Febrero 28, 2007

Te quiero un huevo ¡¿y qué¿!

Me dijiste que el amor era como un huevo: que puedes cocinarlo de mil maneras: que puedes cocerlo, freírlo, separar la yema de la clara, revolverlo y hacer tortilla, o que puedes estrellarlo contra el suelo.
¿Como puedes comparar el amor con un huevo?.
Te quedaste callada. Te habían roto tantas veces el corazón. Tantas...
Quizá por eso tu mirada era triste y lejana. Solamente te veía sonreír cuando te llevaba al centro comercial a comprar ropa nueva. Me mareabas, solo hacías que entrar y salir del probador:

¿Qué tal me queda esto?
¿Y esto otro?
¿Y este color, como me sienta este color?

Yo te miraba. Pensaba, que en cualquier momento si anunciase tu nombre por el altavoz con el que reclaman a las cajeras (Señorita Eva acuda a caja 4 por favor, señorita Eva). Pensé que si te anunciaba por ahí, la gente de este centro comercial se pelearían por ti, entonces yo tiraría de tu brazo y te salvaría.

¿Crees que vales poco? No. Vales más que nadie. Pero tu no lo ves.
Eres preciosa. Estás guapa: toda la ropa te queda bien. Hasta el color beig: todo.
¿Que quieres que te diga?
Solo puedo cogerte de la mano y salvarte del mundo.
Puedo abrazarte. Llevarte al cine, y dejar que aprietes mi mano cuando te entre el miedo a la soledad. No sé. Quisiera regalarte la tranquilidad que necesitas.

Cuando salimos de ese centro comercial me dijiste:

"... el me decía que me quería un "huevo", que era única, y me dejó..."

Las personas dicen muchas cosas, aman de muchas formas y maneras distintas. Pero a veces hay que demostrar las cosas en vez de decirlas en voz alta.

..recuerda que el movimiento se demuestra andando...

Aunque de igual te lo dijo eigual el Miércoles 28 de Febrero de 2007 a las 09 PM | ¿te da igual?(1)

Croquetas saladas

Dedicado a ti. Sé que no hace falta que diga tu nombre:
Posiblemente seas la mejor madre del mundo, no lo pongo en duda. Pero creo que eres también la mejor pareja, el mejor amor y la mejor amante en la cama, que toda persona desea. Y ¿sabes? esto tampoco lo pongo en duda.
Porque lo sé.
Por eso, y por más a ti te dedico estas palabras:

-CROQUETAS SALADAS-

Cada día lucha. Se levanta por la mañana, y construye su mundo.
Un mundo que vive para ver feliz a los demás.
Sonríe, cuando todos la miran. Cuando la necesitan, ella pone su mejor sonrisa, y escucha, y da consejos, y ánimos. Quizá aporta a los demás, lo que en muchas ocasiones a ella le falta.
Cuando se queda a solas: llora. Llora, y con sus lagrimas se podría construir un mar salado. Tan grande e inmenso que nadando podríamos ir a cualquier parte del mundo.
Cuando llora lo hace a solas, o con los colores del arcoiris.
Cocina croquetas saladas. La sal, son la de sus lagrimas.
Luego, cuando amasa esas croquetas, las llena de caricias.
Por eso quizá, son las croquetas más buenas del mundo.


A veces me gustaría romper la distancia para darle un abrazo muy grande y tierno. Y otras, tan solo me gustaría quedarme a escucharla en silencio.
Desde que conozco a esta gran persona me he dado cuenta de algo: de que soy afortunada. De que tengo suerte.
Y ella se preguntará porqué.
Y yo le digo que la respuesta es: ella misma.
Ella.

Gracias por existir.
Solo puedo decir esto, pues es la primera vez que me quedo sin palabras frente al teclado.
Frente a ti.

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Aunque de igual te lo dijo eigual el Miércoles 28 de Febrero de 2007 a las 02 AM | ¿te da igual?(2)

Febrero 27, 2007

Cambio de 1/3

Aunque de igual te lo dijo eigual el Martes 27 de Febrero de 2007 a las 10 PM | ¿te da igual?(1)

Febrero 25, 2007

Las gafas azules

Me he cambiado las gafas. Son azules, y con ellas parece que todo se ve de color "azul". Distinto. Completamente diferente.
Con estas gafas te vi por primera vez. Con estas gafas también por primera vez te besé.
Estas gafas, tienen sin duda mucho que contar. Lo que pasa que ellas no hablan. Ya lo hacen mis manos por ellas, por ellas, y por mi.

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-Breve historia-
------------------

Las maletas estaban apoyadas junto a la puerta de la entrada.
Los recuerdos se desvanecían por la casa. Nunca pensé que los recuerdos fuesen tan efímeros.
Ya no podía llorar más. No había lágrimas: si tristeza. Pero la tristeza andaba algo anestesiada.
Deseo que cuando salga por esta puerta contigo, todos los recuerdos se vengan conmigo. Que no se queden dentro y mueran de hambre.
¿Sabes?, me entretengo por si te arrepientes y decides empujarme casa adentro, y llevarme a la cama sin sábanas para hacer el amor.

La casa huele a ti. Intento llevarme ese olor también en mis recuerdos.
Pero es que tu olor, ya lo llevo en mi piel.
Intento apagar las ganas de abrazarte, y de decirte: no te vayas: quédate a mi lado ¿no ves que te amo más que nada en este mundo?. Pero callo. Callo ante la duda de que tu quieras oír eso.

Quiero hablarte, pero mi voz se quiebra, se deshace antes de salir de mi boca.
Me estoy quedando sin voz. Sin voz y sin ti. Y tu sin mi.
Quiero pensar que me echarás de menos. Que esta noche dormirás por el cansancio acumulado que posee tu mente y tu cuerpo. Pero que mañana, mañana por la noche, cuando te tapes con la sábana y la manta me recordarás. Y extrañarás mis manos, y aquella forma tan especial que tenía de abrazarte por la espalda. Y mi manía por bajarte la camiseta que insistentemente se te iba subiendo hacía el pecho. Yo te la bajaba: no me gustaba que pasases frío.
Acaricio esa esperanza: que me extrañes al menos la mitad de lo que yo a ti.

El tiempo pasa. Y debemos de cerrar la puerta que nos separará. Dejaremos esta casa que nos vio amarnos rodeadas de problemas e incertidumbres.
Nuestros pecados se quedarán allí dentro. Y nuestros errores también.
Nos llevamos el aprendizaje. Lo demás, lo demás se puede quedar ahí dentro para siempre.

Me miras de reojo. Yo se que me estás mirando porque yo también te miro a ti.
Agachas la cabeza y caminas, con las maletas y las bolsas en las manos. Yo hago lo mismo, pero con la cabeza algo más alta. Intentado buscar con mis ojos, los tuyos.
Pero no los encuentro. Y cuando por fin los logro ver, veo que se están ahogando en lágrimas.
No te pregunto porque lloras. Solo camino, y cuento los pasos que quedan para nuestra despedida.
Podría decirte un millón de cosas. Podría pedirte otro millón más. Pero sé que no debo de decir nada.
Yo no lloro. Me guardo las lágrimas para luego. A solas, lloraré. Y me quemaré por dentro con mi pena.
Tu estarás en algún lugar, quizá pensando en mi: no lo sé.
A mi, cada cosa me recordará a ti.
E inconscientemente pensaré que estás de viaje y que algún día volverás: a mi lado.
Y tú. No se que pensarás tú.

Cerraré los ojos hasta quedarme dormida, con un nudo en la garganta, con las manos rotas sin tu piel, con el corazón encogido: sin tu latido en mi oído.
Sin ti.
Mañana, mi vida, tiene que aprender a vivir sin ti.
Aunque cada noche, piense en ti, antes de cerrar los ojos. Antes de quedarme dormida.


FIN DE LA HISTORIA.


Aunque de igual te lo dijo eigual el Domingo 25 de Febrero de 2007 a las 09 PM | ¿te da igual?(4)

Febrero 24, 2007

Sin título ¿para qué?

Cuando es tarde para todo, y pronto para algo, te miras al espejo y te ves 10 años más vieja.
Te empiezas a fijar en las arrugas que tiene tu rostro: una aquí, otra aquí.
En los pelos extraños y feos, que antes no tenías, o que no veías: uno aquí, otro aquí...
Y tu cara cambia. Y tu cara adquiere una mueca, que nunca viste antes.
Con las cejas arqueadas, extrañas.
Porque quizá nunca te miraste en el espejo de esta forma.

-Que guapa soy -piensas-.

Si me cambio estas gafas, me arreglo un poco este pelo. Una mano de pintura.
Y ya está. Quizá alguien se de cuenta de lo guapa que estoy, me lo diga, y me suba el ánimo.

Entonces te encuentras sonriendo delante del espejo:
Hablando sola:

-¿Y tú qué?, ¿que miras?, ¿te hago reír? ¿acaso estás intentando ligar conmigo misma?. Venga, ya vale...Estoy es surrealista, parece sacado de una película de psicópatas, de esas que me dan tanto miedo y respeto.


Quiero ponerme a escribir algo, pero en realidad, no lo voy a hacer. Quiero preparar un vídeo. Porque es sin palabras como podré escribir lo que quiero.
Es difícil de explicar. No se.

En días como estos es cuando me debería atar las manos a alguna parte para no escribir, pero realmente sé que no podría soportarlo.


Aunque de igual te lo dijo eigual el Sábado 24 de Febrero de 2007 a las 09 PM | ¿te da igual?(2)

Febrero 23, 2007

Algo bonito

Cuando era pequeña mis padres no me enseñaron que las cosas que se perdían se buscaban. Si se me perdían los lápices, mi madre me compraba otros, para suplantar a los perdidos.
Si se me perdían las pinzas del pelo mi madre iba y me compraba otras, de otro color, de otra forma, otras.
Mi madre suplantaba todo lo que yo perdía, por un lado me sentía la niña más afortunada del colegio, porque mis compañeras de clase lloraban porque se les había perdido la goma del pelo con el patito rosa, y su madre no le compraba otra.
Yo les explicaba:

-Mi madre, cuando a mi se me pierde algo, va a la tienda y me compra otro.

Las niñas me miran con cara extraña, como pensando en lo afortunada que yo era por eso.
Pero yo tenía envidia de esas niñas. Porque a ellas se les perdía algo y su madre se preocupaba y lo buscaba. Pero para mi madre era más fácil ir a la tienda y suplantar esa "cosa".
Ni siquiera me preguntaba que donde lo había podido perder. No lo buscaba conmigo.
Siempre lo encontraba en una tienda u otra.
Por eso nunca aprendí, de pequeña, que algunas cosas se pierden para siempre. Y no se encuentran.

Como el amor. El amor también se pierde. Y si se pierde, ahí no está tu mamá para ir a comprar otro a la tienda, para ti.
Entonces, ahora sé que las afortunadas eran esas niñas que en el colegio me tenían envidia porque a mi se me perdían las cosas pero siempre volvía a tener otras al día siguiente.

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Recuerdo que una vez me escondí en un armario para ver si mi madre no me encontraba e iba a la tienda a comprar otra como yo. Porque ya estaba harta de estar sola.

Sí, cosas de niñas, lo sé.

Pero ¿Y ahora? ¿ahora qué?.¿Quien te enseña en un día lo que durante 25 años nadie te ha enseñado?.
Alguien me ha dicho : la vida.
Otros me dicen: las hostias.
Y yo. Yo digo que hay cosas que solo se aprenden perdiendo otras.

Estoy aquí. A aquellas personas que se preocuparon por mi:
Tranquilos. No me voy a suicidar. Siento mucho si mi post hizo entender eso.
Es que a veces solo escribo, pero hago poco. En serio.
Mil gracias. Mil besos. Mil margaritas de color blanco para que las repartáis.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Viernes 23 de Febrero de 2007 a las 09 PM | ¿te da igual?(5)

Febrero 22, 2007

Estoy viva

Cuando tengo demasiadas cosas en la cabeza, me bloqueo a la hora de escribir algo bonito. Algo que pueda gustar.
Pienso: para escribir una mierda, mejor no escribo nada.
Mi último post hablaba del suicidio: tranquilos, no me voy a suicidar. No tengo ganas de manchar todo de sangre. Y además no soy capaz de hacerlo. No sería capaz de quitarle la vida a nadie: ni a mi misma. Mi vida no tiene la culpa de que yo sea una inmadura, que por ejemplo no ha sabido quererte. Y que quiero empezar a hacerlo cuando ya es tarde.

Perdí mi tren. Sí, perdí el tren que quizás ahora otra persona pueda coger: envidio a quien lo haga.
Ahora mismo podría escribir los poemas, la historia, más triste del mundo.
Y ¿sabéis? ya está lloviendo bastante fuera como para hacer yo que llueva ahora en el blog...
No. Mejor me quedo quieta. Aquí, como siempre, esperando que pasen los días. Un milagro. Yo que sé. Algo.
Algo que sé que no llegará y sé que no me suelo equivocar, que las sensaciones que me dan a menudo las acierto, que parece que a veces veo el futuro, o algo por el estilo.
Ojala vea ahora el presente. Ojala todo mejore. Ojala este post nunca hubiese existido.
Ojala, pero solo ojala.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Jueves 22 de Febrero de 2007 a las 08 PM | ¿te da igual?(5)

Febrero 19, 2007

Cuando te sangra el alma por dentro

Has llegado a casa, has soltado las llaves en el mismo sitio de siempre.
El ruido que hacen al caer sobre la mesa, a sonado diferente. O así lo he escuchado yo.
Enciendes la televisión, y se escucha un programa de esos que para nada me interesan. La televisión me da asco, me pone triste. Me entra añoranza.
Estoy aquí, pero parece que no me ves, es como si una tela invisible nos separase.
A ti en un lado, y a mi, en otro.
Me entran ganas de saltar por la ventana. De tirarme de los pelos. De gritar al mundo que no entiendo nada. De abrirme el pecho en dos.
Me siento pérdida, ya no se qué hacer, como comportarme, hacía donde mirar. Que decir. Que no decir. Que mirar. Que no mirar.

Sólo quiero besarte. Hacerte el amor en la oscuridad. Quiero absorberte el sexo. Quiero que me desees, y que me entregues el calor de tu cuerpo.
Quiero buscar el brillo de tus ojos en la oscuridad.
Quiero encontrar aquello que se perdió, entrar, y curarlo.
Me gustaría hablarte con el lenguaje de las caricias, porque con el habla no consigo nada.
Y con el silencio cada vez la distancia se hace más grande.

¿Sabes? para mi sería fácil ir al baño, y quitarme la vida.
Decir adiós a los problemas.
Pero también sería una forma muy poco valiente de huir de los problemas y de la vida.
Por eso voy al baño, cojo la cuchilla y no soy capaz más que de tirarla a la papelera.
Y llorando, escociéndome los ojos y las lagrimas por dentro: grito, grito por la ventana enrejada.
Grito a la gente que pasa por la calle, al vecino; le grito: que te quiero.
Y el vecino piensa que soy una loca más. Una loca a la que le sangra el alma por dentro.

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Cuando cierro la ventana, en el baño se va la luz. Y pienso que me he muerto ya. Y miro hacia delante, como intentando ver esa luz: ese túnel que dicen que se ve cuando uno muere.
Pero no hay luz, no hay túnel. No hay nada.
Me agarro a la taza del w.c y me pongo en pie.
Me sangra el alma, y a mi la sangre me marea. Me marea mucho.
Como puedo llego a la cama: me meto dentro.
Me meto muy dentro.
La cama huele a ti. Me visto con tu olor.
Me construyo un mundo donde estás a mi lado y buscas mis abrazos y mis te quiero.
Entonces empiezo a llorar, y a nombrarte. A gritar tu nombre, ese que la vecina ya debe de estar acostumbrada a oír, porque son muchos los días y las noches en los que he gritado tu nombre.

Ahora hablo con Dios. Como si Dios existiera. Le hablo de mi amor. De que me haga llegar un mágico milagro.
Que me mande una nueva oportunidad.
Y ¿sabéis que me dice Dios?.
Me dice que me busque la vida.
El me da la espalda. Como mucha gente ha hecho incluso sin decírmelo.
Pero Dios, me lo ha dicho: me ha dicho: Búscate la vida.
Y yo le digo que hace unos momentos intentaba tirar mi vida por el desagüe de la bañera, mi vida de color rojo por el desagüe, pero que he intentado ser fuerte, y no la he tirado del todo, que por eso ahora estoy aquí, hablando con él, pidiéndole ayuda a el, el único que me queda por pedirle ayuda. Y el me dice: Búscate la vida.

Y no puedo evitar arroparme más. Y sin llorar, porque cuando no quedan lágrimas, ya no puedes llorar. Solo sueño con que ella llega. Suelta las llaves encima de la mesa. Viene, me busca, me abraza, me besa. Me dice que todo ha terminado, que la pesadilla acaba de terminar.
Me quita la ropa. Los pantalones vaqueros manchados de sangre. La camiseta llena de sangre. Me limpia las muñecas. Me coloca las gafas.
Y yo le grito dentro de la habitación: que ha merecido la pena no tirar mi vida por el desagüe, porque gracias a ello, la vida me ha dado otra oportunidad a su lado.
Entonces empiezo a quitarle la ropa, lo más rápido que puedo, lo más tierno que puedo. Ella se preocupa en secarme las lágrimas, y yo en quitarle la ropa, para oler su cuerpo. Para palpar su cuerpo. Para rozar su cuerpo con el mio. Busco su boca, su boca grande.
Le tiro del pelo, para ver si es ella realmente, y no otra.
Me pellizco: no quiero que esto sea otro maldito sueño.
¡Eres real! ¡Eres real!.

Terminamos desnudas, encima de la cama. Tu me abrazas como nunca lo has hecho. Yo te abrazo tan fuerte, que hasta te hago daño. No quiero que te vayas nunca más -te digo-.
Y tu, susurrante, me dices: y yo no quiero que intentes abandonarme a mi y a la vida nunca más.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 19 de Febrero de 2007 a las 11 PM | ¿te da igual?(6)

[Tiempo]

Gracias por descubrirme esta canción.
Tiempo, eso es lo que necesitamos.

"Y lo que antes dolía mucho...hoy tiene algodones en las esquinas,

y empieza a ser como una caricia...y duele menos ...mucho menos"

Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 19 de Febrero de 2007 a las 03 AM | ¿te da igual?(2)

Vivir o morir ?¿?¿?¿

Cuando pierdes la ilusión, la vida deja de importarte. Las cosas normales empiezan a carecer de sentido.
Ya no te encantaría tener un gran coche, porque sabes que nunca lo tendrás.
Porque te has desencantado, porque llevas 10 años, quizá, intentando perseguir tu sueño, pero tu sueño se hunde, como se hunden las piedras en el mar.
La gente se va. A la gente le importas, la gente te quiere, pero la vida va pasando, y con ella la gente. Cada uno toma su rumbo. Hasta tu mejor amigo/a se va. Se aleja de ti, sin saber muy bien como: se cambia de ciudad, se enamora, se casa, y tiene 2 hijos y una hipoteca. Pero tu sigues igual. Sigues persiguiendo tus sueños, esos que sueñas pero que nunca llegan.

No sabes como, pero, de repente empiezas a tener una racha de mala suerte. Y lo peor es que esta racha dura 5 años, entonces empiezas a caer en picado. A una velocidad de vértigo.
Has perdido a tu familia. Y tu novio/a te deja porque te ha dejado de querer. Porque eres un fracasado, porque estás lleno de mala suerte.
Entonces, lo poco que te quedaba "tu amor" se va también.
Es entonces cuando comienzas a perder el sentido por la vida.
Cuando estás rodeado de gente te haces el fuerte: mañana huiré, lejos, empezaré de 0, comenzaré una vida nueva: encontraré un nuevo trabajo. Me volveré a enamorar de otra persona, que me amará, que me tapará por las noches con sus besos....
Pero cuando te quedas solo, cuando llegas a casa, te metes en la cama, te arropas, todas tus palabras se te caen encima: no eres capaz de hacer nada de eso, porque el dolor que arrastras, los malos momentos, no te dejan remontar el vuelo.

Entonces piensas en suicidarte. Si te suicidas encontraran tu cuerpo sin vida en el baño, sobre un charco de sangre.
Entonces tus familiares y amigos se reunirán todos juntos para darte el último adiós.
Pero tu ya estás muerto, de nada sirve tenerles allí a todos. Cuando tenían que estar, no estaban. Cuando llorabas, cuando incluso les pediste ayuda: todos tenían cosas más importantes que hacer.
Tu eras uno más. Eras, porque ya no estás entre ellos. El mundo para ti se ha terminado, pero para ellos empieza un mundo sin ti.
Tu novia te llorará unos cuantos meses, pero al tiempo, tendrá otro amor que le devolverá la ilusión y las ganas de emprender una relación.
Tus amigos dirán lo típico: "Con lo bueno/a que era" "no entiendo porqué tuvo que hacer algo así".
Afirmaciones y preguntas sin respuesta.
Idioteces.

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Entonces sabes que no eres capaz de quitarte la vida. Y que tampoco eres capaz de dejar que nadie te la quite.
Vas a quedarte vivo, porque para morir ya habrá tiempo.
Antes tienes que dejarte la piel y las lágrimas en salir hacía delante. Y si no lo consigues, si no lo consigues coges y te tiras por un barranco y luego, luego que te busquen.

Si es que se acuerdan de ti. Si es que te echan de menos.
Porque a veces, parece que hay que gritar: EXISTO. ESTOY VIVO. AYUDA POR FAVOR. AYUDA.
..y ni eso basta.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 19 de Febrero de 2007 a las 03 AM | ¿te da igual?(2)

Febrero 18, 2007

Lo que tú quieras oír

Hoy va de: Cortos.
Me fascinan los cortos.
Este es uno de mis preferidos. Por lo que transmite.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Domingo 18 de Febrero de 2007 a las 03 PM | ¿te da igual?(2)

Doble Vida

Un buen corto, si, que refleja en cierto modo la doble vida que desarrollamos en Internet.
A ver que os parece:

Aunque de igual te lo dijo eigual el Domingo 18 de Febrero de 2007 a las 03 PM | ¿te da igual?(0)

¿Una historia como otra cualquiera?

Llegas a casa, con los pies doloridos de estar tantas horas de pie.
Llegas con la cabeza llena de problemas, de dudas, de incógnitas.
Piensas en que tienes 25 años, ¿joder, ya 25 años? ¿ya han pasado 25 años, ya he vivido durante 25 años?.
Me asombro de mi edad. De verdad. Yo aún pensando en jugar como un niño de 10 años, a las cosas que juegan los niños de 10 años. Y resulta que tengo 25 años ya.
Cada noche, cuando llego a casa me ducho. Se que esta parte no interesa mucho: todo el mundo se ducha, unos de una manera y otros de otra. A unos les frotan la espalda y otros no llegan, y se las tienen que arreglar como pueden. Pero así es la vida.

Miro el correo.
Cual es mi sorpresa, una chica a la que llamaré "Margarita" me ha escrito.
No puedo dar datos sobre ella, pues por mi parte estaría mal hecho. De esta forma, se, que a ella no le importará que hoy le esté dedicando un post.
Me encantaría poder relatar un poco su historia. Su historia al lado de la mía es una verdadera historia, y lo mio chiquilladas, como se suele decir.
Es una mujer luchadora. Fuerte, pero frágil a la vez. Una mujer de esas que te entran unas ganas enormes de abrazarla durante toda la vida.
Su vida es complicada. Siento no poder compartirla con nadie más aquí, a no ser que ella me diese permiso para contar algo más, eso sí, siempre sin especificar, sin dar datos concretos, para que ella no pudiera tener ningún tipo de problema.

Esta noche, al leerla, ha conseguido hacer que se me salten las lagrimas.
Cuando la leía, parecía que estuviese leyendo a mi mejor amiga, a alguien a quien conozco de hace muchos años. Ha sido muy triste, pero bonito a la vez.
Triste por la historia, pero bonito, por la emoción que trae consigo todo esto.
A veces nos preocupamos por tonterías. Yo por ejemplo, todo el día triste, porque en mi vida se están produciendo cambios rápidos y algunos que no quiero que se den. Sufriendo porque tengo que encontrar otro trabajo. Y así, un sin fin de cosas más.
Pero luego, leo a esta mujer, su historia, y realmente lo mio se queda pequeño en comparación a lo de ella.

¿Sabéis? Hay más gente que llora por las noches. Que sufre en silencio. Gente que no puede contar a nadie lo que le ocurre. Los problemas que tiene. Que no pueden escupir la angustia por ninguna parte, porque es que nadie se para a escuchar a esta gente realmente.
Hay gente que se siente sola, extrañamente sola.
No somos los únicos.
Me gustaría decirle a esta mujer, si me está leyendo, que no se como ha llegado a este blog, no se en que momento llegó, pero que puede contar conmigo.
Aquí tiene una amiga. Una persona que no le importa escuchar su historia con más calma. Que no le importa prestarle en hombro para llorar o para apoyarse y pillar impulso.

Estoy algo emocionada. No pensaba escribir un post de este tipo esta noche.
Yo iba a hablar de un mando para no se qué, pero eso puede esperar.
Cualquier cosa puede esperar, menos el decirte amiga, que estoy aquí, que eso no DA IGUAL. No, no da igual.

Un Gran Abrazo.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Domingo 18 de Febrero de 2007 a las 03 AM | ¿te da igual?(3)

Febrero 17, 2007

Gotas de lluvia

¿En que momento, amor, me colé dentro de una gota de lluvia?

Estábamos dentro de tu coche. Era de noche, pero se nos hizo de día.
Yo contaba los minutos que quedaban para acercarme a tu boca.
Te miraba los ojos. Estaban llenos de preguntas sin respuestas.
Esa noche tenía dos heridas en las manos, y una en el pecho.
Tu mirabas por la ventana. Mirabas la lluvia estrellarse en los cristales.
Yo te miraba a ti.
Parece que tu también fueses una gota de lluvia, que resbala, hasta caer...hasta caer...

Mientras te miro, no puedo parar de pensar en esos sueños que quisiera cumplir contigo:

A veces, no controlo mis pensamientos.
Ni mi mano, que lentamente, pasa del sillón, a tu pierna.
Tu no te mueves, no dices nada. No reaccionas. Y la lluvia cae y parece calarnos hasta los huesos.
Quisiera saber en que piensas, cuando sin hablar miras por la ventana.

Es la primera vez que dudo en acercarme a ti.
Es demasiado bonito este momento, como para romperlo todo con un beso: o tal vez no.
Si te giras hacía mi, y con el sonido de la lluvia de fondo, me miras a los ojos, y me dices que me vaya...
Saldré del coche sin decir nada. Y me perderé para siempre de tu vida.

Por eso, casi no me muevo, intento no hacer ruido, como tampoco intento mover los dedos de la mano que tengo sobre tu pierna.

Dejo mi imaginación volar:

Hasta que abro los ojos. Salgo de mi imaginación. Y empiezo a dar golpes en los cristales. Te veo borrosa. Quizá olvidé ponerme las gafas.
Golpeo los cristales para salir, fuertemente. Pero estos parecen de goma, y se doblan, se retuercen frente a mi.
Entonces, es cuando me doy cuenta. Me doy cuenta de que estoy dentro de una gota de lluvia.


Aunque de igual te lo dijo eigual el Sábado 17 de Febrero de 2007 a las 02 PM | ¿te da igual?(2)

Decian que era una niña rara.

Recuerdo que cuando era pequeña me gustaba quedarme dormida con la puerta de la habitación abierta. No me gustaba tenerla cerrada. Me gustaba quedarme dormida escuchando el ruido que mi madre hacía antes de irse a la cama.
También me gustaba escuchar a mi padre llegar de trabajar a las 2 de la mañana.
Pensaba: "ya ha llegado, ya estamos a salvo".
Yo tenía 16 años, no era ya ninguna cría. Pero creo, que por alguna razón, me faltó crecer y madurar un poquito más.
Con 16 años no tenía amigos. No salía los Viernes por la noche, ni los Sábados a las discotecas. Me sentía diferente. Porque mientras yo me quedaba en casa escribiendo en mi diario, las chicas de mi edad salían en busca de un novio.
Yo no quería novio. Yo quería novia, pero aún no estaba preparada. Y tampoco pensaba que fuese fácil encontrar eso: una chica como yo.
Era muy tímida. Una niña muy callada. Pero fuera de casa.
Dentro no paraba. Mi familia me llamaba pesada, me decían que no me callaba ni debajo de agua.

Me sentía diferente. Muy diferente a esas chicas que vestían con falda y medias o leotardos de colores. Yo casi siempre iba con ropa de deporte, o en vaqueros.
Nunca me faltó nada. Mis padres siempre me lo dieron todo.
Era la mayor. La mayor de cuatro hermanos. Y la verdad es que nunca me sentí desplazada, aislada. Nunca tuve celos de ellos. Cuidaba de mis hermanos como si fuesen mis hijos. Prefería quedarme en casa a jugar con ellos antes que irme a la calle a hacer cualquier cosa.

En el instituto me llamaban "rara". Lo escuché una vez.
Tenía pocos amigos. No es que yo fuese poco sociable. Es que no encajaba con la gente que me rodeaba.
Hasta el segundo año de instituto no encontré amigos de verdad.
Mientras, en las horas libres, o en el recreo, me iba a la calle y me sentaba en un banco a escribir o dibujar.
Siempre me veía sola. Pero nunca eso me hizo ningún mal.
Al revés, me hacía más fuerte para afrontar algunas cosas.
Para conocerme más a mi misma.
Será por eso, que ahora, cuando siento que la soledad me acecha me entra miedo. Pánico. Y es que ya he estado bastante tiempo demasiado sola como para volver a estarlo.

Hay solamente dos cosas que echo de menos y que se me han olvidado como eran:

1- El olor de las croquetas y los potajes de mi madre.
2- Ver a mis hermanos crecer.

Lo que tengo claro es que el pasado no vuelve.
Ni aunque cierres los ojos fuerte. Así, solamente terminas haciéndote daño en los músculos de la cara.
Y otra cosa: si tuviese que cambiar mi presente para tener esas dos cosas, no lo cambio.
La vida es un continuo cambio: Al que hay que ir adaptándose.


Y gracias a esos cambios que se van produciendo crecemos como personas, aprendemos, maduramos, crecemos y amamos.


Aunque de igual te lo dijo eigual el Sábado 17 de Febrero de 2007 a las 04 AM | ¿te da igual?(0)

Febrero 16, 2007

Nosotr@s también tenemos nuestra historia.

Si, nosotras también tenemos nuestra historia.
Ese día A. te trajo a la Cafetería donde yo trabajaba. Para que nos conociésemos en persona.
Y así fue.
Cuando os vi entrar por la puerta, no sabía donde meterme: si debajo de la barra, o en la cocina.
Por ese entonces yo tenía el pelo más corto, las gafas azules de pasta, estaba mas delgada, y era más tímida e inocente (tenía 21 años exactamente, creo).
Os sentasteis en los taburetes, frente a mi, en la barra. Yo recuerdo que salí para darle un beso de presentación a S.
Yo a S la conocía por Internet. Habíamos intercambiado alguna opinión que otra en un foro que frecuentábamos , y alguna conversación en el MSN.
Y como toda las historias bonitas, siempre guardan un secreto en el corazón.
Yo también lo guardo, y en ese momento lo guardaba.
Antes de conocer a S. en persona ,me atraía muchísimo su forma de escribir, de expresar sentimientos: me parecía encantadora. Me intrigaba.

Cuando por fin tuve a S. frente a mi quise matar a A. por traerla a mi trabajo.
Me temblaba todo. No miento: los nervios hicieron mella, y le pregunté a S:

-Oye, sabes cambiar un barril de cerveza?

Yo sabía hacerlo pero los nervios no me dejaban.

Las llené con la espuma de la cerveza a las dos. Sentí vergüenza y fatiga. Era la primera vez que tenía a S. frente a mi ¿qué impresión le habré causado?.
La llené de cerveza, y ya el primer día de conocernos en persona la quería poner a trabajar tras la barra para cambiar un barril de cerveza.

Los días que vinieron fueron sorprendentes.
S venía día si y día no a la Cafetería a tomarse un café sólo sin azúcar.
Aparcaba su coche en la misma acera, justo en frente de la Cafetería.
Muchas veces sabía que llegaba por el ruido que hacía el motor de su coche, al acercarse.
Ya me lo conocía.
Entonces me ponía nerviosa. No atinaba con los cafés, ni con nada.
Un nervio extraño me recorría por todo el cuerpo. Y un cosquilleo en la barriga, me subía y me bajaba. Parecía que estaba en la Noria.
¿Qué me ocurría? Era fácil. S. me gustaba demasiado.
Pero la conocía muy poco. Apenas sabía nada de su vida. Pero no podía evitar sentir todo eso.
Cuando S. entraba en la Cafetería le daba luz a todo. Era increíble. Me daba en el cuerpo como una ola de felicidad. Y el rato que pasaba ella allí, tomando su café, yo era la persona más feliz del mundo.
Cogía el periódico y lo leía. Nadie se puede hacer una idea de las veces que quise ser ese periódico para acariciar sus manos.
Recuerdo que algunas de las veces que llegaba a la Cafetería, coincidía con este videoclip, entonces yo le daba más volumen a la TV para que ella lo escuchase:

No supe nunca si mi indirecta se captó o no...

pero...

La chispa surgió un día, en la playa, frente al mar.
Estábamos las tres, A, S, y yo.
Hubo un momento que nos encontrábamos sentadas en la arena: mirando al mar.
Formando un tren, una sentada detrás de la otra. Con las piernas enlazadas.
Recuerdo que A se levantó para acercarse más al mar.
Pero S y yo quedamos allí, quietas, formando aún ese trenecito.
Yo tenía a S detrás, y por arte de magia, o sin arte de magia, no lo sé. Nos encontramos con las manos entrelazadas y lo más gracioso es que no podíamos despegar nuestras manos. No podíamos separarnos.
Ya en vez de formar un tren, parecía que formásemos un abrazo, como ese que se dan las personas que se aman.
A. se acercó para preguntarnos que hacíamos.
Era obvio. El amor había hecho su trabajo.
Los días que vinieron fueron maravillosos.
Yo me moría de ganas por darle un beso, pero mi timidez no me dejaba.
Un día estábamos S y yo en el coche metidas. Ella me pidió que saliese fuera del coche. Recuerdo que me asusté porque era muy de noche, y nos encontrábamos en un sitio lleno de árboles, pierdas y arbustos.
Salí del coche, ella también lo hizo. Se colocó frente a mi. Estuvimos así durante unos minutos. Una frente a la otra.
Al final nos dimos un abrazo tierno. Ella quería besarme, en ese momento, por eso me dijo que saliese del coche.Para ver si yo de una vez por todas me daba cuenta.
Pero yo, que suelo pillar las cosas demasiado tarde no capté la indirecta. Y nos quedamos sin beso.

Tuvimos que esperar hasta nuestra próxima cita.
Fue en la playa. Y recuerdo que fue muy bonito. Nuestro primer beso en los labios.
Fue delante del mar: hacía mucho frío.
Si no que se lo pregunten a ella, que se quito la toalla que tenía bajo su cuerpo, para ponerla encima nuestra. Debajo de esas toallas nos besamos. Ella fue la que acercó sus labios a los míos.
Menos mal que lo hizo, si no, a día de hoy aún estaríamos intentado besarnos.

Yo pasaba muchas horas trabajando, siempre la recordaba cuando salía este videoclip:

Porque había días que no nos veíamos. Por cualquier motivo.


Y esta es de forma resumida mi historia de amor con S.
Hoy si tuviese que pedir un deseo, sería volver tiempo atrás: volver a esos momentos, para poder arreglar unos cuantos errores que cometí.
Pero no se puede.

Ahora solamente deseo algo, pero esto, prefiero guardarlo muy dentro de mi.
Creo que es mejor así.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Viernes 16 de Febrero de 2007 a las 03 AM | ¿te da igual?(3)

Febrero 15, 2007

Tonterias que se escriben un día despues del 14 de Febrero a las 2:22 de la madrugada

Ven.
Te pido que vuelvas.
Hace mucho que no te digo: que te quiero.
Hace mucho que no me muerdes la boca.
Siempre dices que la esperanza es lo último que se pierde.
Dices que los sueños se cumple.
Que el destino se va a portar bien conmigo.
Ahora, bien, yo me pregunto en que momento ocurrirá.

¿Sabes?
Te miro de reojo mientras lees. Mientras piensas.
Por las noches no se como me las apaño para no romper el abrazo que forma mi brazo en tu cuerpo. No se si me explico, verás:

Es difícil escribirte algo bonito aquí. Algo que tu nunca leerás.
Por eso llevo días callada, mirando a la gente enamorada que bebe tras la barra.
Cuando les miro, me da envidia. Y me entran unas ganas locas de tenerte cerca y abrazarte. Luego, cuando se van, se me pasa un poco. Entonces cojo el móvil y tiento en mandarte un mensaje de amor.
Pero no lo hago. Porque no quiero ser, ni parecerte pesada. Por eso me callo, me muerdo la lengua, hasta que alguien me pide una cerveza y rompe ese momento de duelo entre el SI, y el NO.

Dime.. si los sueños se cumplen... ¿se cumplirá entonces el mio?
Espera, no, no digas nada. No me digas que si, no me regales los oídos.
Dame tiempo.
Mientras escribo, con las ganas de siempre.
Escribir me da calor cuando tengo frío. Me recuerda que no te has ido. Que existe Dios. Que hay esperanza. Que sigo viva. Que no me iré.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Jueves 15 de Febrero de 2007 a las 03 AM | ¿te da igual?(6)

Febrero 12, 2007

Caminando: Buscando nada

Salgo a la calle. Intento buscar ahí fuera lo que dentro de mi no encuentro.
Me imagino que alguien me va a parar en seco, y me va a dar un abrazo.
O un tortazo, para abrirme los ojos a la vida.
Respiro el aire: un extraño olor a tristeza me llena el alma.
La tristeza además de sentirse también se huele, por eso a veces, un olor nos pone tristes, nos hace llorar.
Nunca me vi tan pérdida.
Por un momento no se por que calle tirar. Por donde ir.
¿Alguna vez te ha pasado que has querido volver el tiempo atrás para esos errores cometidos subsanarlos y empezar de 0?.
Cierro los ojos con fuerza. Hasta que me duele la cara.
Los cierro, cuento tres: imagino que cuando termine de decir 3, el tiempo habrá echado atrás.
Os aseguro que no ocurre nada. El tiempo no vuelve. Al revés, el tiempo, desde que pasa, ya es pasado. Ya no vuelve.

Mientras camino me fijo en la gente. Casi todos van de 2 en 2, o de 3 en 3.
Yo estoy sola. Yo voy sola caminando por la calle. La gente me mira. No se si por mi vestimenta, porque tengo la cara más triste de la ciudad, o porque voy demasiado sola.
Yo les miro, hasta que pierdo de vista sus caras: caras que se pierden al segundo en mi memoria, sin dejar rastro.
Ese momento ya forma parte del pasado.

Intento pensar en positivo ¿pero que es eso?.
Pensar positivo no ayuda. Cuando se está jodida eso no ayuda.
Me paro en seco: intento llamar a una amiga, para decirle que estoy pérdida, que no se para donde tirar. Que tengo vértigo, que mi vida me da vértigo, que necesito sus palabras de ánimo.
Palabras que le pongan luz a este camino tan oscuro.

Me paro en seco.
Una duda a asaltado mi cabeza: mis sentidos.
Una palabra se cuela en mi cabeza: "Depresión".
Entonces me entran escalofríos y dudo de si esto es un sueño o si no lo es.
Me pellizco hasta hacerme sangre. Vuelvo a hacerlo.
Y me envuelvo en la duda, en el miedo. En el temor: hasta llorar.


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La depresión (del latín depressus, que significa "abatido", "derribado") es un estado de abatimiento e infelicidad, que puede ser transitorio o permanente. En la mayoría de los casos, el paciente describe su estado, y así lo ven los demás, como derribado, socavado en su potencialidad, debilitada su base de sustentación afectiva, desplazado su eje de acción usual, desganado, hipoérgico. Es uno de los más importantes depredadores de la felicidad humana.

Puede tener muchas causas, desde el estrés hasta la genética; y manifestarse de muchas formas, desde la fatiga a la angustia más atroz. Puede tener graves consecuencias sociales, desde la pérdida de horas laborables a la autosupresión de un individuo. Es uno de los problemas más intrincados con que se enfrenta el hombre.

La lucha se emprende desde todos los frentes: el laboratorio, la clínica, la farmacología, la psicoterapia, etc. También las técnicas terapéuticas abarcan las más diversas modalidades. Pero hay un factor común en todo intento de neutralizar este milenario trastorno afectivo: lo afectivo, desde la cordial firmeza del psicólogo/médico que dirige el tratamiento y la calidez comprensiva del familiar, hasta el simple, pero reconfortante, abrazo fraternal.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 12 de Febrero de 2007 a las 07 PM | ¿te da igual?(3)

Febrero 11, 2007

¿Qué tienen dentro del pecho?

Los jefes son gente que se creen superiores, dentro de ese sobre-nombre que otros superiores, o ellos mismos, se han otorgado.
Viven en su mundo. Un mundo que creen interior, el suyo. Pero el de algunos está lleno de "paja": de basura.
Un día, soleado o lluvioso te preguntas donde tiene tu jefe el corazón.
¿En los billetes de 500 Euros? ¿dónde?.
No lo sabes. No puedes contestar a esta pregunta porque es algo realmente complicado.
Yo ni siendo jefa lo averiguaría.
Me pregunto en que piensan los jefes antes de irse a la cama.
Quizá: "Hoy le he gritado a una empleada hasta haberla hecho llorar" o "Tengo a los trabajadores a mis pies, hoy han trabajado 2 horas más que no les serán pagadas".

Me pregunto donde guardan ese corazón. Ha llegado el punto, en el que me pregunto: ¿tienen a caso corazón?.
Cuando tu vida solo gira entorno al dinero: estás perdido.
Cuando tu vida solo son números y más números: dejas de ser persona.
Te vuelves una persona que sin dinero no eres feliz. Y tampoco haces feliz a la gente que te rodea.
Porque cuando la cosa se tambalea, o pierdes dinero, también pierdes los nervios con tus empleados, con esa gente que según tú son seres inferiores a ti.
Tu eres un jefe. Eres el Rey: el Puto Amo.
Tienes el poder.
Pero yo, sin saberlo, y sin poder decirlo, tengo más que tú:
TENGO SENTIMIENTOS.
TENGO UN CORAZÓN QUE SE VE, QUE SE SIENTE, QUE SE INTUYE.
Sin embargo para ver el corazón de un jefe, hay que escarbar entre los billetes de 500 Euros para encontrarlo, y aun así, hay veces que por mucho escarbar no encuentras nada. Pues su corazón desapareció hace mucho tiempo: dejó de ser persona hace mucho tiempo.


NOTA: [Esto lo he escrito a raíz de una experiencia personal. Con esto, no quiero decir que todos los jefes sean iguales. Supongo que hay jefes maravillosos. A ver si alguna vez doy con alguno]

Aunque de igual te lo dijo eigual el Domingo 11 de Febrero de 2007 a las 07 PM | ¿te da igual?(3)

Febrero 08, 2007

Bonita canción

¿no es así?

Aunque de igual te lo dijo eigual el Jueves 08 de Febrero de 2007 a las 11 PM | ¿te da igual?(4)

Febrero 07, 2007

Así me siento. Asi os escribo: através de las letras de Ismael Serrano.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Miércoles 07 de Febrero de 2007 a las 07 PM | ¿te da igual?(3)

Febrero 06, 2007

Vete, pero despacio..

"Amor, vete tan despacio, tan despacio, como para que me de tiempo a quererte toda la vida"

Aunque de igual te lo dijo eigual el Martes 06 de Febrero de 2007 a las 11 PM | ¿te da igual?(2)

Ya has llegado

Has entrado por la puerta.
Yo te espero sentada,donde siempre, con una copa de Martini con Naranja, en la mano.
Te aproximas hacía donde yo estoy sentada, te pones de cuclillas, frente a mi, me miras a los ojos:
Te he echado de menos - me dices-.
Suelto la copa, y te cojo las manos. Las dos. Acaricio ambas con mis dedos gordos de cada mano. Así, suavemente, como intentando sacarles brillo.
Y yo a ti -acierto a decir-.

Mirarte a los ojos es como perderte en el cielo con las nubes blancas.
Es tan dulce como comer algodón de azúcar.
Mirarte a los ojos es amarte en silencio.
Apoyas tu cabeza en mi regazo. Pareces una niña pequeña que busca calor y cobijo. Yo soy tu protectora. Ahora, aquí, en casa, sin más ruido que el de nuestras respiraciones nadie te puede hacer daño. Nadie.
Te acaricio el pelo. Y veo que una sonrisa reaparece en tu rostro.
Me gusta tu comisura, creo que nunca te lo he dicho. Tienes la comisura más bonita del mundo. Me quedaría ahí, dándole besitos hasta mañana.
Si, sigue....-te escucho decir-.
Sé que te gusta. Te gusta que te acaricie, que te mime. Que te quite el estrés a base de caricias suaves. Sin buscar sexo. Sin nada. Solo caricias suaves.
Sin querer te mojo un poco el pelo. Tu no te has dado cuenta -suspiro aliviada-.
No quiero que me veas llorar. Me preguntarías que porque lloro. Y yo tendría que responderte : porque no quiero perderte: porque no quiero que te vayas nunca de mi lado. Porque no sé de que color son las mañanas si despierto sin ti.
Demasiado tarde, te has dado cuenta, y ha ocurrido lo que yo me imaginaba: me has preguntado.Y te he contestado.
Te alejas de mi tan veloz como un rayo.
¿Tu eres tonta? -dices exaltada, a la vez que sorprendida-.
No contesto. Ahora solo te miro. Veo amor en tu cara.
.....
Por nada de este mundo dejaría yo a alguien como tu. Tan grande y tan preciosa -dices, mientras me miras a los ojos, como queriendo que nuestros labios se junten en un dulce beso-.
¿Eso quiere decir que nunca te separarás de mi? - pregunto-.
Me contestas con una sonrisa. Con la cabeza de medio lado. Como intentando hacerme creer que soy una niña pequeña que está preguntando que si el cielo dejará de existir alguna vez.
Tu gesto me contesta. No hacen falta más palabras.

Me levanto rápidamente. Quiero prepararte la cena. Que descanses. Estás cansada. Has trabajado 14 horas seguidas: tienes que descansar. Que tumbarte, que estirar las piernas.
Por lo demás tranquila -te digo-.
Me miras sonriendo.
Estira las piernas y descansa, de lo demás me ocupo yo -te vuelvo a decir, mientras cruzo la puerta que me lleva a la cocina-.

unamano.jpg


NOTA: [Todo esto está en mi cabeza: no ha sucedido realmente: que pena por ambas cosas].


Aunque de igual te lo dijo eigual el Martes 06 de Febrero de 2007 a las 09 PM | ¿te da igual?(3)

¿Ves?

¿Ves estas manos?
¿Las ves?
Me duelen. Me duelen porque están vacías.
Vacías de ti.

¿Ves mis ojos?
¿Los ves?
Brillan por tu ausencia.
Te ven, pero te sienten lejos.

¿Ves mi cuerpo?
¿Lo ves?
Estoy fuera de él.
Porque sin cuerpo podría llegar a ti. Colarme dentro de tu pecho.
Sentir ese calor que solo estando a tu lado se siente.

Pídeme la vida: te la doy.
Pídeme cualquier cosa.
Quién me dijo una vez que yo era lo más importante me mintió.
Lo más importante eres tú.
Porque estás en mi, dentro de mi cabeza: de mis sentidos: de mi alma que se desangra sin ti.
¿Sabes de que color es la sangre del alma?
Es transparente: y sale por los ojos, hasta perderse.

Quisiera ser más grande para ti.
Quisiera desesperarte a base de amor. Pero no sé.
A alguien se le olvidó enseñarme esa táctica. O simplemente yo no presté atención.

Te miro, como buscando un agujero donde colarme.
Pero no lo veo.
Entonces me entra miedo.
Miedo a que ya no haya un agujero en tu vida para que sea yo quien lo ocupe.
Para ser yo quien lo tape.

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Aunque de igual te lo dijo eigual el Martes 06 de Febrero de 2007 a las 02 AM | ¿te da igual?(9)

Febrero 05, 2007

Gracias a todos

Sois muchos, la verdad.
Gente, con vidas normales o no tan normales.
Con sentimientos. Con sueños. Con sueños grandes y pequeños.
Sois personas que reís, que lloráis, que os enamoráis.
Compañeros en un concurso.
Currantes. Amantes de la escritura.
Soñadores únicos. Como yo. Como tú.
Somos exclusivos, cada uno, con lo nuestro. Con nuestra vida. Con nuestra forma de pensar, de hablar, de escribir. De ser.

Hoy os quería dar las gracias a todos, por nada en concreto, pero por todo.
Siento mucho, si en las imágenes falta alguien, ahí no estáis ni la mitad de las personas a las que leo, visito, miro y sigo a diario.

Por todo y por más: GRACIAS.
Que tengáis mucha suerte en el concurso y en la vida.


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Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 05 de Febrero de 2007 a las 11 PM | ¿te da igual?(3)

Ya está, ya se lo que voy a hacer

Me voy. Me voy a la calle, ya se lo que voy a hacer:

Tranquilos. No me voy a suicidar. Amo la vida.
Es todo metafórico.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 05 de Febrero de 2007 a las 12 PM | ¿te da igual?(0)

Maldito Lunes

Recordarme que no haga planes.

Hoy tenía pensado pasar el día con ella.
Acompañarle en su rutina diaria. Invitarla a comer algo, con los pocos euros que me quedan.
Pensaba no estar sola en un Lunes como este. Y que ella tampoco lo estuviese.
Pero a veces lo que piensas, no es lo que sucede.
A veces me pregunto porqué tengo tanta mala suerte.
Me he quedado como se suele decir: "Compuesta y sin novio".

eigualsola1.jpg


Con lo que me ha costado bajarme los pelos, que de haber dormido, los tenía de punta. Ahora, me entran ganas de irme a la cama otra vez, y taparme hasta arriba, y sin que duela esperar a que suene el despertador a las 6 de la mañana.
Hay días en los que estamos más susceptibles: hoy me ha tocado a mi.
Y ahora dudo entre irme a la calle, para que la casa no se me caiga encima, o ponerme a limpiarla para que no se me caiga encima de lo sucia y desordenada que está. No lo se.
Ahora dudo de muchas cosas: de quien soy yo. De si hago las cosas bien, o las hago mal.

Si al menos estuvieses tu aquí, querida amiga. Te invitaría a comer. Y nos iríamos a asomarnos a ver el río, como siempre hacíamos. Que siempre tentábamos con tirarnos las dos. Y siempre una aguantaba a la otra.
Pero no estás. Y la distancia también duele.
Saber que no podré estar el día más importante de tu vida cerca de ti: te casas, y yo, no podré estar a tu lado. Me duele más de lo que te imaginas.
¿Ves? Ni para eso soy buena amiga.

Fuera las chicas de la limpieza limpian el portal. Entran unas ganas enormes de salir y gritarles: "ESTOY SOLA, JODER, ESTOY SOLA, Y NO TENGO A NADIE CERCA PARA HACER ALGO. DEJADME ESA FREGONA. ENTRAD, LIMPIEMOS MI CASA. VAMOS A HACER ALGO JUNTAS. ¿QUERÉIS VER UNA PELÍCULA?. OS INVITO A DESAYUNAR."

Sin embargo ni siquiera me asomo por la mirilla de la puerta para verlas.
No se si ahora mismo me encuentro más vacía que mi estómago o qué.
Pero solo sé, que hoy, el día no ha comenzado bien.
A ver como termina.


-Si, creo que de no estar con el estómago tan vacío, no me hubiese afectado tanto.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 05 de Febrero de 2007 a las 12 PM | ¿te da igual?(3)

No me canso: ¿con cual te quedas tú?

Por esta mujer parece que no pasan los años, y si lo hacen, lo hacen demasiado bien: de forma casi invisible.
Yo cada vez que la veo, la veo más joven. Más esbelta. Más atractiva.
Más todo.
Y ahora se que no es hora de hacer comparaciones. Son las 2:47 de la madrugada. Acabo de llegar de trabajar. Hoy al meter la fregona en el cubo, he pensando lo mismo que ayer, y he dicho: "a la mierda, hasta el Martes!".
Tenía ganas de escribir. Pero cuando he llegado a casa, me he duchado, y eso... me he quedado en blanco total.
Y me he puesto a buscar canciones de Ana Torroja que hacía tiempo que no la escuchaba.
A lo que iba: se que no es hora de hacer comparaciones, pero....

No se vosotros, pero yo...Yo me quedo con Ana Torroja.
Y con el videoclip, que es genial: no importa el sexo, ni la raza, ni la edad. Nada. El amor triunfa.
Las escenas, los besos, las caricias.Todo. Me encanta.


Aunque de igual te lo dijo eigual el Lunes 05 de Febrero de 2007 a las 04 AM | ¿te da igual?(1)

Febrero 04, 2007

¿Dónde está mi casa?

A veces te cansas de tu trabajo, de tu jefe, de las deudas que te roban el sueño, de los sueños que te roban la realidad.
Te cansas de existir. De pensar en el mañana. Miras a tu alrededor: ves que todo se mueve con dinero.
Quizá, ya mismo, tengamos que pagar por un beso: por enamorarnos.
Necesitamos dinero para vivir. Para ir al supermercado a comprar comida.
Cuando la cajera te dice: "70,90 por favor".
La miras, miras la caja. El total está escrito ahí: 70,90.
Ella te saca de tu sueño, de tu imaginación diciéndote: ¿tiene usted un euro?.

-No -respondo-.
¿Porque no me pregunta?: ¿tiene usted para llegar a fin de mes? ¿tiene usted casa?.

Solo le preocupa el euro. Su trabajo. Al fin y al cabo ella está trabajando. Sus superiores se lo agradecen: le pagan un sueldo cada mes: y ella quizá tampoco llegue a final de mes, y quizá también le pidan un euro en el supermercado. Igual que a mi.

A veces me pregunto ¿dónde está mi casa?.
Mi hogar, ¿mi hipoteca?. ¿Dónde está?.
A veces me pregunto que de donde saca la gente tanto dinero, para estar todo el día en el Bar, o de compras.
Yo miro mi sueldo, hago cuentas: quito gastos. Y me sobran 10 Euros.
Y es en ese momento cuando me doy cuenta de donde está mi casa.
Mi casa es un alquiler. Es pagarle la hipoteca a otros.
Y encima, sin saber muy bien porque debo estar agradecida.

micasa.jpg

A ella: siento mucho no llegar a fin de mes. Y no llegar a ser más grande para ti.
Mi sueldo se queda corto: a veces, yo también.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Domingo 04 de Febrero de 2007 a las 03 PM | ¿te da igual?(4)

Regalos de la vida

Ella es preciosa ¿sabes?. Tiene el pelo liso, muy suave y 20 años menos que yo.
¿Porqué tendría tanta prisa en nacer?. ¿O porque mi Madre tanta prisa en traerme a este mundo?.
Ella me mira, dice que le gustan mis arrugas. Es tan pequeña y tan fina que cuando me mira fijamente se cuela entre los pliegues de mi piel.
No son arrugas - me dice -. Eso lo tienes de tanto pensar. Cada pensamiento es una raya en tu cara.

Yo me río. No puedo hacer otra cosa.
Ella es pequeña. Y su cuerpo un dulce. Un dulce prohibido. Es la manzana que no debo de probar, y que sin embargo, sin saberlo, ya le he tirado un bocado.
Me tienta. Es una niña risueña, una niña de 22 años en flor.
Tiene los labios más carnosos e irresistibles que jamás haya visto.
Y su mirada me tienta a cometer locuras.
Dentro de otros 20 años tu serás yo, y yo podré ser tu abuela - le digo -.
Y mi niña se ríe. Piensa que le exagero. Ella es joven. Aun no se da cuenta de que los años no pasan en balde. Que los años van dejando marcas en la piel, y si, porque no, también en el corazón.
Mi niña se ríe. Me saca la lengua. Está indefensa. Yo quiero cuidarla. Arroparla cada noche con mi piel casi arrugada.
A su lado me veo vieja. Una vieja que se muere por sus labios.
Pero es que a su lado, ¿quién no se ve vieja?.
Ella tiene un cuerpo atlético. Unos pechos firmes. Una cara lisa y sin marcas ni rayas.
Ella, ahora, es la perfección. Es un dulce que temes comerte por si desaparece. Que prefieres chuparlo, para que te dure más.

Me mira y me dice:
Me he enamorado de ti.

La miro y le digo:
No, no te has enamorado.

Le miento. Cuando le digo esto, le miento. Está tan enamorada de mi, como yo de ella.
La edad no le importa. Cuando le hablo de ello se acerca a mi boca y me besa.
Dice que yo tengo mucho que enseñarle en la vida.
A veces lo dudo. Creo que es ella quien tiene que enseñarme a mi.
Para así, rejuvenecerme un poco.
Cuando estamos en la cama, con las luces apagadas, no me da miedo que esto siga adelante. Pero cuando los ojos se acomodan a la oscuridad y entre sombras, la veo dormida de costado, y contemplo su torso desnudo, es en ese momento, cuando me entra pánico. Miedo: a tener algo tan bello a mi lado, a que se pueda esfumar en cualquier momento.

Por eso, cuando despierta le ordeno que se vaya. Que se aleje de mi cama. Y de mi.
Entonces me mira con los ojos llenos de lágrimas y me dice que cuando la echo de mi vida me hago más vieja.
Se va y cierra la puerta con un portazo.
Luego, voy al baño, me miro en el espejo, y veo que es verdad: parece que hayan pasado 10 años desde que se fue dando ese portazo que dejó caer varias lágrimas en mi almohada.

A veces pienso que por no querer vivir lo que la vida, de manera inconsciente quizá, o apropósito, me regala, me quedaré sola toda la vida.
Algún día tendré verdaderas arrugas en mi piel. Y me acordaré de mi niña.
Entonces será demasiado tarde para algo.

abuelas2.jpg


Demasiado tarde, me digo. Si no lo es ya.
Cojo el teléfono y la llamo: pero no contesta.


NOTA: [Esta historia no es personal]

Aunque de igual te lo dijo eigual el Domingo 04 de Febrero de 2007 a las 05 AM | ¿te da igual?(1)

Febrero 03, 2007

La casa

Acercó su mano, con miedo, a la puerta del frigorífico.
Un extraño olor se apoderaba de sus sentidos.
Allí, poco había cambiado. Olía a cerrado. A horas muertas: sin aprovechar.
Su mano temblaba. Ella, parecía sentir frío. Un frío de esos que te hielan el corazón.

Cuando su mano al fin, alcanzó la puerta y la abrió:
Todo estaba podrido. El olor se hacía denso, y se filtró por su piel. Y le quemaba. Por fuera y por dentro.

Cerró la puerta con fuerza. A la vez que con miedo.
Arriba, debajo de un pequeño imán: una nota:

"Amor, saca la comida del frigorífico, y tírala, no se vaya a echar a perder". Te quiero.

pekeña.jpg


Abandonó la casa. Cerro la puerta con fuerza. Llovían dos gotas grandes de sus ojos azules.
El sonido de la puerta al ser cerrada aún retumbaba en su interior.
Se alejó, con intención de no volver nunca más allí.
No quería pudrirse sin ella, solitaria, en la casa: como la comida en el frigorífico.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Sábado 03 de Febrero de 2007 a las 04 PM | ¿te da igual?(5)

Inventando mentiras.

Cada día me invento una mentira y me voy a trabajar.
Me invento que mi trabajo me gusta. Que disfruto trabajando; haciendo lo que hago.
Pero todo es mentira. Una mentira más.
Cuando termino cada noche de trabajar, y meto la fregona en el cubo me digo: Soy una pringada más.
Mi vida transcurre en un bar, rodeada de gente que a veces te dan ganas de mandar a tomar por culo. Porque tu quisieras no estar ahí.
Porque a ti te gustaría estar en casa, escribiendo otra clase de mentiras.

Tengo que cambiar de trabajo -me digo-.
Pero que mierda. ¿Para que? ¿para irme a otro bar?
Al menos aquí, hay una gente que me quiere, que me admira, que me llaman por mi nombre, que les fascina la forma que tengo de echar las copas.
En otro puto trabajo de hostelería seguramente no dé con gente como esta. Pienso. Digo. Me digo. Me vuelvo a decir.
Trabajo por dinero. Porque de no ser así, ahora, estaría en mi casa escribiendo. Desgastando el teclado con mis dedos: golpe a golpe.
No hay nada que me guste más que escribir.
Escribir,es mi droga.
Una droga que a veces creo que me vuelve loca: que no me hace bien.
A veces me desespero, y necesito escribir como sea, lo que sea, donde sea.
Entonces busco en los ojos de la gente la tranquilidad que yo no tengo, y que ellos expulsan por sus pupilas.
La paz que a veces yo no encuentro.
Quisiera tener tiempo para escribir. Quisiera ser todo lo buena que me gustaría ser escribiendo.

Tengo un montón de cosas y de ideas en la cabeza. Cosas por hacer. Tengo arte: arte aquí dentro, dentro del pecho, pero no puedo dejarlo salir. No puedo porque estoy cansada. Porque tengo un trabajo que me deja agotada. Y luego no puedo empezar a hacer lo que realmente me gusta: a mi me gusta hacer arte.
Me gusta escribir: tengo 1000 historias para contar.
Tengo un corto en la cabeza al que me gustaría darle vida.
Tengo un nuevo "Diario Privado" al que cada día intento buscarle un nombre, pero la gente me interrumpe cuando estoy apunto de encontrar ese "nombre": me piden una cerveza. Y a mi me gustaría tirársela a la cara.
Aún tengo que terminar de escribirlo: queda un largo camino por recorrer, y muchas horas a golpe de tecla.
Quiero, empezar, el mes que viene: empezar con mi nuevo blog, este: pero renovado. Voy a comprar mi propio dominio. Y después del concurso de 20 minutos trasladaré mi blog allí.
Esto es un sueño. Una ilusión que tenía desde hace ya algún tiempo.
Tengo mil ideas en la cabeza, aquí dentro, en el pecho.
Pero el sueño me vence. El cansancio me vence.
La vida no es solo "escribir": lo sé. La vida también trata de salir a comprar al Supermercado. Salir con tu chica a cenar fuera, a ver una película en el cine, y más cosas.
Por eso no solo "escribo". Si lo hiciese, terminaría volviéndome loca.
Ella me dejaría. Normal. ¿Quién se queda a vivir con una loca, que duerme con el teclado del ordenador debajo de la almohada?: NADIE.
La gente no ocupa su tiempo en aguantar a nadie.
La gente ya no aguanta mucho a nadie.
Porque cada día la vida es un regalo más valioso. Donde sobrevivir es todo un triunfo, un mérito, una suerte: Gran suerte. Suerte porque sigues, porque seguimos vivos.

Pero por ahora, me conformo con escribir para vivir.
Soñando con algún día: vivir para escribir.

Aunque de igual te lo dijo eigual el Sábado 03 de Febrero de 2007 a las 04 AM | ¿te da igual?(1)

Febrero 02, 2007

La primera

Me dijiste, que nunca habías estado con una mujer.
Sólo pude callar, y mirarte.
Tus aires despistados inspiraban confianza: Ternura. Algo, que me es casi imposible explicar.
Cuando te miraba sentía como si todo mi mundo se detuviese.
Quería ser la primera mujer que recorriese cada cm. de tu piel. Sin embargo tenía miedo. Miedo a adentrarme en un laberinto sin salida, del que no quisiera salir nunca: no encontrar nunca la salida.
No se si fue error. O acierto. O si simplemente el destinó jugo sus cartas. No lo sé.

Aquel día me dí cuenta que estaba perdidamente enamorada de ti.
Cuando nos besamos por primera vez, lo hiciste con los ojos cerrados.
Decías que no querías que ese momento terminase nunca.
Y yo abría los ojos, no quería perderme tu cara en esos momentos: los detalles de algo que se repetiría más veces, pero no de aquella manera: era la primera vez que te besaba. Y la primera vez también, que tu besabas a una mujer.
Y esa mujer era yo.
¿A quien tenía que dar las gracias de semejante regalo?.
No hubiese imaginado nunca algo tan grande para mi.
Los días que llegaron trajeron tu cuerpo desnudo sobre el mio, y viceversa. Y mi piel, llevaba tu olor.

Hay cosas que no se pueden explicar, que hay que experimentarlas y sentirlas para darte cuenta de lo maravillosa que es la vida. Y de la suerte que tienes por vivir, por ser quien eres, y como eres.


Aunque de igual te lo dijo eigual el Viernes 02 de Febrero de 2007 a las 03 AM | ¿te da igual?(3)

Febrero 01, 2007

Pelirrojas no. Gracias.

Todo comenzó en el colegio.
Había una niña pelirroja. Con los ojos verdes. Era pequeña, pero matona. Porque las mataba callando. Se dedicaba a quitarle las meriendas a todos los niños (incluida yo), para comérselas ella.
A mi me empujaba siempre en la cola que formábamos en el patio del colegio, justo antes, de entrar a clase. Ella quería ser la primera, por eso me daba empujones, me tiraba tirones de mi uniforme.
Hasta que un día me rompió un botón, que calló al suelo.
Ese día aprovechó que yo comencé a buscar el botón por el suelo, y se coló, porque si yo no encontraba ese botón mi madre me regañaría ¿y como explicarle luego a mi mamá que una niña pelirroja a la que no aguanto me ha sacado el botón?.
Mi madre siempre me decía: Algo le habrás hecho...algo.
Y yo, no le había hecho nada.

La niña pelirroja me hacía los días en el colegio insoportables. Ya no solo a mi, sino a algún niño, o niña más. Pero a mi era a la que peor trataba.
Cuando la señorita repartía plastilina en clase, cogía la mía y me la tiraba al suelo.
Lo peor que hizo fue mearse en mi asiento, y como es de suponer, la maestra me echo a mi la culpa. Llamó a mi madre para decirle que viniese a por mi.
Y claro, cuando mi madre llegó y vio que yo no estaba mojada me regañó más aún que si lo hubiese estado.
Cada día le tenía más odio a esa niña pelirroja.
Por las noches tenía pesadillas con ella.
Gritaba su nombre (esto me lo contó una vez mi madre, años mas tarde).

Pero un día, un gran día. La niña pelirroja no vino a clase.
Así pasaban los días, y los días. Nadie preguntaba por ella. Esa niña no tenía amigos.
Hasta que un día la maestra nos dio la noticia.
Los padres de la niña pelirroja se mudaban a otra ciudad, y ella se cambiaba de colegio.

La maestra creo que esperaba llantos o gritos. Pero los niños, incluida yo empezamos a dar palmas. La maestra se asombró.
Pero, le ha dejado un regalo a alguien -dijo la maestra en voz alta-.
Todos teníamos una caja de cartón con nuestro nombre, donde teníamos nuestros lápices, temperas, plastilina, y demás.
La maestra dijo que la niña pelirroja había dejado su cajita a una persona en especial, y cual fue mi sorpresa:

Dijo mi nombre.

La niña pelirroja me había dejado su cajita de cartón llena de cosas a mi.
No quería la caja. La maestra me la acercó a la mesa, y yo no quería abrir la caja.
Seguro que ahí dentro hay algo feo. La pelirroja no se iba a ir sin gastarme la ultima travesura.
La maestra cogió la caja, creo que me llamó desagradecida. Se dio la vuelta, y colocó la caja en una estantería bien alta.
Estantería por la que yo nunca pasaba por debajo, por si acaso.

nina_peliroja_pq.jpg


Creo que aquello me traumatizó y por eso ahora no me gustan, ni me atraen, las mujeres pelirrojas. Veo una, y parece que esté viendo al mismo demonio.



Aunque de igual te lo dijo eigual el Jueves 01 de Febrero de 2007 a las 03 AM | ¿te da igual?(5)