando. Decide irse. Sale del Bar, y saca una navaja del bolsillo, esa navaja tiene forma de "llave de coche": abre su coche. Entra dentro del coche.
Todo el mundo le mira, un borracho subido en un coche es como una bomba con un tiempo de descuento para explotar.
Ese hombre es una bomba humana ahora mismo. Pero la gente no lo ve, lo miran, se ríen de él, porque no atina a sentarse en el coche, porque les hace gracia ver un borracho dentro de un coche.
Yo quedo inmóvil, sin saber que hacer, sin poder hacer lo que quisiera, llamar a la policía, decirles:
En la calle hay un hombre subido dentro de una bomba, y en breves segundos, cuando ese hombre acelere la cuenta atrás de esa bomba se accionará, y puede que mucha gente pierda estar noche la vida.
Gente que está de compras, que compra por Navidad. Gente que sale de sus trabajos, de ver a sus Padres, de ver a su novia. Gente que conduce con ganas de llegar a casa, cansado de un duro día de trabajo. Gente que acaba de sacarse el carnet de conducir y felizmente conduce con su "L".
Ese hombre es un suicida más. Un suicida que sin querer puede quitarle la vida esta noche a muchas personas. A ese suicida le deberían de quitar la licencia para llevar una bomba como esa.
Pero nadie hace nada. Y yo, tampoco puedo hacerlo: soy una trabajadora más, que hoy sufre porque no puede hacer nada. La gente ríe al verle, y yo pienso en que si sus hijos estuviesen ahora en esa carretera no reirían tanto. Quizá se acercasen a ese hombre, y lo sacasen de esa bomba y le obligasen a tomar una tónica hasta que su borrachera desapareciese.
Pero el hombre pisa el acelerador, y es como si apretase el gatillo de una pistola. Como si, apretase el cuello de alguien, como si apretase el botón de una ruleta de la mala fortuna "la ruleta de la muerte para alguien".
Acelera y su coche torpemente se pierde entre la oscuridad. Y yo quedo inmóvil rezando porque hoy nadie pierda su vida por culpa de un gilipollas que no sabe beber y que esta noche no debía de conducir.
La gente sigue comentando y riendo. Y yo les miro y les hablo sin hablarles: espero que esta noche no os llamen de ningún hospital para daros ninguna mala noticia. Que no os digan que una bomba humana en la carretera a tropezado con sus hijos, nietos, sobrinos, primos, madre, padre, hermano, hermana.
Ojala nadie tenga que escuchar que esa bomba humana ha explotado.
--------------------------------------------------------------------------------------------
Mañana por la noche si bebes no cojas el coche.
No seas otra bomba humana más. No seas un asesino/a más sin querer serlo.
FELIZ ENTRADA DE AÑO
Hoy es ese fabuloso día en el que nos gastan las bromas más graciosas o pesadas.
Es un día en el que reina la desconfianza, claro, que hay gente que no cae en la cuenta de que hoy es día 28 de Diciembre (Día de los Santos Inocentes), pero aquí estoy yo para recordarlo.
Hoy es mi día sin duda alguna, pues no conozco a ninguna persona más inocente que yo.
Recuerdo que este día hace unos 8 años (que privilegio poder mirar años atrás, porque eso quiere decir que has vivido) era el día que más me gustaba ¿porqué?. Es sencillo:
Hacía 3 días que mi casa se había llenado de regalos, en mi familia Papa Noel existe, y los reyes también. Nunca faltaron los regalos, la verdad es que nunca falto nada material. Y claro, el día 28 de Diciembre ya llevabas 3 días con esos regalos en tus manos, y esperando ansiosa el día 31, porque la familia nos reuníamos y venían familiares a los que quiero mucho de las Islas Baleares.
Por eso, y a modo de resumen, el día 28 estaba en medio de los mejores días del año para mi (el 25 y el 31): antes me gustaba la Navidad.
Desde que murió mi Abuela no me gusta nada, porque desde que ella murió todo cambió, incluso el rumbo de nuestras vidas.
Hoy odio este día. Y odio las inocentadas, espero que no me gasten ninguna, porque soy capaz de mandar a la mierda a alguien, sin reparo alguno.
Aunque para mi ya es bastante inocentada tener que ir hoy a trabajar, y el día 1 de Enero también.
Que pereza Dios. No es que me dé pereza trabajar, es que me da pereza ir al trabajo, que es muy diferente.
Y bueno, empezaré yo gastándome la típica broma por si nadie se digna a hacerme una, y me quedo sin mandar a nadie a la mierda:
Querida eigual, como estabas harta de pedirle a Papa Noel un Ipod, y el muy cabrón no te lo ha traído, pues aquí lo tienes, ale, a disfrutarlo:

¿Dónde coño dejé yo el pegamento?
Gracias al blog de G minus & The Infinite SadnesS de Eowyn, he conocido este corto, y quiero compartirlo: Creo que es el mejor corto de la historia (al menos, para mi).
Disfrutadlo, como yo he hecho
Existe un hombre que lo tiene todo, o eso parece.
En su cartera no faltan billetes de 50 Euros, ni décimos de lotería.
En los bares invita a todo el mundo, de este modo todo el mundo le conoce, y siempre le saludan, por la calle, en los bares...
Tiene dos grandes coches, un A6, y un Mercedes, pero siempre va con un Renault Clio de color granate, porque dice, que así, le es más fácil estacionar el coche: en realidad no usa esos grandes coches porque el sólo dentro de ellos se siente como una hormiga en un desierto.
Este hombre siempre tiene una puta a la que pagar para que le ofrezca sus servicios. El sexo no le falta. Paga y recibe.
No tiene problemas de ningún tipo: tiene dinero: tiene el poder.
Pero este hombre, cuando llega a su casa, solo tiene silencio. Nada más.
Cuando este hombre está en su casa, nadie intenta llamar su atención, como cuando está en los bares, que todo el mundo se acerca a él para que le invite a tomar algo.
En su casa queda sólo, como tu y como yo. Y el dinero, ahí, no ayuda.
Sino que le quema. Porque el dinero no le da calor, no le abraza.
Este hombre se tumba encima de la cama, y recuerda que la última vez que una mujer posó su cuerpo desnudo sobre esa cama, no lo hizo con el, lo hizo con el dinero. Con su dinero. Esa mujer le hizo el amor a sus billetes de 50 Euros. No a él. Si no hubiese tenido dinero, esa mujer, quizá, no habría estado desnuda en su cama. Y de haberlo estado, hubiese sido con él: solamente con el.
El hombre se siente triste. ¿De que vale tener dinero, si no tienes a nadie a quién abrazar por las noches?.
El amor no se puede comprar, si se pudiese, ese hombre hoy lo daría todo por tener un poquito de amor. Por sentir un poquito de calor humano.
Pero no hay mujeres que se fijen en él, y cuando lo hacen se fijan en su dinero, en la cartera que siempre lleva llena, para que nunca falte nada.
El hombre se siente traicionado por su propio dinero.
Piensa: Si yo no tuviese nada de dinero, si fuese un mendigo y durmiese cada noche en un portal diferente , o en una acera diferente, habría mujeres que se fijarían en mi, e incluso algunas sentirían pena por mi.
Pero como tiene dinero, nadie le tiene pena: Ese viejo rico y solo.
Y morirá rico y sólo. Porque nunca nadie le podrá amar a él. No al menos, hasta que el dinero sea una segunda parte en la relación.
Porque ese dinero le hace de máscara a la hora de acercarse a una mujer.
Porque su dinero ciega a cualquier mujer que se precie en acercarse a su corazón. Porque su dinero es lo que se clava en el corazón de esas mujeres, y no su amor por ellas.
El dinero nos hace ricos, pero a veces, nos empobrece el corazón.
No se me ha olvidado:
Te has acercado. Me has acariciado el pelo. Y nuestras bocas se han buscado: y encontrado..
Hacía tanto tiempo que deseaba ese momento, que cuando ha ocurrido no sabía si era sueño o realidad.
Gracias a ti, y a mi, no ha sido un sueño: ha sido verdad.
Espero ansiosa más besos: poder hacerte feliz: como tu me haces a mi.
Que post más pasteloso ¿verdad? A mi me da igual. Me da igual.
Por ti, me hago pastelera, lo que haga falta. Mi amor.
Me levanto a las 10 de la mañana. Abrir los ojos me ha costado mucho. Y levantarme de la cama más aún.
En Navidad, no se tendría que trabajar. Nadie tendría que trabajar, ni los panaderos, ni los bares, ni las tiendas: Nadie. Así, quizá, nos daríamos cuenta de lo que valemos las personas. Así, mucha gente, en estas fechas, se olvidaría de creerse Dios, y tendría un poco más de tacto con las dependientas de las tiendas, centro comerciales, o camareros/as de Bares.
Si la Navidad es tan maravillosa, pues venga, vamos a no trabajar durante la Navidad. Vamos a cerrar negocios, y tirémonos a la calle a dar amor e implantar la paz: Noche de amor, noche de Paz ¿no es así la canción?.
Pero esta vida, es así. Tu un día 25 (día de Navidad) tienes que estar trabajando, tras la barra, y aguantar a un tío cabrón que se cree que por ser camarera tiene derecho a tratarte como si fueses su "chacha" y lo peor es que las mujeres de estos hombres les aplauden y les ríen las gracias: "que gracioso y que bonito que es mi marido": exclaman estás mujeres.
Y a mi me entran ganas de decirles a esas mujeres: Sus maridos no tienen corazón, es más, no creo que sean personas: una persona es humana, como yo, y no se comporta de este modo. Ustedes serán unas amargadas de la vida si continúan con esos maridos de mierda, que solo saben insultar de un modo u otro a las personas que sí tenemos corazón.
Y les diría esto y me quedaría tan ancha .....
Estoy escribiendo este post desde el suelo. Les he pedido a los Reyes una mesa de ordenador, ya que si les pedía un ordenador portátil iban a pasar de mi como de la mierda. Así que les he pedido una mesa de ordenador, del AKI, que es más barata. Pero me parece que ni eso me van a traer. Porque mi casa está enrejada y no van a tener por donde entrar (me conformaré pensando en este pequeño detalle).
Mientras escribo escucho a las vecinas hacer ruido fuera, justo al lado de mi puerta (no se podrán poner en sus puertas, tienen que ponerse delante de la mía, para que escuche sus conversaciones).
Están nerviosas, seguro que ya están pensando en la cena de Noche Vieja, y en cosas de este tipo. Yo sin embargo, estoy pensando en que espero que esta semana pase rápida y fugaz. Que cuando quiera darme cuenta ya estemos a día 1 De Enero. Y pensar que por fin han pasado estas fechas, y que este nuevo año, nos traiga cosas buenas a todos.
Dentro de 1 hora me tengo que ir a trabajar, hasta las 1 de la madrugada!. Que me maten si tengo ganas. A mi me apetece quedarme hoy en casa escribiendo y jugando a los "Sims 2 Mascotas" en la Psp, que me he hecho una familia de dos chicas que tienen un pastor alemán y pronto un gato. Y comer en mi casa, tranquila, y no un sandwinch en la parada de un auto bus.
Pero así es la vida. Y así os la cuento.
Hoy he salido del trabajo a las 4 de la tarde:
La Navidad me ha dado un golpe frío y seco en la cara. Hace frío, pero casi no lo siento. La Navidad es esa hija de puta que te intenta cortar las venas con un cuchillo cuyo filo brilla. He ido esquivando a los enamorados, a los niños que reían junto a sus Padres, a las abuelas nerviosas de un lado para otro hablando de comida, de cenas.
Les he ido esquivando con las lágrimas casi congeladas en mis mejillas.
He llegado a un banco, y me he sentado. El Sol, me ha dado la bienvenida, me ha gritado: ES NAVIDAD! ES NAVIDAD!: me he puesto la gafas de Sol para que no me moleste más, ni el, ni la Navidad.
Y en ese banco, sentada, con las piernas cruzadas, me he comido mi bocadillo. Mi almuerzo del día 24 de Diciembre:

Cuando he mirado el bocadillo, he caído en la cuenta, de que ese bocadillo era lo más real y lo más seguro que tenía entre mis manos en esos momentos.
Sabía que me lo iba a comer: que era para mi. Me ha sabido muy bueno.
Hacía tiempo que no probaba un bocadillo tan bueno.
Había pensado en llegar a casa e ir preparando una rica cena. Pero cuando me he quedado realmente sola. Cuando solamente yo respiraba aquí, en esta casa, se me ha caído encima: la casa y la cena.
No me apetece hacer nada de cenar para mi sola. No tengo hambre.
Ahora mismo solo pienso en esa gente que viste con sus mejores ropas. En esa gente que tiene pareja, y ahora, quizás sujeta su mano por debajo de la mesa.
En esa gente que tiene familia, que puede compartir este día con sus hermanos.
En esa gente que después de pasar la noche en familia, se va con sus amigos para terminar la fiesta.
Pero ahora mismo pienso que estoy sola. Que solo me tengo a mi, y un gran nudo en la garganta.
Estos días atrás me he intentado hacer la fuerte: yo misma me lo creía.
Pensaba que este día cenaría yo sola, que me haría algo muy bueno para comer, y que comería a la luz de las velas conmigo misma deseándome una Feliz Navidad.
Pero todo ha resultado una mentira.
Yo no soy fuerte. Ni tengo fuerzas esta noche como para pensar en algo que no sea cerrar los ojos y desear que estas fechas se vayan pronto.
Lo peor de todo esto es que tengo la sensación de haber vivido esto ya alguna vez: creo estar experimentando un déjà vu, entonces me pregunto ¿no es ahora cuando me escribes un mensaje y me dices que me quieres y que me echas de menos?.
Que paséis una feliz Noche Buena.

Hoy : "Sorteo de Navidad".
Son las 7 de la mañana,y yo estoy trabajando, como cada mañana, como cada semana que me toca trabajar a esa hora.
Dentro de mi, un cosquilleo en el estómago, pero para nada ilusionada: "como cada año, se que no me va a tocar".
Y es verdad, cada año, compro lotería de Navidad, y nunca toca. Siempre les toca a los demás, siempre me toca a mi, al día siguiente morirme de envidia con el periódico, morirme de envidia con las noticias:
"Se enteró de que le había tocado El Gordo mientras reponía la máquina de café de 20 minutos"
"Oscar, tranquilo, no abandona su puesto ni por un minuto, mientras en la redacción salen los periodistas para buscar a los agraciados sin saber que había uno dentro.
Por una pregunta casual de la secretaria de redacción, María del Carmen Caballero, nos enteramos de que tenía un décimo del número mágico del día, el 20297, y acababa de ganar 300.000 euros.
Tras mucho perseguirle conseguimos que nos cuente que compró el décimo junto con su novia en un viaje a Alicante en octubre, "aunque creo que también tengo algo de lo que ha tocado en Barcelona".
"Seguiré trabajando, qué remedio, pero voy a pagar la casa que me estoy terminando de hacer en Mejorada del Campo (Madrid)" asegura cuando empieza a darse cuenta de que es verdad.
Tras terminar su trabajo se ha ido a casa a celebrar el Gordo.
Fernández es repartidor de una empresa de máquinas de vending y tiene 30 años."
/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/_/
A él y a su familia hoy le ha cambiado la vida, le han cambiado los sueños, las ilusiones, y han tapado agujeros (como solemos decir).
Hoy yo también podría haber tapado algún agujero, pero el agujero se me ha caído encima, y me ha hecho un gran chichón, que aún me duele la cabeza -no miento-.
Eran las 9:50 de la mañana:
Los niños cantan el número: 20.297. Y yo tiro un plato al suelo. Miro la Tv mientras leo el número en la Tv, no puede ser, ¡es el mío!, me ha tocado el GORDO DE NAVIDAD!. Nerviosa, pienso, que no tengo el décimo aquí, en el trabajo. Pero cuando me relajo, y se me pasan los nervios. Abro mi bolso, y en mi cartera, junto a los únicos 5 euros que me quedan para terminar el mes, encuentro el décimo: ¡joder, joder, joder, mierda, mierda y mierda!.
Mi número sólo coincide con el número del GORDO, en las dos últimas cifras.
Un hombre me escucha, y me dice: ¡niña! ¡te han tocado 1.000 Euros!, enhorabuena.
¿1.000 Euros, a mi? ¿A mi? Quizá este soñando, no pude ser.
Le pregunto a la gente ¿cuanto toca si tienes los dos últimos números del sorteo del GORDO?. La gente me responde: ¡te tocan 1.000 Euros!.
Emocionada me hallo. Nerviosa, no se si llorar o reír. Y eso que me han tocado 1.000 Euros, si me llega a tocar el Gordo, creo que me hubiese callado como una puta, no vaya a ser que alguien me espere a la salida para robarme el bolso. No me gustaría que la gente me tuviese envidia, y no me gustaría estar trabajado con el Gordo dentro del bolso.
Pero todo es una mierda: compruebo mi décimo en Internet: intento no llorar.
Me ha tocado una mierda comparado con los 1.000 Euros a los que yo ya tenía echo el cuerpo: 120 Euros (me han tocado).

En estos momentos es cuando te das cuenta que la mejor lotería es: tu trabajo.
Yo quería el GORDO. Pero no ha podido ser. Ni los 1.000 Euros tampoco.
Y la gente que me ha hecho ilusiones que se vaya a la mierda.
A LA MIERDA TODOS! joder, que rabia.
Pero encima tengo que estar agradecida porque:
Tengo 120 Euros y no moriré de hambre lo que queda este mes.
Gracias Sorteo de la Navidad, y hasta el año que viene!!
Me he subido al Bus, como hago casi cada día, para volver a casa, después del trabajo.
Me he subido pensando en mis cosas, como siempre. Deseando llegar a casa y meterme debajo de la ducha:estoy cansada, tengo sueño y hambre de algo dulce.
Como siempre, me he sentado en el asiento que hay justamente detrás del conductor. Es el sitio que más me gusta para sentarme.
No se si era la calefacción, o qué, pero un terrible sueño, de repente me ha empezado a sacudir, y he dado alguna cabezada que otra, contra el cristal.
En una de las paradas, se ha subido una chica. Exactamente, una chica y un hombre mayor, que la verdad es que no daba muy buena sensación,de echo cuando ha subido al Bus, un extraño olor ha inundado todo. Yo he deseado que ese hombre no se sentase a mi lado, no aguanto los malos olores y menos de ese tipo. Suerte que la chica se ha subido antes que el hombre, y ha ido a sentarse a mi lado,justamente a mi derecha.
Sin hablarle le he dado las gracias por sentarse a mi lado, encogiéndome un poquito, acercándome más a la ventana para darle más espacio a ella, para que se sintiese cómoda y no se fuese de mi lado. La prefiero a ella, antes que a ese hombre, que no me ha gustado nada.
Entre cabezada y cabezada, la vista se me ha desviado para las manos de la chica, que tenía esto entre ellas:

Vaya envidia me ha entrado. Porque ahora mismo daría lo que fuese por tener un Mp3 de esos, un "ipod nano", aunque en realidad me daría igual que no fuese Ipod, y que no fuese nano, mientras seas un Mp3. Porque paso en entre Bus y Bus, dos horas casi de viaje. Y es un aburrimiento. Y leer me marea. Necesito un Mp3 de esos......
Así que miro a la chica, mientras me muero de envidia. Paso de pedírselo a los Reyes, porque los Reyes no existen, y Papa Noel tampoco. Así que nada de nada. Me seguiré muriendo de envidia, y de aburrimiento.
La chica ha notado que la miro demasiado y ahora es ella la que me mira a mi. Ahora me aguanto. Ahora miro por la ventana, disimulando, solo me falta silbar.
Me mira y me habla, aunque por unos momentos he dudado de que se dirigiese a mi:
-Oye, perdona....(me dice)
yo: Perdonada quedas, jeje, ¿dime?
-Tu eres..¿eigual?
yo: ¿Yo? ¿Cómo que eigual?
-Sí, la chica que tiene un blog en zonalibre...
yo: Ah, sí (respondo después de intentar hacerme la tonta y evitar que vea lo sorprendida que quedo).
-Te he reconocido por las gafas de sol, aunque resulte poco creíble.
yo: (me toco las gafas con la mano derecha, sin dejar de mirar a la chica, con la boca entreabierta).
-Te leo a diario, nunca te digo nada en los comentarios, pero te sigo. Y tengo que decirte, ahora que te tengo en frente que te admiro mucho, que me gusta lo que escribes.
yo: ¿en serio?
-Sí, en serio.
yo: muchas gracias, me siento muy alagada, no se que decir.
-Escucha.... (se quita los cascos de sus orejas, y los acerca a las mías para que escuche algo)
yo: ¡Qué bonita! (es una canción que he puesto yo en vídeo, del YouTube, en el blog. La chica pasa canción por canción, tiene un montón de canciones que yo he ido publicando en el blog).
-Todas las canciones que te gustan, me gustan a mi también.Es también un motivo del porqué me gusta tanto tu blog.
yo: "Como un mar eterno", que bonita, ¿te gusta esa canción verdad?.
-Sí. Leí tu post, vi el vídeo, y cuando escuché la canción la busque rápidamente para escucharla en mi Ipod.
El Bus está apunto de llegar a mi destino, la chica se baja una parada antes que yo. Pero antes de bajarse, se despide de mi, con una gran sonrisa. Yo también le sonrío y le digo, entre el ruido y la gente: Esta tarde escribiré un post sobre ti.
-Hasta pronto (me dice, y se va sonriendo...)
No se hacer otra cosa, por eso escribo:

Tu. Solamente tu. Tienes una fuerza dentro de ti, que te permite amar, que te permite matar de amor a quien tu quieras, en cualquier momento, en cualquier lugar.
Eres tan bella, tienes los ojos más sinceros de este maldito mundo, donde millones de niños mueren cada día de hambre, donde las guerras estallan. Y allí, en lo alto, los más grandes luchan por el poder, mientras yo lucho por tu amor: porque tus ojos me miren aunque sea un momento, porque puedas ver más allá de este trozo de carne y huesos donde me escondo. Donde se refugia mi alma.
Le haría el amor a tu voz, sí, a tu voz. A este sentimiento. Me follaría este sentimiento hasta dejarlo sin sentido.
¡¿Sabes que es volverse loco?!. Volverse loco es no verte, es pensar en estar a tu lado. Es querer pintar un corazón en la palma de tus manos con la punta de mi dedo índice, y no poder. Volverse loco es no poder despertarte con besos, es no poder beber de tu saliva. Es no poder alimentar a mi lengua con el sabor de tu cuerpo.
Volverse loco es no poder beber de tu sexo. Es no poder encerrar tu cara entre mis manos. Es no poder hacerte feliz.
Te miro suplicante. Desde lejos. Y me tiemblan las piernas, y me arde el pecho, y me condeno a esta tortura de verte alejarte. Y me imagino corriendo detrás de tu coche como en las películas americanas.
Puedo escribir mil historias, mil poemas, mil relatos. Ganar mil concursos. Puedo llegar a ser una gran escritora que no sabe "utilizar la H" y vivir de lo que escribo. Puedo alcanzar mis sueños. Pero no puedo alejarme de ti. No puedo dejar de escuchar tu llegada. No puedo hacerme más grande. Pero si puedo compartir los años que me queden que vivir en este mundo, contigo.
Puedo cuidar de ti, para que nadie nunca te haga daño. Puedo abrazarte en noches frías. Puedo hacerte el amor y no cansarme de lamerte desde los pies hasta el alma. De arriba abajo, de abajo arriba.
¿Sabes?
Te quiero una burrada.

Tengo mil motivos para echarte de menos esta noche.
Las personas somos extrañas: a veces nos da vértigo una cama. Nos da miedo meternos en ella: una cama fría y solitaria.Es como meterte dentro de un agujero oscuro y frío.
Me da vergüenza que la gente sepa que me da miedo estar sola en casa.
Que me da miedo apagar la luz y quedar a oscuras.
Me da vergüenza que se enteren de que necesito dormir sobre tus pechos, que necesito respirar tu olor para no tener pesadillas, para descansar por la noche y no despertar sobresaltada y malhumorada.
Estoy sola en casa. Pienso que de las ranuras de la calefacción va a empezar a salir un gas tóxico que terminará por asfixiarme, entonces puede que llegues y me encuentres aquí en el suelo, con un post a medio escribir.... Y nunca podré demostrarte que era yo la mujer de tu vida,y no otra.
He descubierto que es posible guardar los besos en el cajón de la mesita de noche.
Solamente espero abrir pronto ese cajón y que tu abras el tuyo también, si es que en el guardas algo, y me lo entregues: quizá ese sea el mejor regalo que puedas hacerme el resto de mi vida.

No es exactamente el tipo de música que a mi me gusta.
No es tampoco el mejor videoclip que haya visto nunca.
.....pero solamente por el escalofrío que me produce esta canción, y esas imágenes, ya se merece un post:
Espero que os guste, tanto como a mi.
Hanna: "Como Un Mar Eterno"
¿Y si les enseñamos a amar?
Ah, y esta Navidad os dejo este juego,para los que estén aburridos en casa, para los que se quieran relajar (en vez de hacerlo fumando), para los más intrépidos, para los que les gusten las aventuras, los retos: los conejitos (ji ji ji).
Bueno, ya me vais diciendo que puntuación hacéis.
Para jugar pinchad aquí:
Le conocí por Internet. Una tarde. En un chat de terra. Ese día estaba aburrida: a veces es bueno aburrirse.
Mantuvimos conversaciones, bastantes, recuerdo que 20 o 30, hasta que una tarde me dijo de tomar un café. Yo no tomo café, le dije. Al momento mi teléfono móvil sonaba: era él. Era la primera vez que me llamaba desde que hablamos por Internet: me puse nerviosa.
Y su voz sonó. Y vaya voz: una voz ronca pero dulce a la vez, traducida en palabras podría decir que su voz en ese momento fue también mi voz, porque me quedé muda. Y quise verle en ese mismo instante.
Quedamos a las 5 de la tarde en un sitio bastante concurrido de gente. Mejor.
Al llegar, y no veía a ningún chico allí, esperándome. Entonces comprendí que todo había sido una mentira, una falsa más. Una ilusión más, de estas que duran lo que un sueño.
Exactamente en el momento que me disponía a irme de aquel lugar, una voz gritó mi ¿nick?. Entonces me giré, y le vi. En esos momentos quedé perpleja.
Tenía enfrente a un hombre, que si bien no me equivocaba, podría ser ¿mi padre?.
Quedé muerta. Quedé sorprendida. Me acerqué a el, y el me saludó de la misma forma que lo hizo por teléfono. Entonces supe, que era el.
En esos momentos no pregunté su edad, y el tampoco la mía, porque detrás de mis ojos azules, se intuía mi juventud, mis 17 años recién cumplidos.
Yo en zapatillas de deporte y pantalones anchos. Y el con camiseta a rayas y chaqueta vaquera encima.
Estuvimos andando un rato sin saber que decirnos.
El no me preguntó mi edad, y yo tampoco pregunté por la suya.
Ese es el riesgo que tiene Internet.
Andando junto a el me sentía protegida,de vez en cuando le miraba, de reojo. Y sé que el también lo hacía. Todo el camino hacía el Cafe-Bar hablamos poquísimo, yo dos o tres veces le pregunte por la hora que era, y el hizo varios comentarios respecto al tiempo que hacía.
Por dentro me comían los nervios. ¿Qué edad debe tener?: 37, 40 ? Ni idea. Para esto de las edades soy muy mala.
Ese día nos despedimos.
Cada día el me llamaba por teléfono ¿Qué tal te ha ido el día? ¿has comido? ¿estás bien?.
Cada día yo esperaba su llamada. Cada día pensaba en el de una manera bien extraña. Esperaba sus llamadas, mensajes. Y deseaba que llegase la hora para verlo conectado en Internet.
Y así, durante 6 meses.
Pensaba en el, cada noche. Suspiraba a escondidas de la gente. Mis amigas me preguntaban por mis ausencias, por mis despistes, y yo no les podía contestar que estaba enamorada.
Y el tampoco.
Cuando cumplas los 18 años te secuestraré y te llevaré conmigo, me decía riéndose. Yo sabía que no me iba a secuestrar, pero me moría de ganas por que lo hiciese.
Aún no nos habíamos besado, ni un solo beso, ni una sola caricia. Nuestra relación se basaba en saber el uno del otro. En hablar: noches interminables de charlas por Internet, contándonos secretos.
Su edad me daba vértigo: 38 años. Los años que no separaban, ataban más este amor. Lo hacia más fuerte.
Estuvimos manteniendo esta relación 6 meses más. Al cumplir el año, una tarde, nos besamos. Sentí su lengua dentro de mi boca. Una lengua madura, igual que el. Y la mía se movía frágil e insegura dentro de su boca. Chocaba con su lengua, la mía, y creo que es la cosa más hermosa que me ha ocurrido nunca.
Hicimos el amor: era la primera polla que iba a ver. Cuando la vi, me entraron unas ganas terribles de abrazarla. Y cual fue mi sorpresa cuando al tocarla con mi mano, crecía. Sonreía. Y el también lo hacía. Cuando me penetró, era como si me abrazase por dentro, como si su polla se fundiese dentro de mi, en un abrazo.
Era mi primera vez. Ya no pude dejar de querer tener relaciones con el. Siempre que empezábamos a darnos besos, terminábamos buscándonos el sexo.
Con el paso del tiempo, esa relación se iba convirtiendo en una relación sería, y yo iba buscando la forma de decírselo a mis padres, pero no hizo falta hablar con ellos, porque una tarde al llegar a casa los encontré muy serios sentados en la mesa donde ellos siempre se sentaban cuando tenían que hablar de algo muy importante. Esta vez hablaban sobre mi, y al entrar por la puerta mi padre me cogió del brazo y me dijo cosas que nunca pensé escuchar.
Me obligaron a separarme de el. Y lo hice.
A veces nos veíamos a escondidas. Y a escondidas hacíamos el amor. Cuando nos separábamos el lloraba y yo me llevaba a casa sus lagrimas en mis pechos.
Al tiempo comprendí que mis padres se estaban equivocando. Y que yo tenía que elegir mi vida, y no mis padres elegirla por mi.
Hice mis maletas y salí de casa, dejé una nota pegada en el frigorífico de casa:
"Me voy con él: solo así seré feliz: lo siento: os quiero".
Y me fui. Desaparecí de ese pueblo, nos fuimos a vivir lejos, donde nadie pudiese interponerse ante este sentimiento, donde nadie pudiese utilizar la diferencia de edad para clavar puñales en esta relación.
........................
Esta historia no me ha sucedido a mi, pero es verídica.
¿Creéis vosotr@s que la diferencia de edad influye a la hora de tener una relación?
¿Hay algo peor que levantarse de la cama y no tener nada sólido para desayunar?.
Si, hay algo peor: que tengas leche, que te la calientes, y que al echarla en la taza te caiga nata dentro.
No aguanto la nata en la leche, me da asco. Creo que es la cosa más asquerosa de este mundo: la nata de la leche, esa fina capa que se forma por encima [aghhhgg, que asco].
Cuando en el trabajo tengo turno de tarde, y me levanto de la cama, lo primero que hago es ir a la cocina y miro por la ventana enrejada, para ver que día hace. Y siempre veo la misma escena:

Esa mujer cada mañana, a la misma hora barre y friega la acera. Creo que limpia sobre limpio. No se porque las mujeres mayores (algunas) tienen esa manía de barrer las calles, o de pasarse las mañanas fregando, barriendo, y sacudiendo alfombras por la ventana, con lo feo que está eso.
Pero ahí están, todo el día limpiando, a veces me entran ganas, en vez de hacerle una foto, coger, y decirle a esa mujer que cuando termine que se pase por mi casa y que le dé un barrido y un fregado en condiciones, pues yo tengo poco tiempo.
Para sacarle la foto a esa mujer he tenido que intentarlo 4 veces, ya que se movía justo cuando yo disparaba. Creo que en la 2 foto ella a alzado la mirada y me ha visto. Cuando termine de barrer y fregar, y su esposo llegue del bar de al lado de tomarse unas cuantas copas de anís, ella le dirá:
"Paco, hoy cuando barría la acera, he visto a alguien echarme fotos desde esa ventana, ¿tu crees que será para algún programa de esos de la tele?"
Y ya es fin de semana. Afortunados aquellos que descansan. Que tienen un fin de semana entero para disfrutar, para ir de viaje. Para salir con amigos, para salir con su pareja a cenar, o al cine, o que se yo.
Yo no puedo disfrutar de ese privilegio. Yo los fines de semana trabajo.
Yo descanso los Lunes, cuando todos vosotros os levantáis temprano de la cama, con cara de dormidos, legañas en los ojos, y mucho sueño.
Entonces es cuando más os recuerdo.
Jajaja.
Feliz fin de semana.
Cuando estás triste y tienes tiempo libre, no hay nada mejor que lanzarte a la calle, a caminar. Si hace frío te vas bajo el sol. Creo que una de las cosas más placenteras de estar vivos es sentir como te calienta el sol en un día frío de invierno.
Sentarte en un parque, con gafas de sol. Y mirar a la gente que pasa.
Cada persona es un mundo, es una historia.
A veces quisieras ser participe de sus vidas, gritarles que no están tan solos como creen.
Por la calle camina todo el mundo, como es obvio. Desde el que no tiene nada, hasta el que lo tiene todo. Y a veces, cuando ves a ese hombre trajeado y con corbata apretada, te preguntas ¿será tan feliz como parece?.
Ja. No lo sabes. No lo sabes porque no puedes preguntarle, y aunque lo hicieses él te mentiría porque ni siquiera el sabe si es feliz o no.
El mendigo, pide dinero para comer, en la puerta de una Iglesia, algunos no tienen piernas o brazos, pero les sigue latiendo el corazón: siguen luchando.
Las Rumanas con sus faldas largas hechas con telas viejas y no tan viejas, te intentan robar el bolso o alguna bolsa con la compra dentro.
Ellos subsisten de esta manera. Esto es la vida. Vivir, sin más.
Si te paras un momento y miras a un mendigo y a un hombre trajeado podrías comprobar que solamente hay una pequeña diferencia entre ellos dos: "el dinero".
Nada más. Porque los dos son personas: viven y respiran. Y también lloran. Y también mean, y sueñan.

Lo mejor o lo peor, es que todos necesitamos alguien con quien compartir nuestra vida, alguien con quien compartir nuestros sueños.
Pero poca gente lo encuentra, y mucha gente lo encuentra y lo pierde.
Por eso pienso, que somos personas con carencias, siempre en busca de la felicidad de forma consciente e inconsciente.
Que buscan una palabra de ánimo, una mirada sincera, un abrazo, una caricia, un beso, en alguien que anhela y busca lo mismo, en alguien que que se siente lo mismo que tú.
Cosas que nunca haría por nadie, pero que por ti, no me importaría:
-Cantaría en público.
-Me fumaría un cigarro.
-Me pondría una tarántula encima del vientre.
-Comería cebolla cruda.
-Suprimiría este blog, si tu me lo pidieras.
-Me daría un baño en el mar, en pleno Diciembre.
-Haría puenting.
-Dejaría de escuchar Camela.
-Regalaría mi Psp Blanca.
-Escribiría 5000 veces tu nombre en folios en blanco y luego, uno por uno, los contaría en voz alta, hasta llegar a contar 5000.
-Me subiría en alguna atracción de Port Aventura de esas que dan vértigo y miedo.
-Dejaría de comer chocolate para siempre.
-Me casaría (si es contigo).
-Nunca más me volvería a hacer un piercing en el labio.
Sé que te gusta Rosa, por eso te dedico está canción.
Yo no sabía muy bien de que iba esta canción, hasta que me paré a escucharla detenidamente, y entonces: lloré.
Te la dedico, por si alguna vez me pasa algo malo y me voy, y por torpeza, por fallar tantas veces seguidas, no te he sabido demostrar tantas cosas....
Escucha esta canción, ella te hablará por mi, dice todo lo que me gustaría decirte.
ROSA-MÁS ALLÁ.
Sobran las palabras.
No estamos tan solos como nos imaginamos.
Hay gente que tiene ilusiones: que sueña con caminar acompañad@ por la vida, que sueña con tener a alguien al lado que se fije en la comisura de sus labios, y que note el brillo en sus ojos, que comparta su alegría.
Hay gente que sueña durante toda su vida con dejar de cenar solitariamente con los mismos programas de siempre en la televisión.
Que sueñan con despertarse con el roce de una piel nueva: con la piel de esa persona que te acompaña en todas las adversidades, que se queda a tu lado cuanto todos se han ido. Que te escucha cuando nadie sabe hacerlo. Que te canta canciones desafinando para verte sonreír.
La gente que está sol@, no ha elegido su soledad, se la han impuesto. Pero no estamos tan solos como nos imaginamos: detrás de todo esto, está aquel ser que se muere de ganas por entregarnos su compañía y que, quizás, está tan sól@ como tú.

No estamos tan sol@s como nos imaginamos, porque los sueños nos acompañan. Aunque esta mañana he despertado un poquito más sola que ayer.
Hace días tenía la certeza : Que no tengo familia, que la he perdido, porque todo el mundo se cree la versión que mi Madre va contando sobre mi (nada cierta), y esa que parecía ser mi familia la han creído a ella, sin apenas escucharme a mi.
Mi esperanza era no perder a mis hermanos, poder quedar con ellos: llevarlos al Mc Donalds, comprarles un pequeño regalo para Reyes, verles sonreír, empezar a compartir con ellos cosas, que no he podido compartir desde hace ya varios años, por falta de tiempo, pero es que el tiempo nos ha jugado una mala pasada: al parecer mis hermanos no quieren verme por todo lo que mi Madre les ha contando sobre mi.
Anoche, cuando mi hermana iba escribiendo esas palabras, y yo leyéndolas, quise hacerle ver que todo eso era mentira, que esa versión no era la verdadera. No me creyó: normal...... Un mes escuchando la misma historia de mi Madre, yo no la puedo cambiar en media hora, por el MSN.
Siento que les he perdido, y que no se como les voy a recuperar.
Yo ahora mismo lo tengo todo, pero en realidad, no tengo nada.
Al menos no tengo nada seguro. ¿Quién lo tiene?: Sí, la gente suele tener cosas seguras: su trabajo, su familia, su casa, sus ahorros. Al menos algo, aunque sea una sola cosa. Yo no tengo nada, mi trabajo no se hasta cuando voy a poder continuarlo, porque tengo un trabajo (que me gusta) que está lejos, y ahora tengo transporte (me llevan en coche), pero mañana no sé si lo tendré.
Tampoco tengo familia, mi Madre se ha ido encargando de contar una mentira para que nadie quiera mirarme a la cara. No tengo familia, pensaba que si hermanos, pero tampoco, son pequeños y vivirán pensando que su hermana mayor (yo) fui una cabrona que hizo daño a su Madre (cuando fue al revés, su Madre a hecho daño a su hermana).
Esta casa, esta casa no es mía, es de una familia, a la que cada mes hay que pagarle un alquiler, y que no será la definitiva: siempre de un lado para otro, haciendo tu hogar de cualquier sitio.
Tampoco tengo ahorros, lo único que tengo son cosas materiales que ahora, no me sirven para nada, porque esas cosas no te dan para comer, no te pagan el alquiler, ni te ayudan a comprar un ciclomotor para poder ir al trabajo. Porque aunque las vendas (que será lo que haré) no me darán apenas nada.
Que tontería, que fácil lo veo todo. El otro día se me ocurrió una idea, y es que iba a dejar un número de cuenta aquí, para pedir ¿limosna?, para poder comprar un ciclomotor para poder desplazarme hasta el trabajo.
Para que aquella gente que quiera ayudarme aunque sea con 50 céntimos, o 1 Euro que lo pudiese hacer, pero especificando el ingreso con vuestro nombre (o nick), porque de alguna manera sabría devolveros ese favor, algún día.
Pero no se si hacerlo, porque de esa forma es como si os estuviese ¿robando?.
Y no quiero que la gente piense que me estoy aprovechando de nadie. Y tampoco sé si recibiría algo, porque, ¿quién se iba a molestar en compartir aunque sea un euro conmigo, sin nada a cambio?. Yo ahora no puedo ofreceros nada, solamente historias tristes, y a veces alguna que otra foto deprimente.
Ahora mismo tengo tantas deudas que no puedo permitirme el comprar un ciclomotor con el sueldo que gano de trabajar como camarera, y como vivo en este pueblo, es difícil llegar a cualquier parte con los horarios de los autobuses y la cola que se forma a la salida del pueblo.
Estoy agobiada.
No me queda más que intentar lo del número de cuenta, por si los pocos (o muchos, no lo sé) lectores que tengo me quieren ayudar con una mínima aportación.
El número de cuenta lo publicaré en otro post, porque aún tengo que pensar si eso es buena idea o no. Aun tengo que pensar si no estaré haciendo el tonto, o siendo abusiva.
No lo sé.
No estamos tan solos.
¿Quién soy?
Ahora mismo no soy nada.

En el trabajo paso de la gente, me importan una mierda sus vidas. Sonrío forzosamente, para que mi jefe no piense que tengo muchas ganas de irme, o que estoy depresiva. Miro el reloj a cada momento. Y por cada hora que pasa se me escapa una sonrisa de medio lado. Me sujeto a la barra, con las dos manos, para no ir a mandarle un mensaje más diciéndole: t.q (necesita su tiempo, no me gusta ser pesada).
Pero esta mañana no he aguantado más, y me he metido en el baño y le he dicho "que anoche dormí con la mano muy calentita, que gracias".
Y es que anoche pase mi brazo por encima de su cintura y ella me calentó la mano. Sentía su mano acariciando la mía, su tacto, su calor. Y yo movía el dedo de la mano para acariciar la suya, pero despacio, para que no se sintiese incomoda.Yo no sabía si reír o llorar. Fue lo mejor que me pasó en el día de ayer.
Anoche, como cada noche, antes de cerrar los ojos ya sueño. Sueño que sucede un milagro, que ella se gira hacía mi, y que a oscuras acerca su cara a la mía y me deja que la bese y la abrace, que le quite la ropa y le haga el amor.
Sueño que a cada beso le grito TE QUIERO, en voz alta, a las 1 de la madrugada y los vecinos me escuchan.
Sueño que entre lágrimas le hago el amor y ella llora por el daño que le he hecho, por que me quiere y porque le a dado a esto, a ella y a mi, una nueva y última oportunidad.
Sueño que su amor y el mío es grande y único y que vence el amor.
Que la hago feliz como nunca la hice. Y que todo a valido la pena. Ahora todo va mejor.
Entonces, despierto de mi sueño. Vuelvo a la oscura y triste realidad. Eso no va a pasar, me digo cada noche, así que me doy la vuelta, y sin querer llorar, lo hago. Pero soy feliz. Tengo su cuerpo a mi lado. Casi puedo sentir su calor, a pesar de la corta pero a la vez larga distancia que nos separa en la cama.
Los días pasan para mi sin sentido. Me levanto de la cama con ganas de nada. Y cuando ella me lleva hacía el trabajo miro el reloj del coche, deseando que pase lento, lento, para estar mas rato a su lado.
Me gusta cuando la hago sonreír contándole cualquier tontería del trabajo.
O cuando me cuenta cualquier cosa que a ella le hace feliz.
Estos días están siendo una pesadilla de esas de las que te quieres despertar y ver que todo ha sido un sueño.
Si pudiese me sacaría el amor de dentro y se lo pondría sobre la cama, para que le diese calor.
Haría cualquier cosa si ella me lo pidiese. Y todo por volver a sentir sus ojos clavados en los míos, sus manos cogiendo las mías en el cine, en casa, o en la cama mientras dormimos o hablamos.
Haría cualquier cosa para que regresase a mi. Pero ahora mismo solo puedo estar a su lado y esperar..........
Esperar a que el milagro algún día ocurra. Solamente espero saber estar a la altura, saber merecerla, y hacerle llegar mi amor, el que tengo aquí dentro.
Qué se de cuenta de que realmente merezco la pena.
Mientras el tiempo pasa deprisa, los días son cortos y pasan inadvertidos en mi vida.
Pero la miro, y me doy cuenta que la vida aún tiene sentido.
Todos necesitamos compartir la vida con alguien.
Encontrar a esa persona, con la que realmente quieras compartir tu vida y la suya, es difícil: no es nada fácil.
Quizás sea más fácil que te toque la lotería.
Pero un día, encuentras a esa persona, y te gustan sus ronquidos, su humor por las mañanas, sus manías, sus pelos en el baño, su mal gusto por la ropa, o el echo de que duerma con calcetines.
La encuentras y el mundo se para. Te piensas la persona más afortunada del mundo, y tu compañero/a igual.
Tu vida cambia, y la suya también. Ahora tus ojos buscan los suyos. Y tus manos las suyas. Ahora ya te calientan los pies en la cama en noches frías de invierno. Ahora te dan besos en los momentos más inesperados, y esos besos pueden dar lugar a que terminen los dos cuerpos desnudos y enlazados.
Lo compartes todo: lo bueno y lo malo. El dinero. Los problemas en el trabajo. Tus días malos, y tus días buenos. Compartes con esa persona tus cosas más intimas, esas cosas que no se las cuentas a nadie más, porque nadie mas te entiende como ella/el, porque nadie más es ella/el.

Cuando encuentras a esa persona has encontrado una parte de ti. La que te faltaba.
Ahora, le cuidas y te cuida. Te dice que te quiere, y tu le crees, porque es verdad. Porque el amor de tu vida existe, te espera en algún lugar deseando encontrarse contigo.
Y no tienes que buscarlo, llega un día... y te provoca mariposas en el estómago.
Si te amase más de lo que te amo ahora creo me volvería loca -le dice-.
El amor es una dulce locura. Se me olvida que tengo que comer. Pero es que tu amor, parece.... parece que me alimente. Resulta extraño, el amor no es material, no me lo como: solamente lo siento; pero me sacia, me llena el estómago.
A veces me quedo con la mirada pérdida, y pierdo la atención en la gente. Si alguien me habla, y me cuenta algo, al segundo no se que me a contando: no les escucho. Cuando me hablan pienso en tu voz: en lo dulce que es, en la forma que tienes de mirarme cuando me hablas. Nadie me mira ni me habla como tu.

Me gusta la forma que tienes de besarme. Lo haces cuando menos lo espero, por eso me gusta tanto. Por las noches no puedo dejar de besarte, dormiría pegada a tu boca, enrollando mis sueños en tu lengua.
Tu saliva calma mi sed. Calma mi ansiedad, cuando por la noche me da miedo el ruido de la tormenta, o la fría oscuridad.
La mañana despierta, y tu estás a mi lado. Mientras duermes te pido, en voz baja, que te cases conmigo. Tu nunca me escuchas. Me da miedo tu respuesta: que me digas que no. O que todavía es pronto. No tengo dudas de mi amor por ti, ni del tuyo por mi.
Cada mañana, cada tarde, cada noche, no me hace falta volver a mirarte para darme cuenta que eres la mujer de mi vida, de esta y de otras si las hubiera.

.........
Nota: Es todo un texto ficticio. Aunque muchas de las palabras que digo sean ciertas: y hasta las sienta. Pero más que hechos son anhelos.
Mi cabeza anda algo revuelta, soy incapaz de escribir algo más.
A ver si me estabilizo, y de una vez por todas: escribo.
Un abrazo.
Sé que si escribo algo esta noche, mañana me podré arrepentir.
Porque llenaría esto de tristeza. De un día corto y raro: malo.
....y es que un día malo lo tiene cualquiera...
pero me pregunto ¿porqué yo?..
Lo siento, esta noche no sirvo para nada.
Para alguna gente hace apenas dos horas y media ha terminado su fin de semana. Para mi acaba de comenzar.
Mañana no trabajo. Yo descanso los Lunes.
Antes, los Lunes, para mi, eran una mierda. Odiaba los Lunes, los quería quitar del calendario. Quería cambiarlo por Domingo. Tendría que haber dos Domingos a la semana:
Domingo1
Domingo2 (que sería el Lunes)
...hasta llegar al Sábado...
Los Lunes eran para mi odiosos, deprimentes: Sobre todo los primeros Lunes del mes, era como empezar un mes; y encima Lunes!! ¡Aghh!.
Pero mañana es Lunes, y ahora, "amo los Lunes": me encantan.
Sobre todo porque descansando un Lunes parece que se hace más corta y llevadera la semana. Que tontería, pero es cierto.
........
Un hombre entra en el Bar (sí, no es un chiste, aunque por el empezar lo parezca).Entra y se apoya en la barra, con los dos brazos cruzados. Sus ojos hablan, y de tristeza. Yo le miro, ese hombre necesita un abrazo, pero no le conozco de nada, si digo de darle un abrazo, pensará que estoy loca o que quiero ligar con él. Por eso me quedo quieta, y le miro.
¿Qué le pongo? -le pregunto-.
Nada. No quiero nada. Vengo a ver a X.
X le saluda. Y el hombre le dice:
X hola, no me dejan entrar en el bar "Y" ni en el bar "Z". Porque quise parar una pelea entre dos tíos y piensan que yo quise pelear también, y no fue así.
Hoy he ido al bar "Y" y la chica, la camarera, me ha dicho que no me servía nada, que su jefe le había dicho: "A ese hombre de allá, ni agua".
La chica está haciendo su trabajo:
-Si te sirvo algo me echan.
Lo he comprendido, la entiendo, ella es una empleada más: hace lo que le mandan, es su deber, su trabajo. Salgo del bar. Y voy a el bar "Z": el dueño esta vez me dice que no me sirve nada, intento exponer mi versión, contarle lo que pasó, pero me dice: Tus excusas tampoco sirven aquí.
Salgo del bar llorando. Sí, llorando; me voy a mi casa y lloro de rabia hasta que me harto. Hasta que mi madre viene a mi habitación a sacarme de ella. Y mi padre,que me dice que va a dar la cara por mi en esos sitios: Mi hijo no a hecho nada (ya me lo estoy imaginando).
X, tu sabes que yo nunca he intervenido en ninguna pelea. Que yo nunca he sido un muchacho polémico en este lugar.
El hombre llora, está llorando. Como llora un niño que quiere un dulce, como un niño que quiere irse con papa o mamá. Yo le miro y veo en él, la cara más triste de todo el día.
Yo estoy cenando: sentada en una mesa. Y por un momento me entran unas ganas enormes de decirle que tiene la cara tan triste que me están entrando ganas de llorar a mi, que esté tranquilo, que si no le sirven en ese local que se vaya a otro, que si el no a hecho nada malo, si se a comportado, debe de estar tranquilo, al menos, con él mismo.
Quiero que se siente a mi lado. Puedo compartir mi hamburguesa con él. No me importa. Está triste: me gustaría consolarlo. Decirle que el mundo no se termina por no poder entrar en un Bar. Que los que pierden dinero son ellos, y no él.
Me dice que está separado que hace semanas que no ve a su hija: Que tiene 4 años, y se llama Tamara.
Yo le sonrío. Ahora entiendo lo que le pasa a ese hombre. Echa de menos a su familia: A su mujer y su hija.
Sabe que parte de la culpa de que ese matrimonio se rompiese fue suya.
Que su mujer, una noche, se cansó de esperarlo en casa, con la niña pequeña en los brazos, mientras él estaba en el bar "Z" y en el bar "Y".
Su mujer se cansó y se fue. Abandono a su marido, pero es que, su marido, ya había abandonado antes a sus dos amores: Su mujer y su hija. Por estar en el Bar.

Hoy ese hombre llora, y no es feliz.
Porque hoy se ha dado cuenta de que entrar en esos bares no es lo más importante. Que lo importante era tener en casa una mujer esperándote, con ganas de abrazarte, y una hija con ganas de verte, de decirte: papá.
Hoy ese hombre, se excusa detrás de una barra, diciendo que no le dejan entrar en aquellos bares, por no decir, que perdió a su familia por culpa de no salir de aquellos bares.
Fue triste ver su cara, e intuir su tristeza, nada más verle.
Hay hombres que sufren: y lo puedes ver en sus ojos. Solo tienes que mirarles.
Marc Antony: "Ahora quién"